El Forofillo
Camino a Soria
Todos los ataques rojillos murieron en las manoplas del meta del Getafe tras un partido sin mucho fútbol.


Publicado el 05/07/2020 a las 21:52
Llegaba el choque contra el Getafe calentito al rememorar las palabras de José Bordalás, alias Pepe, en el encuentro de la primera vuelta atacando a todo lo que oliese a Arrasate y Osasuna tras ser incapaces de ganarnos en su feudo. Que si el míster aún no ha pedido disculpas (ni lo hará), que si todos le atacan con argumentos irreales, que si ahora me pongo el traje de Míster Chip y, repeinado y engominado como le gusta salir, dice quién ha chutado más o menos, quién ha hecho más o menos faltas, quién ha... ¡Me voy a chivar a la seño, jopetas!
El caso es que, dejando a un lado graffitis de Krusty el Payaso con la cara de Pepe, dejando de lado que si uno apuesta por el preciosismo y el otro por la intensidad, quitando que el Madrid ha ganado los últimos encuentros con goles de penalti del de Camas y ya casi acaricia el título, pese a que su casi filial, el Espanyol, está con pie y medio en Segunda, el caso es que Osasuna iba a lo suyo y buscaba hacerse con la cuarta victoria consecutiva que les aupara hasta los 47 puntos, a solo uno de ese otro Madrid, el del norte, y con la mirada puesta en Europa. Pero no pudo ser...
Jagoba volvía a sorprender al elegir los cromos de inicio con un once en el que había hasta ocho novedades respecto al que maravilló en Ipurua. Sin Rubén Martínez ni Torres, sin los Garcíá en la defensa, sin Enric Gallego por sanción-cláusula-lesión. Con un equipo en el que aparecían nombres como Navas, Roncaglia en el lateral, Íñigo Pérez, Barja y Cardona. Un partido que se preveía muy físico, pese a la apuesta por la calidad, la triangulación y el preciosismo futbolero del que hace gala Bordalás, con Arrambarri, Nyom y compañía haciendo las delicias de los niños que están aprendiendo. En fin...
El fin llegó con empate, con cerocerismo, con pocas ocasiones y tras dos tiempos que se podrían resumir en un primero de tanteo (tonteo en el caso de algún jugador del Getafe) y un segundo donde Osasuna propuso y Soria no quiso disponer. Con tan poca intensidad que ni el pitolari de turno quiso comerse la cabeza en las pocas ocasiones en las que el VAR podía dirimir alguna cosilla. Muchas amarillas y pocas nueces, para desesperación de unos comentaristas que empatizaron con lo visto en cada uno de los comentarios.
Y eso que al frente de los micros estaba Javier Casquero, exfutbolista del Getafe al que el central luso del Real Madrid, Pepe, raspó la columna vertebral en un par de patadas al aire en un mítico choque de conjuntos madrileños de temporadas pasadas. Pero nada, ni con esas. Y es que Osasuna quiso, una vez abierta la movilidad en esto de la desescalada, enfilar el camino hacia Soria, no Castilla sino David, para tratar de marcarle un golito que nos hiciera sumar más.
A las primeras de cambio casi lo consiguen, con una cabalgada de Cardona que cedió a Barja y el 19 medio remató. Soria abortó el peligro parando el balón en una de esas ocasiones que no hay que dejar pasar, pero el trencilla anuló la intentona por falta, fuera de juego, 'nomeapetecemirarelVAR' o vayan a saber. Y eso le sentó mal, muy mal, a Cardona, que a renglón seguido se puso de huelga en el verde y, por mor de un pinchazo muscular, tuvo que marcharse sin oportunidad de marcar.
Primera parte de 'aburreovejas' total, sin ocasiones destacadas ni más historia. Y en la segunda, los de Jagoba salieron a ganar, pusieron mucha más carne en la parrilla que los extraordinarios peloteros del barrio madrileño. Pero seguían empeñados en buscar a Soria, camino a que decían los Gabinete Caligari, pero encontrándose con el muro con cerrojo. La tuvo Rubén García en la recta final, la tuvo Kike Barja tras un pase de gol de Darko que no atinó a rematar con más mala leche, la tuvo Oier de cabeza pero pese a que Osasuna las tuvo, Soria las abortó. Menos la de su compi, Chema Rodríguez, que marcó un golazo de cesión-vaselina anulado por lo mismo: 'nomeapetecemirarelVAR'.
Camino Soria, Soria camino a Madrid, sin un gol en contra. Reparto de puntos, se enfría la casi remontada rojilla, ese milagro con tintes europeos que aún puede vivir, con 12 puntos en juego y sabiendo que enfrente vamos a tener a Betis, Celta, Barça y Mallorca. La verdad es que el cansancio empieza a hacer mella, el confinamiento, las mascarillas, la nueva normalidad, la desescalada, la apertura de fronteras. De momento, toca viajar a Sevilla a jugar contra el Betis de Clarita, en horas muy bajas (el Betis, no Clara, obvio). Igual les hacemos un favor, porque viendo el estado en el que deambula el Espanyol, que este año ha estado en Europa, no sé si el año del Centenario es el idóneo para replicar el papel periquito en Primera...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!