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Música

La Pamplonesa hace hueco a la danza el domingo en su concierto navideño en el Gayarre

Los bailarines de Led Silhouette y Dinamo Danza han creado coreografías ex profeso para las obras que interpretan junto a la banda

Ampliar Fotografía tomada antes del ensayo del viernes. De pie, desde la izquierda, Martxel Rodríguez, Jon Alonso, Vicent Egea, Martín Los Arcos y Carmen Larraz, rodeados de los músicos de La Pamplonesa.
Fotografía tomada antes del ensayo del viernes. De pie, desde la izquierda, Martxel Rodríguez, Jon Alonso, Vicent Egea, Martín Los Arcos y Carmen Larraz, rodeados de los músicos de La PamplonesaJOSÉ ANTONIO GOÑI
Publicado el 18/12/2021 a las 06:00
Con solo escuchar a los músicos calentar mientras subían las escaleras hacia la sala de ensayo, la piel de Martxel Rodríguez y Jon López se electrizó el jueves por la tarde. Y les es difícil describir qué supuso unos minutos después oír a La Pamplonesa, al completo, interpretar el vals de 'Masquerade' al tiempo que ellos mostraban la coreografía de danza contemporánea que han creado para esta obra y que forma parte del repertorio del concierto navideño del domingo en el Teatro Gayarre (12 horas).
“Vibraciones inmejorables” las de este dúo que conforma la compañía navarra Led Silhouette. Como las que vivieron en su ensayo del martes Carmen Larraz y Martín Los Arcos, componentes de Dinamo Danza, los otros dos bailarines de uno de los conciertos más esperados por el público de La Pamplonesa.
Explicaba esta semana el director de la banda, Vicent Egea, que para el domingo se ha recurrido al gran repertorio para danza, programadas muchas de las obras en los conciertos de Navidad, como 'El Murciélago', de Strauss, o 'Invitación a la danza', de Von Weber, “músicas asociadas al concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena, un binomio música-Navidad casi inseparable”. 
Estas dos piezas serán el arranque del concierto, con la coreografía conjunta de los cuatro bailarines. Para las otras seis obras, “más variadas, pero todas en común que han sido pensadas o adaptadas también para el ballet”, en palabras de Egea, cada pareja interpretará tres.
“Es un lujo contar con los cuatro, gente profesional de una trayectoria internacional muy importante”, continua Egea. “Aunque el repertorio no deja de ser el gran repertorio de la danza clásica, las coreografías tienen un planteamiento estético completamente moderno”. Porque, si bien el concierto anual en estas fechas obliga al vínculo con la Navidad, la banda intenta “exprimir al máximo poder ofrecer una propuesta nueva”.
Precisamente por esto se sienten los cuatro bailarines muy agradecidos “a La Pamplonesa por su apuesta en buscar algo nuevo”. Es cierto que son habituales las colaboraciones de la banda con otras instituciones o solistas y que lleva tiempo “con planteamientos muy ambiciosos artísticamente”, como indica Egea, pero estos bailarines consideran que La Pamplonesa ha dado un paso más allá ahora y que haber tenido que crear coreografías ex profeso para el concierto “lo hace aún más especial”.
Porque acostumbrados a “esa obsesión de otros por intentar entender la danza contemporánea”, Rodríguez defiende “que no es una cuestión de entender, sino de sentimiento y de observación”.
“Sabemos”, prosigue, “que el público de un concierto de estas características quizá no es el habitual de espectáculos de danza contemporánea, y ojalá con iniciativas así se hagan públicos para todas las disciplinas”. “Una oportunidad”, añade Carmen Larraz sobre el evento de mañana, “de llevar la danza contemporánea a gente que igual no se acercaría, una oportunidad de aunar creatividad”.
“Es precioso seguir interpretando piezas que son clásicos y están vivas y aunarlas con un lenguaje artístico que tiene un pensamiento más contemporáneo, más actual”, añade la bailarina.
