La doble despedida de Berri Txarrak
El trío surgido en Lekunberri y formado ahora por Gorka Urbizu, Galder González y Galder Izagirre se despide para abrir un “parón indefinido” con dos conciertos, hoy y mañana, en el Navarra Arena, para los que sus seguidores agotaron las en horas


Actualizado el 22/11/2019 a las 09:13
Veinticinco años después de que aquellos jóvenes compañeros músicos de Lekunberri -Gorka Urbizu (voz y guitarras) y Aitor Goikoetxea (batería)- decidieran continuar en la música después del proyecto de Nahi ta Nahiez para formar Berri Txarrak en 1994 llega el momento de su despedida, a lo grande, llenando el Navarra Arena tanto hoy como mañana, ampliando aforo. Y después de que han ido llenando en todos los sitios donde han tocado en este 2019.
En 1994 y desde su Lekunberri natal Gorka y Aitor (que eran todavía unos chavañes de 17 años) para su idea de nuevo grupo invitaron a Aitor Oreja para las guitarras y a Mikel López Rubio para el bajo. Lógicamente no pensaban ni por asomo que el éxito les llevaría a dar la vuelta al mundo y a actuar en muchísimos lugares y antes grandes audiencias. Pero las necesidades exigentes de las giras produjeron diferentes niveles de compromiso que llevaron a que hubiera cambios en la formación. Aitor Oreja dejó la formación diez años después, en 2004, para que Berri Txarrak se convirtiera en un imparable power trio. A mitades de 2008 fue Mikel López Rubio el que dejó su puesto de bajista a David González. Y a mitades de 2010, el segundo de los fundadores Aitor Goikoetxea dejó su puesto de batería a Galder Izagirre.
Este trío ha tenido realmente casi una década prodigiosa con la dirección de Gorka Urbizu que ha sido compositor de las canciones. Pero en diciembre de 2018 en un comunicado oficial en sus redes sociales Gorka anunció que “tras más de mil conciertos por todo el mundo (desde Lekunberri hasta Nueva Zelanda, de Nueva York a Sao Paulo, de Managua a Madrid, de Nantes a Pekín…); quiero comunicaros que ha llegado la hora de cerrar una etapa crucial de mi vida con Berri Txarrak. Necesito parar y tomar distancia: así de simple y complicado. La extensa gira que proyectamos para 2019 -Ikusi Arte Tour 2019- será la última antes de un parón indefinido”.
La carrera
En 1995 publicaron su primera maqueta con seis canciones. Fue un inicio prometedor porque consiguieron varios premios, entre ellos, el segundo premio en el concurso de maquetas de la conocida emisora Euskadi Gaztea. Y Berri Txarrak se lanzó a la ruta, se convirtió en un gran grupo de directo y finalmente fueron fichados por la discográfica navarra independiente GOR. Con ella editaron en 1997 su primer disco de título homónimo Berri Txarrak con 11 temas que mostraban a un grupo que seguía la estela de los punteros del rock vasco pero también la de grandes grupos internacionales del rock y el metal como Metallica.
En 1999 publicaron su segundo disco titulado Ikasten (Aprendiendo). Tuvo una gran acogida sobretodo en el País Vasco y llegó a vender más de nueve mil copias. El tema Betiko leloaren betiko leloa sirvió para su primer videoclip. En octubre de 2001 publicaron su tercer disco titulado Eskuak/Ukabilak (Manos/Puños). Las trece nuevas canciones marcaron un punto de inflexión importante con un sonido más duro y con una de ellas Biziraun que consiguió el premio de mejor canción en el concurso Gaztea Sariak 2002.
Salto internacional
En octubre de 2003 salió a la venta su disco Libre ©. Entre las once nuevas canciones que evolucionaron entre metal, hardcore, etc. destacó la colaboración de Tim McLlrath (cantante del grupo de rock Rise Against) cantando junto a Aitor en euskera e inglés. Con este disco los de Lekunberri no sólo tocan en Galicia, Madrid, Cataluña, etc. sino que dieron conciertos en Alemania, Dinamarca e incluso Londres, logrando el reconocimiento de la prensa especializada.
