Miguel Ríos lleva al Navarra Arena 40 años atrás
El cantante de Granada convenció a más de 3.000 seguidores en un concierto que contó con Serafín Zubiri, Aurora Beltrán y El Drogas
Actualizado el 05/11/2023 a las 01:10
A las 21.05 horas, casi puntualidad británica, Miguel Ríos y sus huestes poblaron el amplio escenario montado en el Navarra Arena. Ocho eran ocho con ganas de reverdecer todos los laureles de los 40 años de Rock&Ríos, durante mucho tiempo el mayor evento de rock cantado en castellano. Como no, todo empezó con el Bienvenidos, disparados y guitarreando, Ríos con una cazadora deportiva roja, y las guitarras lanzadas en sus conocidísimos riffs. Un Bienvenidos que terminó transformado en “Ongi etorri” que cantó Miguel y las más de 3.000 personas que fielmente le secundaban. Y entró al trapo: “qué grandes recuerdos en aquel 25 de septiembre de hace 40 años en la plaza de toros de Pamplona. Qué bien me sentí. ¿Y vosotros? ¿Levantad manos, brazos o vuestros bodys a ver cuántos estuvisteis en aquel concierto?”. Fueron cerca del millar. “Qué longevidad, os veo estupendos”. La ironía y el buen estilo -el buen rollo- siempre han estado muy presentes en su vida. Y ya son 79 sños. Lucía bien el granadino, perfectamente plantado en el escenario y transmitiendo energía, ganas y actitud. Fue trenzando, “con ganas de transmitiros un mensaje entre la utopía y la realidad” El sueño espacial, Año 2000, Generación límite’ o Nueva ola...
Las proyecciones con imágenes históricas de la evolución de España en los últimos 40 años desfilaban por la enorme pantalla de vídeo panorámica que también servía de fondo de escenario. Era el momento de cantar esa dura historia de Un caballo llamado muerte. “No montes ese caballo, va a pasar de la verdad, Mira que su nombre es muerte y que te enganchara”, el amargo homenaje a tantos que en aquellos años murieron enganchados a la heroína. Después se tomó todo un tiempo, para presentar a sus músicos de los que solo queda John Parsons de la gira de 1982.
Buscando la luz con su punto de inflexión gospel fue el anticipo del momento precioso de la aparición de Serafín Zubiri para hacer un tremendo dúo en El blues del autobús. Serafín se refirió a Miguel como el mejor cantante de rock y el más importante que hemos tenido en este país. Y al acompañarle asido del brazo al fondo de escenario, Ríos comentó: “Vaya voz tan bonita que tiene este tío”. Prosiguió con sus conocidas baladas El río y Santa Lucía para que el publico se hiciera coro.
Después de ese momento de cierta relajación rítmica llego el momento de La ciudad de neón que fue un buen preámbulo para la disparadísima Banzai y sus kamikazes: “Coche patrulla avanza a gran velocidad. Por la autopista fin de siglo hacia la gran ciudad. Chicos de cuero negro buscan diversión. Redadas en la noche golpean tu ilusión”, una oda a la rebeldía juvenil de aquellos años...
El riff pesado y muy hard de las guitarras dio paso al medio tiempo de Reina de la noche en la que por sorpresa dio paso a Aurora Beltrán. Otro dúo intenso y profundo. Tremenda ovación y una Aurora que comentó: “Este sí que ha sido el rey del rock and roll”.
Al sur de Granada trajo el homenaje a su ciudad natal. Subió en intensidad como anticipo a la intensísima Al Andalus que hace un autentico homenaje a la solera del rock andaluz y que contó con las proyecciones más hermosas de toda la velada.
Fue un momento en que le dio la vuelta a su cazadora y del rojo pasó a presumir de calaveras y rosas rojas “para recordar a todos los que me enseñaron este oficio, desde Chuck Berry a Elvis Presley... y me enseñaron a amar la libertad y a hacer siempre lo que me ha dado la gana”. Fue el momento de Los viejos rockeros nunca mueren. Y precedió a la aparición estelar de otro invitado, Enrique Villarreal El Drogas para hacer juntos Rocanrol Búmerang.
Con esa actitud que tiene en cuenta a los que se lo trabajan tuvo otro momento para presentar con mucho cariño y anecdotario a todo su equipo técnico. Y después llegó el momento de Extraños en el escaparate. Sin duda otro gran momento para cantar con el público.
Miguel es Miguel y le hierve la sangre con lo que está sucediendo estos días. Así que quiso lanzar una denuncia contra la guerra. “Esta guerra del ojo por ojo que ni siquiera respetan. Si no decimos basta es que no tenemos remedio, ni tenemos humanidad. Yo estoy con los palestinos”. Y así comenzó a sonar el Himno a la alegría.
Era el momento de retirarse. Pero hubo más, claro, como hace 40 años. En los bises fue sonando un largo y profundo non stop con Rockero de noche / Sábado a la noche (con un tremendo solo de piano de Luis Prado) / Mueve tus caderas / Rock and roll en la plaza del pueblo / La basca vacila / Maneras de vivir / Mis amigos dónde estarán, en un gran homenaje a todos los grandes de aquí del pop y el rock que han ido muriendo, más El laberinto / Salida #3 / y el Lua Lua Lua (dedicada a su hija Lúa).
Tremenda ovación final con el “Oé oé oé” del público y aun quedaba mecha para un nuevo bis El rock de una noche de verano. Miguel Ríos ¿79 años?. Fueron más de dos horas de rock and roll genuino, de Rock&Ríos. Como siempre Miguel Ríos llegó, vio y venció....
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