Amado Urmeneta, el navarro que se convirtió en Barcelona en "El Rey del Pasodoble"
Un compositor nacido en Muniain de la Solana y organista después en Fitero, se consagró en la Ciudad Condal como autor de éxito en la primera mitad del siglo XX


Publicado el 21/06/2023 a las 20:00
Al abrigo de las iglesias, con los organistas convertidos en maestros de generaciones de chiquillos, los pueblos de Navarra fueron durante siglos una prolífica tierra de músicos. Algunos de ellos, como Jesús García Leoz, compositor de cabecera en el cine español de posguerra, triunfaron más allá de la muga. Es el caso de Amado Urmeneta, nacido en Muniain de la Solana el 13 de septiembre de 1896 y conocido en Barcelona como "El Rey del Pasodoble".
El apodo, a Amado, no le venía grande. Sus obras traspasaron fronteras y todavía hoy se siguen interpretando en Europa y América, llevando el nombre y el folclore de su tierra natal por medio mundo, como por ejemplo con su reconocido 'Toros en Pamplona'.
Amado estudió solfeo, piano y armonía en la Escuela de Música de Pamplona, antes de ejercer como organista en Fitero. Allí, en 1912, protagonizó una curiosa anécdota de la que se hizo eco Ricardo Fernández Gracia. Fue el primero en negarse a vestir los hábitos que acostumbraban a lucir quienes ejercían tal función en la localidad. Poco después, comenzó a componer su propia música, aunque entendió que debía dejar su tierra para triunfar. En 1921, Amado emigró a Barcelona con ese objetivo. Los éxitos le sonrieron rápidamente y su primera etapa le brindó notables éxitos como piezas como 'Gallito', 'La Giralda', 'Coralito', 'Paso al fandanguillo' o 'Venta de Goya'.
El músico navarro, fallecido en 1983, dejó un catálogo de cerca de 250 obras de las que más de un centenar se pueden consultar en la Biblioteca Nacional de España. Además, llegó a ser consejero de la Sociedad General de Autores, que todavía hoy da fe de la pervivencia de las composiciones de Amado.