Su quinto álbum Jaio.Musika.Hil vio la luz en 2005, con un sonido que se reconocía aún más melódico que el anterior. Lo defendieron en una gira internacional de tres años, por Estados unidos, Nicaragua, México, Taiwán o Japón (abriendo el Fuji Rock Festival 2008) y recorriendo Europa.
Para grabar su sexto disco Payola (toda una reflexión sobre lo que sucede en el mundo de la música) se fueron a Chicago para trabajar junto al reconocido productor Steve Albini (PJ Harvey, Pixies, Nirvana, etc.). Después de quince años de recorrido se habían vuelto con ese nuevo trabajo más viscerales, con un sonido más directo, rabioso y crudo…
Cuando publicaron Haria (el Hilo) en 2011 Gorka comentaba que “lo que siempre nos ha preocupado es que tanto las canciones como los directos transmitan y que nadie se sienta igual después de escuchar uno de nuestros discos o se vaya a casa igual que vino después de estar en uno de nuestros conciertos. Y en eso estamos ahondando. Unas veces lo conseguimos más y otras menos. Ese es nuestro trabajo y creo que con este disco hemos conseguido varios de los objetivos que nos trazamos”.
En 2015 celebraron en la sala Tótem sus 20 años con un concierto en directo en el que presentaban su nuevo trabajo. Podrían haber llenado la sala tres veces... Acababan de regresar de París y de Francia de una mini gira donde les fue realmente bien. Eran dos décadas ya de historia con el broche de oro de la publicación de su nuevo disco, un triple Ep titulado Denbora da poligrafo bakarra (El tiempo es el único polígrafo).
Lo fueron presentando en una gira que les llevó por España a Sevilla, Logroño, Madrid, Cadiz, Zaragoza, Barcelona, Valencia, Murcia, Burgos, León, Oviedo, Santander, Santiago de Compostela, Valladolid… y por doce ciudades alemanas
En la cresta de la ola
Estaban en la cresta de la ola. Y se notaba. Gorka en 2015 comentaba que “no es un tópico el hecho de que la música es un lenguaje universal. Nosotros hemos comprobado que da igual que vayas a París o a Hong Kong o Sevilla. La gente se emociona igualmente porque la música tiene ese poder. Y en el directo del rock la bola de energía que surge puede llegar a todo el mundo. No importa tanto el idioma sino el poder que tienen las canciones”
Y respecto a su éxito Gorka decía “es fruto del trabajo y la constancia… Esa ha sido nuestra filosofía desde el primer día. Igual ese mensaje no está muy en boga hoy en día en el mundo de la música. Pero esa constancia casi siempre suele dar sus frutos. Hace falta talento, pero con el tiempo aprendes a mejorar como músico y a componer mejores canciones”. Y se reafirmaba en que “bo hay que tener prisa por tener éxito aunque parece que en estos tiempos se predica lo contrario en la música. Se ha visto en esos programas televisivos… Eso sólo banaliza a la música y crea una competitividad que nada tiene que ver con ella. No hay que creérselo. No hay que tener prisa por llegar a ningún sitio en la música. Simplemente hay que disfrutar del viaje”.
El 24 de noviembre de 2017 salió su nuevo LP, Infrasoinuak. Un disco con el que ya les llegó el momento de las reflexiones antes de parar. Ciertamente no hay ningún grupo navarro que haya ofrecido tantos conciertos fuera de nuestras fronteras. Porque Berri Txarrak siempre ha sido una formación que ha marcado un estilo muy propio con una propuesta de rock que ha vivido, crecido y evolucionado libre de etiquetas y que fue adquiriendo un inmenso y arrebatador poder de seducción por su energía y por la fortaleza de sus melodías y mensajes.