'Espejo, Espejo' burla al virus y ultima su rodaje en Pamplona
La película de Marc Crehuet se paralizó en agosto por 4 casos positivos


Actualizado el 12/09/2020 a las 06:00
Queda poco, una semana de rodaje en Pamplona y cuatro o cinco días más en Barcelona, y Marc Crehuet podrá descansar tras completar la filmación más complicada de su vida. El momento más difícil se le presentó al director catalán en agosto, cuando cuatro miembros del equipo de 'Espejo, Espejo' dieron positivo en coronavirus y el rodaje tuvo que paralizarse. “Nos quedamos en shock todos”, declaraba ayer en el edificio IWER de Pamplona, donde ahora prosigue felizmente el trabajo. “Fue un momento bastante intenso a nivel emocional, es gente acostumbrada a rodar cuando hay trabajo, es su hábitat natural, y para ellos interrumpir esto de repente es duro, es una situación extraña que no le había pasado a nadie”, señala.
Fue duro, pero Crehuet extrae también una parte positiva. “Hubo mucha solidaridad entre todos y ví la ilusión que había por terminar la película, a los animales de rodaje nos gusta empezar lo que empezamos y en este sentido fue bonito descubrir esta faceta humana de la profesión”.
Los que dieron negativo estuvieron fuera dos semanas haciéndose pruebas periódicamente y los que dieron positivo se confinaron en Pamplona. Cuando todos estuvieron bien retomaron la faena. “Fue un momento de incertidumbre también porque no sabíamos si esto se iba a poder hacer enseguida o no, hemos tenido la suerte de poder continuar, vamos al día, rodamos hasta donde nos deje la pandemia, pero de momento parece que vamos a poder acabar”, se conjura el director de 'El rey tuerto' (2016).
Se produjo esa interrupción, se rodó desde el principio con las condiciones sanitarias, mascarillas, pruebas médicas, cálculo distancias -“todo se hace más lento y raro”, resume Crehuet-, pero lo cierto es que la película ya venía compleja de casa.
PERSONAJES DOBLES
'Espejo Espejo' es una historia en la que los personajes son dobles, se desdoblan y hablan consigo mismos, a través de su reflejo en el espejo. Cuenta la historia de la compañía Manie Cosmetics, que cumple medio siglo. Álex (Santi Millán), director de marketing y comunicación, sabe que se van a producir despidos y quiere demostrar a la nueva presidenta que no está desfasado. Necesita la seguridad que le trasmite su propio reflejo, pero éste se ha cansado de adularle. Además, se siente amenazado por Paula (Natalia de Molina), su asistente, de apenas 25 años. Cristina (Malena Alterio), directora de ventas y hermana de Paula, por su parte lleva una temporada comportándose de manera extraña. “Es una mujer que está estable con su marido, su casa, su vida, pero hay un punto que vemos desde el minuto uno que ella no está bien”, explica Malena Alterio. “A medida que va avanzando la película vemos cual es el motivo de esa insatisfacción que hace que este personaje no sea feliz, esa lucha entre lo que es uno, cómo lo ven, qué se espera del otro... Cristina se está buscando, no digo más”, añade. Y para formar el poker de ases, Alberto (Carlos Areces), un rollizo administrativo que está enamorado de Paula y que quiere declararse, pero su reflejo, mucho más miedoso, le hace sentir inseguro.
Crehuet, autor del guion, presenta a través de estos desdoblamientos los conflictos internos que tiene cada personaje, todo en tono de comedia. “La película tiene una complicación a la que yo como actor no me había enfrentado nunca”, asegura Carlos Areces, que, como el resto de protagonistas, ha tenido que hacer dos veces cada secuencia. “Una vez que tú haces la primera pasada interpretando uno de los dos personajes, tienes que volver a hacer la otra parte del diálogo pero recordando los movimientos que has hecho en la primera pasada e invirtiéndolos”, explica. “Eso es complicadísimo, es una cosa que yo no había tenido que hacer y espero no volver a tener que hacer nunca, porque es un coñazo, francamente”, asegura.
“Ahora cada vez que veo una película de efectos la miro con otros ojos, no sabes lo complicado que es”, asevera por su parte Malena Alterio. “Tiene que ser super preciso, ahí nos estamos debatiendo, cada vez que se hace una toma hay que revisarla para ver si todas las piezas encajan, es una cosa muy de encaje de bolillos”, señala.
