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Pamplona Negra

Félix Linares se hizo con la tarde negra

El periodista y crítico de cine paseó por novelas y películas de espías y agentes secretos

Félix Linares se hizo con la tarde negra
Félix Linares se hizo con la tarde negra
    Publicado el 29/05/2021 a las 06:00
    Si en algún momento alguien llegó a pensar que la charla de este viernes 28 de mayo de Félix Linares sobre espías y agentes secretos serviría para anotar un par de recomendaciones de novelas y películas imprescindibles, se equivocó. Lo había advertido la directora del festival, Susana Rodríguez Lezaun, un instante antes de que el periodista, crítico de cine y conductor del programa televisivo La noche de... de ETB saliera al escenario de Baluarte: “No hay Wikipedia que valga su conocimiento”. Linares citó decenas de títulos de uno y otro arte y mostró en pantalla portadas, afiches y fragmentos de filmes.
    Y en esa lista ocupó el primer lugar la novela El espía, del estadounidense James Fenimore Cooper -autor después de El último mohicano-, al cumplirse 200 años de su publicación.
    Con un salto hasta el siglo XX aterrizó en 1907, en El agente secreto, del polaco Joseph Conrad, a la que siguió en 1911 Bajo la mirada de Occidente. “Pero quien creó las bases de la historia de espías o de agentes secretos es Somerset Maugham, ahora prácticamente olvidado pero muy famoso en su momento”. Fue un espía, que durante la I Guerra Mundial trabajó en la inteligencia británica. “Es más, Ian Fleming [creador de James Bond] reconoció la influencia de esta novela y del personaje central en James Bond”. Basado en dos de relatos de esta novela, Alfred Hitchcock dirigió en 1936 El agente secreto.
    Ya en las grandes historias del género el primer nombrado fue el personaje de Nick Carter, primera historia de una franquicia literaria, pues nació en el siglo XIX y hasta 1927 protagonizó 4.000 novelas escritas por diferentes autores que firmaban como Nick Carter, “como si este escribiera sus memorias”. Y aunque en los años veinte el interés por él se apagó, se revitalizó en la II Guerra Mundial hasta los años noventa. “Especie de sucedáneo de Sherlock Holmes”, con una primera película sobre él en 1908, “en los setenta lo convirtieron en un asesino implacable”.
    Como también de malos vive este género, Linares se refirió a Fu Manchú, villano chino que odiaba la civilización occidental y a la raza blanca y que Sax Rohmer creó en 1913. “Cuentan las crónicas que decidió escribir estas historias porque un día le preguntó a la güija cómo podía hacerse famoso y esta le indicó ‘C-H-I-N-A-M-A-N”. Así escribió la primera novela, El misterio del doctor Fu Manchú, con gran éxito y nueva franquicia. “Es posiblemente uno de los malos más recordados de la historia”. Existieron multitud de novelas y filmes, siendo interpretado en los más modernos por Christopher Lee.
    Citando títulos del doctor Mabuse y de Fantômas, de las novelas y películas que han dejado huella destacó el libro Los 39 escalones (1911), de John Buchan, otro espía, “y noble”, que trabajó en la I Guerra Mundial en la inteligencia británica. Hitchcock llevó esa novela al cine en 1935 y creó a partir de ahí el inocente perseguido, con un claro ejemplo en Con la muerte en los talones.
    Y saltó a El Santo, aquel personaje que vive de robar a los demás y cuyo autor, Leslie Charteris, comenzó a publicar libros en 1928. “Escribió muchísimo, auténticas maratones. Era mitad británico y mitad chino y decía que la parte china era la que le había dado la maldad para escribir las historias”. El Santo llegó al cine en 1938, y en los años cuarenta lo interpretó Georges Sanders, “fantástico haciendo de malo”.
    Fue en su opinión Lemmy Caution, el agente al que interpretó el actor americano Eddie Constantine en series B francesas, “el antecedente más claro de James Bond”, cuyo autor, Ian Fleming, también trabajó en el servicio secreto británico. Y aunque las historias de Caution no son tan elaboradas, hay violencia, persecuciones y tiros “y se convirtió en un fenómeno mundial”.
    No faltó en ese listado Misión imposible, primero serie de televisión en los sesenta y setenta y después cinematográfica. Tampoco, la respuesta femenina de James Bond, Modesty Blaide. “Pero, como es una chica, le pusieron un maromo fuerte al lado, un poco vergonzoso”, apuntó Linares.
    Hubo un momento más claro que cualquier otro para anotar los preferidos del periodista vasco: el escritor británico Eric Ambler es para él “autor de una serie de novelas imprescindibles” entre 1936 y 1942 -Las fronteras sombrías, Insólito peligro, Epitafio para un espía, Motivo de alarma, La máscara de Dimitrios y Viaje al miedo-. “Son lo mejor que se ha escrito en esta época de novela de espionaje y muy relacionadas con la situación sociopolítica del momento, con personajes muy creíbles, a mitad de camino entre John le Carré e Ian Fleming”: hay mucha acción pero también complejidad narrativa y argumentos bastante enrevesados”. La película más famosa a partir de las novelas fue Estambul, basada en Viaje al miedo, dirigida por Norman Foster y con Orson Welles en el reparto.
    Del británico Graham Greene también pudieron anotarse novelas. “Grandísimo escritor de novelas de espías porque él también lo fue, con trabajo de campo, en Asia, África y América”, gran parte de sus novelas surgieron de esa experiencia: El agente confidencial, El ministerio del miedo, El tercer hombre, Nuestro hombre en la Habana, El factor humano, El americano imposible.
    Dejó para los últimos minutos a John Le Carré. Ejerció “un poquito de espía”, en la retaguardia, y escribió una primera novela “en la que no pasó nada”, una segunda en la que tampoco y una tercera, El espía que surgió del frío, de la que se hizo una película, convirtiéndose Le Carré en un fenómeno. Le siguieron El topo, El honorable colegial, La chica del tambor, La casa rusia, El sastre de Panamá...
    Y no pudo Linares continuar. El tiempo acababa. “Me ha sobrado un poco de material pero igual el año que viene vuelvo...”.
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