“De alguna manera ayuda a que la danza contemporánea no sea esa gran desconocida, con esa coletilla generada, y un poco injusta, de que son cosas raras, incomprensibles. En realidad es una evolución de escribir movimientos, de escribir la danza, pero en absoluto reñida con formas más clásicas”.
RETO Y RIESGO
Que el público más fiel de La Pamplonesa espera este concierto lo muestra las pocas butacas que ayer quedaban sin vender. Porque con un aforo máximo de 848, solo quedaban plazas libres en el anfiteatro, sin llegar a 80. 
“Son fechas de una sensibilidad diferente, de una convivencia de emociones; la predisposición del público está ahí y cualquier cosa que hagas parece mucho más explosivo y que tu trabajo tiene sentido. Ver las butacas llenas nos hace crecer con esa sensación de que el público forma parte del espectáculo, de esa vivencia”, reflexiona Egea.
La preparación del repertorio ha supuesto “la negociación” entre lo que la banda podía ofrecer a los bailarines de entre los arreglos de piezas aptos para su formación y las posibilidades que estos vieran en esas obras. “Y el hándicap, imaginaba yo, de tener un espacio máximo de ocho o nueve metros para bailar, que es el que tendrán en el escenario del Gayarre”.
Recuerda Egea que "espectáculo de danza con música en vivo son más bien pocos”, ya que lo habitual es que los bailarines actúen con música grabada. Habla de “la gran coordinación que se necesita entre lo que está pasando en escena y abajo, con un rigor y una precisión tan absoluta como una ópera o un espectáculo de solo música”. 
“Y estar presentes nosotros de ese movimiento”, continua, “supone una conjunción que tiene que funcionar”. Como director, negocia continuamente con dos socios diferentes, y tiene que llevarlos a buen término de la primera a la última nota”.
Lo ha experimentado así en los ensayos. “Espectacular”, añade. “Con el primero siempre tienes la incertidumbre de si funcionará. Y eso ocurrió: se adaptaron perfectamente a la música y, como director, me supone una relajación, tranquilidad y posibilidad de que puedo hacer lo que quiera porque me van a seguir”.
Larraz utiliza las palabras reto y riesgo para definir este proyecto. Reto porque está más acostumbrada a trabajar de forma paralela con músicas de creación contemporánea, de modo que ceñirse a una escritura musical “y que la coreográfica esté escuchando la música”, como ha debido hacer en esta ocasión, no está en su línea de trabajo habitual. Y riesgo “porque son musicones”, ríe respecto de las obras. “La expectativa que se pueda generar con músicas como El amor brujo, Danza macabra, Shostakovich... es un peso para nosotros”.
"Son temazos", comparte sentimientos Rodríguez. “La danza es camaleónica y puede dialogar y convivir con todo tipo de música, electrónica, experimental, clásica... Pero en este concierto el reto mayor ha sido, al ser tan conocidas y en este contexto navideño, intentar contrapesarlo y buscar con el cuerpo algo que no sea tan evidente o ‘baletizado”.
Un reto, y una alegría. “Que en pandemia hayamos conseguido hacer un concierto con música en directo, danza, público y teatro lleno es, ante todo, una alegría”, se expresa Rodríguez. “Nosotros estamos deseando bailar. Hemos salido del confinamiento con ganas de crear, de colaborar con instituciones que igual a priori no pensábamos que lo haríamos.
Y quizá ha sido también la pandemia lo que ha hecho fijarnos en lo que tenemos alrededor. Como compañía joven de danza que somos, estamos tenido más proyección en la propia comunidad, y son un gusto estas colaboraciones”.

'BALLET NAVIDEÑO'
Concierto navideño de La Pamplonesa con los bailarines de danza contemporánea de las compañías Dinamo Danza (Carmen Larraz y Martín Los Arcos) y Led Silhouette (Martxel Rodríguez y Jon Alonso). Domingo, 12 horas, en el Teatro Gayarre. Entradas 10 euros.

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