Saxon y Uriah Heep abren la noche del 'heavy' en el Navarra Arena
Los dos grupos precedieron a Judas Priest en el marco del Invincible Shield Tour

Actualizado el 15/06/2024 a las 22:11
Con puntualidad británica han salido a escena los Saxon. Estaba previsto que comparecieran a las 20:15 h y para las 20:08 h ya estaban en el escenario.
Les recibieron 6 cañones de fuego y una ráfaga de luces puntuales, cenitales y traseras en colores básicos, a modo de flashes. Por supuesto, detrás y cerrando el escenario, su nombre -con las letras de marca- y en tamaño gigante: "Saxon".
Su cantante Peter "Biff" Byford (73) saludó con un "¡Hola Pamplona, aquí estamos!" para empalmar dos temas en un non-stop en el que demostró que vocalmente aguanta el tipo, con un agudo desgastado pero potencia más que suficiente. Tengamos en cuenta que lleva en activo 48 años, desde que la banda comenzara en Inglaterra en 1976. Por supuesto, alternando los momentos estelares de su vibrato con las entradas en los solos de la guitarra principal de Brian Tatler (de la banda Diamond Head) en lugar del "titular" Paul Quinn. Brian se defendió notablemente e interactuó en algunos dúos con el segundo guitarra Doug Scarratt (presente en la formación desde 1996).
Tras esos comienzos, Biff espetó: "¿¡Preparados para nuestro 'fuckin' noise!?". El clamor como contestación en el Arena se hizo unánime y ensordecedor, como los vatios de sonido que se presumían ya brutales con estos "sajones".
La iluminación, salvo los chispazos de las celadoras, llevaba un guión muy ochentero, sin efectos contemporáneos y sin pantallas de video, a la antigua usanza.
Llegó el momento del rayo del heavy metal, de su conocido 'Heavy Metal Thunder', que contó con un solo de Brian en pura clave bien pesada, vamos, de libro. Las huestes del Arena sacaron las hachas sajonas en puro regocijo de gargantas disparadas.
Dentro del clasicismo metalero de esa puesta en escena, Nigel Glockler en la batería desplegó en ocasiones pegada de doble bombo, caja contundente y largos desarrollos en los cambios de los timbales.
Biff se explayaba en algunas intervenciones hasta que llegó el momento de 'Wheels of Steel' (las ruedas de acero), una nueva prueba de exigencia vocal bien resuelta por el veterano cantante, con ese riff tan pesado que te va guiando hasta el puente sonoro que dio lugar al dúo bajo batería para que Biff lanzara en castellano/inglés un "fantástico público this night" "Hoy en Pamplona, a volverse locos... ¿estáis preparados?". Luces para iluminar toda la pista a un público al que se le pedía desde el escenario que diera palmas. Y tuvo una respuesta abrumadora, desde la primera a la última fila de pista. Así hasta el final del tema. Después llegó el momento de 'Frozen Rainbow' con unos británicos que, a pesar de la veteranía, cuajaban excelente presencia en el escenario.
Y abajo les juro que las filas estaban bien apretadas. Para las 21:00 h el Arena ya estaba abarrotado. El bajista Nibbs Carter se sumaba a los molinetes con la cabeza luciendo melena. Y así hasta la despedida a las 21:04 h después de su fulgurante 'Princess of the Night'. No hicieron bises pero se ganaron una gran ovación del respetable.
La tarde se había iniciado con la actuación de Uriah Heep. También son veteranos, pero también presentaban disco, ‘Chaos & Color’. Por eso combinaron algunas de sus últimas canciones, como ‘Save me tonight’, con la que abrieron actuación, con otras de su época dorada, los 70, como el cierre con ‘Gipsy’, la bonita ‘July Morning’ y su éxito ‘Easy Living’.