Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

ENTREVISTA
Actor, productor teatral y presentador

Carlos Sobera:“El teatro no te hace rico, pero te carga mucho las pilas emocionalmente”

El popular presentador compagina los platós de televisión con la gira teatral de su última obra, ‘Asesinos todos’, que llegará mañana al Teatro Gayarre para ofrecer hora y media de diversión: “Me considero actor y terapeuta”, señala Sobera

Carlos Sobera (izq.), junto al actor Ángel Pardo en una escena de Asesinos todos. Sobera interpreta a Pepe, un “legalista y pusilánime” funcionario de Hacienda
Carlos Sobera (izq.), junto al actor Ángel Pardo en una escena de Asesinos todos. Sobera interpreta a Pepe, un “legalista y pusilánime” funcionario de Hacienda
Publicado el 03/09/2021 a las 06:00
Seis años después de protagonizar El ministro, Carlos Sobera regresa al Gayarre con 'Asesinos todos', montaje estrenado el pasado febrero en el madrileño Teatro Reina Victoria. Sobera, Neus Asensi, Elisa Matilla y Ángel Pardo encarnan a dos matrimonios, amigos de toda la vida, que deben enfrentarse a dos graves amenazas externas.
'Asesinos todos' se estrenó en plena pandemia. ¿Qué le hizo creer en esta obra?
Es una comedia estupenda, muy bien trazada, con personajes muy bien definidos. Es una historia sobre personas que son llevadas al límite y se ven obligadas a tomar decisiones. El texto me llegó hace ya bastante tiempo a través de Pep Antón, uno de los autores (el otro es Jordi Sánchez), pero no hubo oportunidad de montarlo hasta finales de 2020.
Interpreta a Pepe, un funcionario de Hacienda. ¿Es un personaje muy ‘segurola’?
Sí, él es un legalista cien por cien, incapaz de tomar decisiones que puedan vulnerar la ley. Es un poco pusilánime y cobarde, siempre está poniendo pegas a todo... En ocasiones, su actitud resulta cómica. Ante una circunstancia excepcional, él y los otros tres personajes se plantean la posibilidad de cometer un asesinato. En la obra vemos cómo sus vidas pegan un giro de 180 grados. Manolo (Ángel Pardo) teme verse en el paro el resto de su vida, mientras la madre de Pepe se enamora de un ruso de 25 años, y entonces él ve cómo peligra su herencia. Todo ello provoca una situación de angustia en estos personajes, que son gente muy inocente, y eso es lo que resulta gracioso.
Como actor, siempre se ha movido en el terreno de la comedia. ¿No le tienta cambiar de registro?
La verdad, de momento no. Seguro que algún día encontraré un texto que me seduzca y entonces lo abordaré, porque seguro que el cuerpo me lo acabará pidiendo, pero de momento necesito muy, mucho hacer comedia y sentir la risa del público en el patio de butacas. Por eso me empeño en seguir haciendo comedia.
Dicho de otra manera, ¿es adicto a la risa del público?
Sí, lo reconozco. Suele ocurrir que, cuando se acaba la función, la gente te ve cenando esa misma noche o al día siguiente y te dicen: “¡Qué buen rato hemos pasado, qué función tan entretenida!”. Eso se agradece mucho. La gente va al teatro para olvidarse un poco del día a día y del mundo en el que vivimos. La cultura hace una función de terapia social muy importante, así que me considero actor y terapeuta. La vida a veces fastidia de una forma incesante, pero durante la hora y media que dura esta obra, contribuyes a aliviar la tensión que muchas personas puedan llevar dentro.

Me considero actor y terapeuta. La cultura hace una función de terapia social muy importante

Es uno de los productores de 'Asesinos todos'. ¿Qué aspectos del montaje le gusta controlar?
Hay que diseñar muy bien la escenografía, la iluminación, el atrezzo... Tienes que controlar que sea una definición perfecta, que encaje con lo que la obra necesita, y también con los parámetros financieros. Luego, una vez que estrenas la obra, tienes poco o nada que hacer.
¿Cómo vive los días previos a un estreno?
Con muchos nervios, porque son muchas cosas las que entran en juego. Estás muy pendiente de todo y hay muchos momentos muy exigentes. Luego, una vez que comienza la gira, no hay más nervios que el de saber que podemos disponer de todos los elementos que necesitamos para hacer bien la función. Por ejemplo, hay lugares en los que tenemos que renunciar a parte de la escenografía, y tienes que estar preparado para reaccionar con agilidad y poder representar la obra en las mejores condiciones. En el caso de Pamplona, la función se va a hacer exactamente igual que cuando se representó en el Teatro Reina Victoria de Madrid.
Estudió Derecho y fue profesor de Derecho de la Publicidad en la Universidad del País Vasco. ¿Desde cuándo le atraía el mundo de la interpretación?
Desde que era pequeño. De hecho, en el colegio ya hacía mis pinitos como actor. Cuando entré en la universidad, ya formé mi propio grupo de teatro y me lancé a las representaciones teatrales. Fue una vocación muy temprana.
En una ocasión contó que, siendo adolescente, ya se devoró toda la obra de Lorca.
Sí. Mi hermana hacía una colección literaria de obras completas de autores. Yo tendría 13 años, me atrajo el libro sobre Lorca y empecé a leerme todas las obras de aquel volumen. Me entusiasmó tanto que me lo leí de un tirón: en dos tardes me zampé ocho o diez obras de teatro de Federico. Aquello hizo que me enganchara a la lectura de obras de teatro. Empecé a gastarme la paga que me daban mis padres en libros de Molière, de Lorca o de otros autores. Luego, con 15 o 16 años, como en Bilbao había una gran afición teatral y la temporada era muy buena, empecé a ver funciones y me gastaba la paga en buenas localidades de teatro para ver de cerca a mis actores favoritos.