El elenco es uno de los grandes atractivos de esta producción de Rodar y Rodar, compañía catalana responsable de éxitos como 'El Orfanato', 'El Cuerpo' y 'El fotógrafo de Mauthausen', y que repite en Navarra tras haber rodado este mismo año el largometraje Dos. Junto a los cuatro protagonistas, intervienen también Betsy Túrnez, Toni Acosta, Carlos Bardem, Verónica Forqué, María Adánez, Antonio Resines, Loles León, Anna Bertrán, Luis Bermejo, Bárbara Mestanza y Marta Tomasa. “He tenido mucha suerte, no me ha fallado ninguno de los que tenía en mente cuando escribía el guion, tengo cuatro protagonistas maravillosos, además que hacían muy buena química entre ellos”, admite Crehuet.
El rodaje empezó a principios de agosto en algunas calles de Pamplona y en el edificio IWER, donde han montado un set con las oficinas de la compañía cosmética. “Hemos podido encontrar un plató, que fue una de las cosas que nos sedujo, que es un plató muy natural y no se ve, con lo cual tenemos unas oficinas que nos han dado mucho juego y mucha verosimilitud”, apunta el director. “Estoy muy contento, es una película que tiene un componente original que al mismo tiempo es un reto, todo el tema de los espejos, personajes que hablan consigo mismos, y estamos aquí creando un lenguaje, básicamente es una comedia coral y lo que vamos viendo, la verdad que es muy divertido y yo creo que funcionará muy bien”, pronostica.
Malena Alterio subraya la inteligencia que encierra el guion. “No es fácil que te llegue un proyecto así, que sea una comedia tan inteligente, que tenga tantas capas, tantas dobleces y te invite también a la reflexión”.
El parón por los positivos en coronavirus ella lo vivió con nerviosismo, dado lo apretado de la agenda. En breve vuelve al teatro con 'Los que hablan', escrita y dirigida por Pablo Rosa. “Ahora estoy un poco agobiada porque termino esto y me voy a los ensayos, el periodo que tenía un poco de estudio se me ha volado, estamos todos así, las agendas se van moviendo, son muy inestables y nos vamos adaptando a lo que hay., no hay otra”, comparte.
A los otros protagonistas ya les conocía, no así a Natalia de Molina, que es su hermana en 'Espejo, Espejo'. “La admiro muchísimo, me parece que tiene un talentazo, algo muy auténtico, y estando con ella me entiendo bien”, dice Alterio.
El personaje de Natalia de Molina reprsenta el soplo de aire fresco en la empresa, pero también la visión de otra generación. “De repente viene Paula con nuevas ideas, con ganas de revolucionar un poco todo, de aportar más diversidad en la compañía de cosméticos”, explica De Molina. “Es youtuber, representa también a ese mundo de las redes sociales en el que también hay mucha hipocresía”, apunta la actriz, que está viviendo un momento dulce con el éxito de su película 'Las Niñas'. “Con la situación en la que vivimos las noticias buenas se sientan más todavía, estamos muy felices y contentas con todo lo que está pasando, la gente que la está viendo está conectando con la peli a unos niveles que es lo que una sueña cuando la está haciendo, está pasando, es una sensación muy bonita, por esto hacemos cine”, afirma.
LIBROS, PARQUES, HELADOS
Cada uno ha vivido este tiempo su Pamplona. Crehuet no conocía Navarra, aunque tenía amigos aquí que ha visitado. “También es verdad que Pamplona la hemos visto en condiciones distintas a las que suele ser habitual, hemos estado muy solos en la ciudad, pero eso nos ha permitido verla de otra manera, hemos estado muy agusto”, asegura.
Malena Alterio conocía Pamplona, ya que ha actuado tres veces en el Teatro Gayarre. “Ya he estado de pinchos por el casco viejo y comiendo y disfrutando, aparte que ha hecho muy buen tiempo, demasiado buen tiempo”, señala. Carlos Areces ha disfrutado de librerías y cines, y para Natalia de Molina también ha sido la primera vez: “Me gusta mucho la de parques que hay, lo verde que es, me ha fascinado, por favor, qué alegría, ¡en cada esquina un parque!, en Madrid todo es cemento, me quedo con ganas de conocerla sin esta realidad”, cuenta. Incluso le ha dado tiempo de echar un vicio: “Me encantan los helados de Larramendi, estoy enganchada, ¡están buenísimos!”, confiesa.