Historia
Diez curiosidades de la vida del Príncipe de Viana


Publicado el 16/02/2021 a las 11:47
Carlos de Viana (1421-1461) fue un personaje central en la política del siglo XV en la Península Ibérica, un heredero que no llegó a ejercer sus derechos
- Peñafiel, un lugar lleno de historia
En la localidad castellana, situada a poco más de 50 kilómetros de Valladolid, entre la capital y Aranda de Duero, tiene hoy algo más de 5.000 habitantes. De su riqueza histórica dan fe monumentos como su imponente castillo (fotografía) o el convento de San Pablo. Fundada en 1013, llegó a tener 18 iglesias y 3 conventos. Juan II, el padre del Príncipe de Viana, fue uno de los duques de Peñafiel y por eso Carlos nació en este lugar.
- Juan II de Aragón, un padre ávido de poder
Juan II fue determinante en la vida del Príncipe de Viana. Tuvo, en palabras de Juan Ramón Corpas, tuvo “una vida larga, y fue violento, imperativo, guerrero, ávido de poder”. Fue el más longevo de los reyes de su tiempo (1398-1479), por lo que intervino no solo en la política de Navarra y Aragón, donde fue rey, sino también en la de Castilla, donde tenía posesiones, o en Italia. Fue monarca consorte de Navarra tras casarse con la reina Blanca, hija de Carlos III.
- Olite, el lugar refinado donde se educó
Carlos de Viana llegó a Navarra con apenas un año, para vivir con su abuelo en el palacio de Olite. Recibió una educación completa, que incluía deportes como el remo, actividades como la caza o la monta, así como estudios literarios y administrativos. José María Lacarra ha escrito que aprendió francés, que sabía italiano o catalán y que tuvo una formación “esencialmente eclesiástica y medieval; le gustaba la música y aprendió a dibujar”.
- ¿Cómo perdió la corona del Reino de Navarra?
Su madre Blanca murió en 1441 y su padre no respetó los acuerdos matrimoniales, que especificaban que el hijo de ambos heredaría los derechos a la corona e incluso que Juan II abandonaría Navarra si moría antes de su esposa sin sucesión. Juan II aprovechó que el testamento de Blanca confirmaba a Carlos como heredero pero le rogaba no tomar el título “sin el consentimiento y la bendición” de su padre.
- 1445, Juan II regresa a Navarra
Tras ser derrotado en Castilla, vuelve casado con Juana Enríquez, y el pleito con su hijo, al que había nombrado lugarteniente, se encona.
- 1460, la concordia de Barcelona
Padre e hijo firmaron una concordia que duró apenas unos meses, y terminó con Carlos en prisión, un hecho que desencadenó la revolución catalana, prólogo de la guerra civil en ese territorio.
- Beumonteses, agramonteses y guerra civil
La rivalidad entre padre e hijo se amplificó con la que tenían dos facciones nobiliarias navarras: los beaumonteses a los que había favorecido Carlos como lugarteniente, y los agramonteses, en los que confió Juan II cuando se instaló en la corte navarra. Los enfrentamientos derivaron en la guerra civil que se inició en 1451, con la batalla de Aibar, en la que Carlos fue derrotado, y en las que se implicaron Castilla y Aragón. Se prolongó hasta 1464, cuando el Príncipe de Viana ya había muerto.
- Esposa y amantes
Carlos se casó en 1439 con Inés de Cléveres, que murió ocho años después sin descendencia. Estuvo cerca de casarse con una jovencísima Isabel de Castilla, con Catalina de Portugal y con Leonor de Velasco. Tuvo tres hijos de otras tantas amantes.
- Un hombre culto
Aficionado a la poesía y la música, es el autor entre otros textos de la Crónica de los Reyes de Navarra, una historia de la monarquía que escribió en la cárcel, tras la derrota de Aibar.
- La muerte de un símbolo
Tras la liberación de Carlos de Viana en 1461 y su regreso triunfal a Barcelona (imagen), fue proclamado lugarteniente general de Cataluña, donde se reconoció su primogenitura. Sin embargo, murió en septiembre de ese mismo año en Barcelona. Se ha dicho que pudo haber sido envenenado, pero José María Lacarra asegura que es una acusación sin fundamento. La salud del príncipe siempre fue precaria y la autopsia atribuyó la muerte a un proceso de tuberculosis.