Con 13 años me devoré la obra completa de Lorca y aquello hizo que me enganchara a la lectura de textos teatrales

A día de hoy, ¿mantiene esa pasión por seguir leyendo textos teatrales?
Ya no tanto, porque mi trabajo me absorbe mucho. Además, ahora tengo tendencia a leer temas de Historia y también me gusta leer libros de ciencia y verso. A la vejez, viruelas, jeje. Estoy intentando llegar a alcanzar la licenciatura en Física Cuántica... ¡Ni de coña! Pero son temas que me atraen mucho. Ahora acabo de leer Extraterrestre de Avi Loeb. También sigo leyendo teatro. Desde que gestiono el Teatro Reina Victoria, me preocupo mucho por leer sobre todo a autores jóvenes como Antonio Prieto o Tirso Calero. También les hemos dado la oportunidad de estrenar sus obras en el escenario del Reina Victoria, produciéndolas nosotros. Nosotros apostamos más por esto. Hay otros productores que buscan el éxito más incontestable y eligen títulos ya consagrados y contrastados en Broadway, Londres o París.
NUEVOS RETOS
Estamos en septiembre, un mes en el que arrancan muchos proyectos. ¿Qué puede adelantar de su próximo reto televisivo, Secret Story?
Creo que va a ser divertido, en la línea de los ‘realities’ que hace Telecinco. Son programas excepcionales y, como siempre, con muy factura, porque está Led Zeppelin detrás. Además, a mí me va a dar la oportunidad de hacer lo que más me gusta en televisión: los directos. Después del teatro, es el segundo tipo de actividad artística que más me gusta hacer.
¿Lo compaginará con el restaurante de citas a ciegas (First Dates)?
Sí, porque el directo de Secret Story me tocará los martes por la noche, así que el resto del tiempo lo tengo disponible para grabar First Dates. Además vamos a comenzar a grabar la segunda edición de First Dates Crucero. Íbamos a hacerlo en enero de 2020, pero justo entonces se detectó la variante Delta de la Covid-19, que sobre todo afectó a Gran Bretaña. A la productora del programa, que es londinense (Warner IPTV), le entró el miedo y se echó para atrás, y por eso no se pudo grabar el programa. Así hemos evitado riesgos, y ahora podremos grabar la nueva temporada con un poquito más de tranquilidad, espero.
Lo suyo con Mediaset es un matrimonio muy bien avenido.
Sí, reconozco que a mí me ha venido Dios a ver con mi fichaje por Mediaset. Es una cadena con la que he podido hacer múltiples cosas y además muy variadas entre sí. Eso te permite crecer mucho como profesional y también hace que tu carrera sea más divertida. Cuando entras en una cadena, lo normal es que siempre hagas el mismo tipo de producto, pero yo he podido pasar de una cosa a otra: del concurso al dating, al testimonial, al reality...
Y en cuanto al teatro, ¿seguirá de gira con 'Asesinos todos'?
Sí, sí. Tenemos previsto continuar hasta mayo o junio de 2022. La obra está funcionando muy bien. Solo tuvimos problemas en abril, que fue justo cuando detectaron la variante Delta. Entonces se produjo cierta psicosis y hubo un cierto retraimiento del público para ir al teatro. Y ahora que estamos de gira, no nos podemos quejar. La gente tiene muchas ganas de salir de casa y de divertirse, más que ningún otro año. Luego habrá que decidir si alargamos la gira o si ya cortamos para estrenar un nuevo espectáculo en septiembre de 2022. La otra opción es compatibilizarlo todo. Cuando una función tiene muy buen recibimiento, da mucha pena acabar con ella.
Con una agenda tan cargada como la suya, ¿no le pasa factura el sobreesfuerzo de dedicar los fines de semana a actuar en teatros?
A mí el teatro me carga mucho las pilas emocionalmente. Me supone una recompensa que no se mide económicamente. El teatro no te hace rico ni llenando todos los días, pero tiene otras cosas: te hace sentirte dueño de tu trabajo, tienes el contacto directo con el público, te permite también conocer muchas ciudades, cambias de públicos, de teatros... Te sientes como un viejo rockero, de ciudad en ciudad, y eso mola mogollón.
¿También le hace sentirse joven?
Sí. Creo que los actores teatrales somos eternamente jóvenes. Si no te sientes así, es difícil liarte la manta a la cabeza y lanzarte a la carretera. La verdad, es un curro exigente. Como en la tele trabajo como presentador, tengo horarios buenos. Algunos compañeros trabajan rodando series y eso sí que es pasarlo mal, porque tienen que madrugar muchísimo o ponerse a rodar de noche. Eso es muy duro. Comparando con eso, lo mío es hasta cómodo.
La última vez que actuó en el Gayarre fue en 2015 con El ministro.
Efectivamente. Y además allí El ministro fue un exitazo. El Gayarre es un teatro excepcional, histórico, y Pamplona es una ciudad absolutamente maravillosa, así que habrá que disfrutarla.
+ 'Asesinos todos'. Mañana a las 19:30 horas en el Gayarre. Entradas: entre 12€ (Gayarre Joven) y 24 € (tarifa general)
volver arriba

Activar Notificaciones