Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Emprendimiento

La pamplonesa que lo vendió todo y se largó

La pamplonesa Anaïs Lerminez Sanz dejó atrás su vida en Pamplona y desde septiembre se dedica a vivir viajando junto a su novio. Retransmite todo por su Tik Tok @elviajederita

La pamplonesa que lo vendió todo y se largó
Anaïs Lerminez en su proyecto de ser nómada digitalCEDIDA
Actualizado el 22/11/2021 a las 10:28
Anaïs Lerminez Sanz vive desde septiembre en una casita en un pueblo de aspecto “bucólico”, cuenta, en el sur de Francia. Su padre es francés y su madre es de Pamplona. En la capital navarra es donde, en parte, se crió y vivió los últimos años antes de tomar una decisión drástica que cambiaría su vida; vender todas sus pertenencias y dedicar su vida a vivir viajando. Además, contar toda su experiencia a través de su Tik Tok @elviajederita.
Pero antes de tomar esa decisión, pasaron muchas cosas. Anaïs Lerminez siempre ha tenido espíritu viajero y aventurero. Empezó la carrera de Magisterio Infantil con 18 años en la Universidad Pública de Navarra, y en el ecuador decidió irse a Texas (EE UU) a estudiar. “Técnicamente me fui para un semestre, para aprender inglés y estar allí, pero al final me acabé quedando tres años”, rememora.
Fue en ese momento cuando se despertó en ella el “gustillo” por viajar y conocer diferentes sitios. No pudo acabar la universidad en Texas por cuestiones “de créditos”, así que en 2019 volvió a Pamplona, pero sabiendo que aquello iba a ser “algo temporal”.
Y tan temporal. Cuando volvió de Estados Unidos, se fue un par de meses a Tailandia, antes de regresar a la universidad. “Lo hice sin más, para conocerla. Uno de mis sueños era hacer mi primer viaje yo sola, y me fui con el programa Workaway”, concreta. Setrata de una página web donde “vas a los sitios a cambio de trabajar en algo unas horas a la semana. Ellos te dan alojamiento, comida, y algo de dinero. Depende de las condiciones”, explica. En su caso, trabajó en un hostal de recepcionista, y también trabajó como profesora de inglés en una escuela local en Chiang Mai, una ciudad al norte de Tailandia. Su plan en ese momento era acabar la carrera en Pamplona en 2020 y volver a Tailandia, pero empezó la pandemia y sus planes se paralizaron.
La pareja junto a su gata Mía en su primer destino en un pueblo al sur de Frrancia
La pareja junto a su gata Mía en su primer destino en un pueblo al sur de FrranciaCEDIDA
LAS VACACIONES SON POCO 
Mientras terminaba la universidad, trabajaba como camarera en un restaurante del centro de Pamplona, donde conoció a su novio. En cuanto reabrieron los aeropuertos y las restricciones iban finalizando, supo que “tenía que hacer algo”, confiesa.
Soy una persona muy nómada, tengo muchas ganas de viajar y conocer cosas. Para mí las vacaciones no son suficientes, me gusta vivir en los sitios para experimentarlos de verdad. Así que siempre me imaginé a mis 20 o 30 años así, viviendo en diferentes sitios”, anticipa.
El año pasado le comentó a su madre su ideal inicial de ir a Tailandia en enero de 2021, y ella le dijo: “Tienes que hacerlo ya, ponerte una fecha y lanzarte. Si te vas retrasando, un día te despiertas y nunca lo has hecho”.
Así que eso es lo que hizo. Anaïs Lerminez se lo contó a su novio, y se apuntó. “Dijimos, vale, vamos a dejarlo todo y vamos a lanzarnos a viajar, porque nuestro sueño es vivir viajando”, narra.
PROYECTO DE VIDA
Anaïs y su novio se pusieron de fecha para lanzarse a la aventura “septiembre de 2021”, especifica la pamplonesa. Para ello, tenían que planificar cada paso que iban a dar. Pensaron que lo mejor para trabajar era convertirse en “nómadas digitales”, descubre Lerminez.
Yo no tenía ni idea de trabajar online, soy profesora de infantil. Mi novio tampoco, ha trabajado en fábricas la mayoría de su vida. Pero a él le gusta mucho el mundo de las cámaras, el vídeo y todo lo relacionado con editar, así que estuvimos mirando qué podíamos hacer”, reconoce.
Antes de ponerse con la búsqueda de trabajo online, debían ahorrar para los primeros meses de su nueva etapa. “Mi novio en ese momento estaba en el paro porque estaba estudiando. Así que decidió buscar un trabajo y ahorrar. Es decir, durante los seis meses anteriores al viaje decidimos ahorrar dinero para hacer un colchón, porque sabíamos que no nos íbamos a ir con trabajos fijos, y teníamos que sobrevivir unos meses”, recuerda Lerminez.
