Exposición

Álvaro Bonet y Txon Pomés firman 'De la luz al agua, Islandia un diálogo' en la Casa de Cultura de Burlada

Una exposición en la que, través de la fotografía y la pintura, se muestran paisajes y vivencias del país nórdico

Álvaro Bonet y Txon Pomés firman 'De la luz al agua, Islandia un diálogo' en la Casa de Cultura de Burlada
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Álvaro Bonet y Txon Pomés firman 'De la luz al agua, Islandia un diálogo' en la Casa de Cultura de Burlada

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Cristina Altuna

Actualizado el 04/10/2020 a las 06:00

La necesidad de pintar de Txon Pomés y el interés de Alvaro Bonet por dejar testimonio de lo vivido a través de la fotografía se dieron la mano hace dos años. Un encuentro entre ellos en 2018 fue el punto de partida de un proyecto que se ha hecho realidad con la exposición De la luz al agua, Islandia un diálogo inaugurada en la Casa de Cultura de Burlada. Por el camino han quedado horas de reflexiones, dudas, ilusiones y retos de ambos artistas que, desde un principio, creyeron esta propuesta artística en la que la fotografía y la acuarela entran en diálogo para mostrar, no sólo la belleza de Islandia, sino también una realidad cambiante simbolizada en los icebergs, las grietas de un glaciar, los campos de lava, las playas de arena volcánica o la inmensidad de una planicie de residuos fluviales denominada en geología “sandur”.

La exposición está formada por 23 fotografías y 22 acuarelas con las que los artistas proponen un viaje a Islandia y juegan con tres elementos para ello. No son otros que el fuego, el hielo y el agua, tres realidades que identifican los paisajes protagonistas de la muestra y que esconden la mirada personal y reflexiva de Álvaro Bonet sobre lo que vivió y sintió en Islandia. También reflejan la inspiración que le surgió a Txon Pomés al contemplar las imágenes y que le llevó a una reinterpretación de dichos paisajes, una forma de pintar que se aleja de la pintura al natural que caracteriza a la artista navarra. “En su fotografía descubrí paisajes tan desconocidos y sorprendentes que dinamizó mi creatividad. Emergió esa transición de emociones de la luz al papel, a través del agua y el color”, señala la pintora. Y para evitar que la exposición se entendiese como la réplica en fotografía y pintura de un mismo paisaje, los artistas muestran obras diferentes, sin referencias directas que puedan llevar a la comparación entre unas y otras. “Se trata de contar visiones diferentes, pero hablando de lo mismo”.

 

FRUTO DE LA REFLEXIÓN

Cuando Álvaro Bonet Loscertales, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, viajó a Islandia en junio de 2018 para acompañar a un antiguo alumno suyo en la grabación de un documental, no pensó que su estancia de 17 días en el país fuera a convertirse en el argumento de una exposición. Lo único que tenía claro es que no quería viajar como un turista, sino con la intención de recorrer el país, dejarse sorprender, posar su mirada en lo que le interesaba y realizar cientos de fotografías que luego revisó, visualizó y seleccionó en Pamplona. “Pensé en lo que quería contar y fui eligiendo los lugares. Lo que intento es dejarme sorprender porque cuando lo planificas todo, te pierdes la mitad de las cosas. Lo que me gusta de cada lugar es ver qué transmiten. Y en Islandia es muy fácil, en cuanto te sales de las zonas más turísticas, tienes una gran sensación de soledad, pero una soledad que te ayuda a reflexionar, que te hace sentirte bien”, explica.

Aficionado a la fotografía de naturaleza, recuerda que, además de los paisajes, Islandia le transmitió mucha paz y le hizo pensar hizo pensar sobre este mundo cambiante al que nos enfrentamos cada día. “Es un lugar que ofrece el encuentro con uno mismo, un tiempo de reflexión y soledad en la naturaleza más descarnada. Me di cuenta que estaba captando cosas que iban a desaparecer y que nunca iban a ser igual. Por ejemplo, un iceberg no es igual al día siguiente, ni en el mismo día, pues va cambiando de forma porque se están fundiendo. Pensar que esa realidad que estaba fotografiando nadie más iba a poder hacerlo fue muy especial”. Todos esos pensamientos son los que dotan de contenido a unas fotografías que, según dice, muestra en la exposición a modo de ventanas para enseñar lo que vivió en Islandia. “Hablo de ventanas porque es una mirada seleccionada. La fotografía te permite elegir lo que plasmas y quiero que la gente puede ver, al menos, parte de lo que yo vi y pueda vivir una parte de lo que yo viví”.

 

PINCELADA FLUIDO

Si la exposición se plantea como una diálogo artístico es porque entra en juego la pinturaUna conversación entre los dos artistas sirvió para que Txon Pomés desvelara su necesidad de pintar y Álvaro Bonet le propusiera que pintara Islandia a través de sus fotografías. La artista aceptó el reto de adentrarse en un país desconocido a través de los ojos de otra persona.

El resultado fueron unas acuarelas en las que la pintora olvida su intensa paleta de colores verdes para adentrarse en los azules para plasmar el hielo o las aguas frías. “Siempre me ha gustado pintar al natural, sentir lo que veo, escucharlo, rozarlo. Pero cuando vi estos paisajes me quedé muy sorprendida y me entraron unas ganas terribles de pintar. Lo que más me cautivó era entender que mis acuarelas no son copias, sino una inspiración de la obra de Álvaro Bonet”.

Txon Pomés reconoce que la obra que presenta en la exposición De la luz al agua, Islandia un diálogo es diferente a la realizada hasta el momento, lo que supuso un reto para ella. “La hace diferente la novedad y, también el reto y la superación que supuso para mi pintar estos paisajes. Para mí ha sido una temática diferente, una superacion en formas, en estructuras diferentes, Los paisajes ofrecen un juego de contrastes interesante, es un estudio geológico hasta también una liberación del agua”.

Sin embargo, su pincelada no ha cambiado, ese fluir del agua y la pintura con la que transmite emociones y pensamientos. “Sabía que tenía que sacar cada acuarela y el confinamiento fue como un impulsor interno. A través de la dificultad, la acuarela ha salid de dentro. A veces ha salido impetuosa, otras veces mansa, en ocasiones un poco forzada, pero siempre ha manado de dentro. He recorrido un camino que puede llamarse exploracion”.


+ ‘De la luz al agua, Islandia un diálogo’ Casa de Cultura de Burlada. Hasta el 10 de octuibre. Horario: lunes a viernes, 17 a 21 horas. Sábados, 10 a 14 horas.

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