Lo que Iván Raña nos enseña sobre zapatillas al correr descalzo

Publicado el 01/06/2016 a las 08:55
Aunque ya han pasado unos cuantos días desde que Iván Raña sorprendió corriendo descalzo el segmento de carrera de la Copa de Europa de Triatlón disputado en Madrid los ecos todavía no se han apagado. Los artículos sobre la gesta no cesan y los debates sobre la idoneidad de correr descalzo continúan en las redes sociales.
Aunque parezca que no tiene sentido hablar en un blog dedicado a las zapatillas sobre un triatleta que corrió descalzo, pienso que todos los runners podemos aprender mucho de Iván. Cosas que podemos aplicar a nuestra relación con las zapatillas. Son las siguientes:
Respetar el principio de progresión
Muchos runners buscan las zapatillas antilesiones. Dan más importancia al material que a los principios del entrenamiento... y llegan las lesiones. Cuando se recuperan buscan una nueva zapatilla porque la anterior les lesionó. Y el ciclo continúa hasta que se cansan de correr porque el running lesiona mucho.
Uno de los grandes errores es no respetar el principio de progresión. Empezar a correr y al mes apuntarse a una media maratón, pasar de zapatillas convencionales a minimalistas sin pasos intermedios, “saltar” directamente de unas amortiguadas Brooks Glycerin a unas voladoras Brooks T7 Racer ...
Raña respeta el principio de progresividad. Es más, aconseja a todo el mundo respetarlo “Si empezáis a correr mañana descalzos durante una hora os vais a lesionar,. Hay que empezar poco a poco”. Con las zapatillas igual. Si quieres pasarte a zapatillas de drop zero, pero hasta el momento solo has usado drop 10, empieza por el 6 e introdúcelas progresivamente en tus entrenamientos.
No dejarse llevar por las modas
En el mundo del material deportivo muchas veces mandan las modas. Lo peligroso es que mucha gente se apunta a ellas simplemente porque lo hacen sus compañeros de entrenamientos, sin pararse a pensar si algo es lo mejor para ellos. Por ejemplo no tiene sentido para un runner que busca romper la barrera de las 4 horas usar las Adidas Adizero Adios Boost 2 con las que se destrozó el récord del mundo de maratón. La conclusión no es que las Adios son las mejores zapatillas posibles para 42k.
Está claro que Raña no se deja influir. Cuando parece que el minimalismo baja y el maximalismo sube el gallego “rompió una lanza” por el minimalismo extremo con su actuación en Madrid. A Raña correr descalzado le da libertad y comodidad, lo que digan los demás no le importa demasiado.
No probar cosas nuevas en competición
Hay runners que creen que unas zapatillas por si solas le pueden dar un bocado a sus marcas personales. A veces se dan cuenta de ello en la feria del corredor la maratón que correrán al día siguiente. El vendedor le ha asegurado que es el arma que necesitan y por eso no les importa estrenar el material en competición... y luego llegan las sorpresas negativas el día D a la hora H. El caso extremo es lo que le pasó a Kipchoge.
Lo de Iván en la prueba de Copa de Europa no fue un calentón. Alejandro Santamaría reveló que Raña llevaba más de 5 años entrenando descalzo cuando decidió competir por primera vez sin zapatillas.
Lo más seguro es que nadie que lea este post llegue a competir descalzo, pero todos podemos aprender de la machada del gran Iván Raña cosas que aplicar a nuestra relación con las zapatillas.
Fuente foto: Instagram Iván Raña.
Pd: Por un contratiempo personal he publicado este post en miércoles. En adelante volveré a mi ritmo de cada dos martes. Disculpar el retraso.