Lo que ellos querían, era “invertir el 100%” de su energía para buscar trabajos digitales, y para “desarrollar un proyecto personal”, indica la pamplonesa. Su novio descubrió el mundo del VFX, “efectos especiales para cine o publicidad”, matiza Lerminez. “Hizo un curso de seis meses. Era una buena oportunidad para él porque se trabaja de manera totalmente online, y se puede ganar dinero mientras viajamos”, subraya.
Imagen de Anaïs Lerminez en uno de sus viajes
Imagen de Anaïs Lerminez en uno de sus viajesCEDIDA
LO PRINCIPAL, EL DESTINO
Faltaba la pregunta principal: ¿qué destino sería el primero? Pensaron en Bali o Tailandia, porque era un sitio muy barato y el novio de Anaïs no lo conocía, pero lo descartaron porque “el coronavirus estaba muy mal”. Decidieron buscar un destino más cercano, y fue cuando Anaïs Lerminez se topó con la página https://www.trustedhousesitters.com. Es una página que reúne casas de gente que se va un tiempo y necesita a personas para que la cuiden, la mantengan limpia y se ocupen de sus animales, si es que tienen alguna mascota. Cada usuario paga una cuota de 100 euros al año, y ya puede optar a conseguir una casa. “Me pareció un mundo fascinante, y una buena oportunidad para nosotros porque no pagas alquiler”, señala Lerminez.
Así que tras numerosas búsquedas y entrevistas con dueños de casas, encontraron a la dueña de su actual alojamiento. Una mujer que vivía en un pueblo en el sur de Francia y dejaba su casa tres meses para presenciar el parto de su hija.
Además, según Lerminez se dieron “un montón de buenas casualidades”. Sus padres abandonaron España después de que ella se fuera a vivir a Estados Unidos, y se instalaron en Francia. Compraron una panadería en un pueblo francés, y su padre es panadero y su madre pastelera. La casa que consiguieron, está a una hora del pueblo de sus padres, y pasan todos los fines de semana con ellos. “Mi madre se puso muy contenta porque, claro, yo no había estado cerca de ellos en cinco o seis años. Los veía una vez al año. Y ahora es todo perfecto, se abrieron todos los caminos para tomar esa decisión”, recalca.
VENDER TODA UNA VIDA
Cuando ya tenían todo atado, decidieron hacer la maleta, en singular. Se propusieron lanzarse al viaje con una maleta cada uno, por lo que pusieron a la venta todas sus pertenencias. “Tampoco teníamos mucho. Repartimos cosas, las vendimos a familiares que quisieron ayudarnos o las subimos a Wallapop”, concreta.
Se embarcaron en la aventura con un coche, dos maletas y su gata, Mía, la cual encontraron abandonada con tres semanas en Noáin. Adaptaron su vida a esta nueva etapa, compraron las cosas necesarias, como ropa o portátiles para trabajar en cualquier lado, y compraron cosas “de calidad, para que nos durasen”, señala. Algunas otras cosas que se quedaron las repartieron entre los trasteros de sus padres.
“Mi familia ya sabe cómo soy, no se sorprendieron cuando les dije mi plan. Sin embargo, la familia de mi novio no se esperaba que se fuese así de repente. Estaban muy apegados”, dice Lerminez. Lo más duro para ellos, fue “despedir a la gente”, pero también deshacerse de todas las cosas, como sus ordenadores o los muebles del despacho donde trabajaban ella y su novio.
VIVIENDO DE AHORROS
Ahora mismo, la pareja vive del colchón de ahorros que tienen. Hicieron un plan de gastos y redujeron su presupuesto mensual a 550 euros. “Pero vivimos como reyes, no nos privamos de nada”, cuenta Lerminez. Sus ahorros se terminarán “en febrero”, que es su plazo máximo para encontrar trabajos online. Sin embargo, no hay opción de regresar a Pamplona porque “no hay plan b, solo a”, determina Lerminez.
Han conseguido otra casa en Burdeos hasta febrero, y sus planes más próximos son pasar la primavera y el verano en Grecia e Italia, por “la parte mediterránea de Europa”. Más adelante, su objetivo es visitar Bali, y si allí no consiguen una casa (porque la aplicación funciona más en Europa y Estados Unidos) alquilarán un apartamento, “porque allí se puede vivir muy bien y muy barato”, dice Lerminez.
Anaïs Lerminez ha decidido contar su experiencia a través de su Tik Tok, @elviajederita, y desde que subió el primer vídeo contando esta idea que rondaba su cabeza, sus seguidores subían como la espuma. Ahora mismo tiene más de 67.000 personas que siguen su historia, y acumula más de 420.000 me gusta en los vídeos. A su bandeja de mensajes han llegado personas que cuentan que, para ellos, es una persona inspiradora. Que tienen el mismo sueño, y que “depende de cómo me vaya, se lanzarán a hacerlo”, termina.
volver arriba

Activar Notificaciones