Primavera
La Carpa Universitaria lleva el ambiente festivo a Pamplona
El evento comenzó a cobrar vida desde tempranas horas del día, con una gran afluencia de público en torno a la Ciudad Deportiva Amaya
Actualizado el 27/03/2026 a las 21:13
La edición de primavera de la Carpa Universitaria comenzó este viernes 27 de marzo con un día soleado que anunciaba también la llegada de la nueva estación. Durante la mañana, cientos de jóvenes llegaron al parque de la Media Luna, cargando bolsas llenas de bebidas y comida, para juntarse con sus cuadrillas y grupos de amigos. Al mediodía comenzó la verdadera jarana y, como ya es tradición, la Txaranga Wesyké llegó para animar el ambiente con música variada.
“Yo ya había venido en octubre y lo que más me gusta es el ambiente aquí en la Media Luna, luego ya nos vamos a la carpa”, comentó Itziar Álvarez, que vino desde Cantabria para acompañar a una de sus amigas que estudia en la Universidad Pública de Navarra (UPNA). “Acá nos quedamos hasta que aguante el cuerpo”, agregó.
Cerca de las 14:00 horas, los sones de la txaranga marcaron el ritmo del descenso por la cuesta de Beloso, guiando a un grupo de jóvenes hacia la Ciudad Deportiva Amaya que, una edición más, volvió a abrir sus puertas como sede oficial de la fiesta. Entre el sol y el ambiente festivo, los alrededores del recinto se convirtieron en el punto de encuentro previo para cientos de asistentes que, antes de acceder, prefirieron aprovechar al máximo las primeras horas de convivencia en las inmediaciones.
Dentro del lugar, se organizaron las veinte barras pertenecientes a los diferentes grados universitarios de la Universidad Pública de Navarra (UPNA). Los voluntarios trataban de llamar la atención de la gente que pasaba cerca a sus puestos para que se acercaran a consumir algo o participar de las diferentes actividades que tenían preparadas.
A lo largo del evento, además de la txaranga, se presentaron otros seis artistas, quienes pusieron la música y el ambiente festivo a los asistentes: Moskas Retompreteras, Manny Calavera, Hazas, Muy granuja, Mon DJ y Shake coconut.
Durante la jornada hubo vigilancia policial constante y puntos de asistencia de la Cruz Roja y el Punto Violeta, un espacio seguro dedicado a informar, prevenir y atender cualquier tipo de agresión sexista durante la jornada.
LA CARPA UNIVERSITARIA, UNA TRADICIÓN
Tras más de treinta años de trayectoria, la Carpa Universitaria se ha convertido en el mayor evento para estudiantes del norte de España, según destaca la propia organización.
Son los mismos alumnos de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), de tercer y cuarto curso, quienes se encargan de la organización y gestión de las barras y las actividades para recaudar fondos, así como también, participar en la venta de entradas, la atención de los asistentes en la taquilla, o la limpieza del recinto. Adriana Sánchez y Laura Bengoechea, por ejemplo, son ambas estudiantes de la UPNA en las carreras de Ingeniería en Telecomunicaciones e Ingeniería Biomédica respectivamente, y son voluntarias en sus barras. “Ahora mismo tenemos que repartir bolsas de basura para que la gente no deje nada el suelo. Y luego, si vemos alguna basura tirada por ahí, intentar recogerla”, explicó Sánchez.
Esta fiesta universitaria no solo tiene como finalidad la diversión, sino también la recaudación de fondos para los distintos grados universitarios de la UPNA. Además, con la venta de vasos reutilizables, se destina un porcentaje a una causa benéfica. En esta edición, el dinero irá para D-Espacio, una asociación que tiene el objetivo de crear un espacio de crecimiento, apoyo y convivencia para personas con discapacidad intelectual y sus familias.
PUNTO VIOLETA
Además de las barras, ubicado casi a la entrada, estaba el puesto del Punto violeta. Este instrumento promovido por el Ministerio de Igualdad busca unir a toda la sociedad en la lucha contra la violencia machista. Además, trabajan para brindan la información esencial para saber cómo actuar ante un caso de violencia contra las mujeres. En la carpa, su presencia se ha vuelto necesaria y para este año, llagaron con propuestas interesantes para acercar la concientización a mucha más gente.
Así lo explica Lidia Ezquerro, psicóloga y voluntaria asistente de esta iniciativa: “El punto violeta de la carpa se ha profesionalizado y ahora estamos psicólogas y trabajadoras sociales apoyando. Aquí en la carpa estamos haciendo horas de sensibilización, que consisten en hacer dinámicas y juegos para que la gente que quiera acercarse pueda informarse más en relación con la violencia, el acoso, el feminismo y otros temas que están ahora presentes. También vamos a cubrir todas las horas del evento, hasta las cuatro y media de la mañana, para que, en caso de que haya alguna agresión, podamos acompañar a cualquier persona que necesite apoyo o acompañamiento”.
