Hasta Lugo, Osasuna

thumb

Fran Pérez

Publicado el 28/04/2018 a las 20:33

Si es que lo ponéis a huevo, chavalería. Es que ni a botes, ni como la que metieron los gallegos, ese pim-pam-pum sin bocata de atún que la defensa dejó que hicieran los de amarillo. Que hasta uno de los delanteros rivales se puso en medio, a lo barrera de valientes, para que no marcaran los suyos. Pero cuando todo son facilidades, se aprovechan y punto. Como el punto que sacasteis, que lo estoy viendo, va a resultar que al final es bueno. Si es que ya os vale...

 

Rober Ibáñez, de lo poco salvable contra el Lugo. D.G.

 

Hasta Lugo, Osasuna. Hasta luego playoff, aunque manda redieles que todavía hay posibilidades matemáticas de entrar en los seis primeros puestos. Aunque mejor lo dejamos en que hay opciones de cazar al sexto, que en estos momentos es el Numancia a cuatro puntos pero puede ser el Zaragoza, a cinco. Y eso que quedan cinco encuentros, 15 puntos, en disputa. Así que ya sabemos qué mensaje nos van a transmitir hasta el último minuto, aquello de que hasta el rabo todo es toro y no vamos a bajar los brazos y tal y cuál...

Hasta Lugo, Primera. Hasta luego, Iniesta, gran jugador que nos ha dado un Mundial y mil lecciones de todo, de fútbol, de honradez, de humildad y honestidad en un futbolista excelso y sublime. Se despide de la Liga, como Osasuna. Los rojillos siguen empeñados en decir adiós un fin de semana sí y al siguiente, también. En El Sadar o lejos del mismo. Por méritos propios de no haber sabido encontrarle el pulso a una categoría que se le queda pequeña a muchos futbolistas y que, con esa actitud, los empequeñecidos son ellos.

Hasta Lugo, Diego. Pese a que acabas de batir tu récord de puntuación en Segunda, superando los 53 puntos del año pasado por los pelos. Qué lástima, podrías haber dejado la marca esta jornada en los 56, pero un nuevo error, una pifia de la defensa, te dejó el premio en un punto. Aunque si quieres te doy el argumento para la rueda de prensa: llevamos cuatro encuentros sin perder. Ahí queda eso, oigan. Cuatro empates seguidos pero, y la imagen...

Hasta Lugo, equipo. Igual va siendo hora de preparar el próximo año, de seguir engordando el proyecto que nos lleve a celebrar el Centenario en Primera División, hacer una base interesante e importante. No puede ser que contra el Lugo el mejor sea un jugador cedido, Rober Ibáñez, Unai García aparte. Porque si el que sabe que se va es el más implicado, apaga y vámonos. Bueno, no iremos a Primera, pero por lo menos no descendemos a Segunda B. Y seguro que más de uno recuerda cómo fue el último descenso, a punto de morirnos que estuvimos y este año, sin embargo, no hemos sufrido para mantenernos.

Hasta Lugo, incondicionales. Porque los anemómetros giraron más de la cuenta al finalizar el partido contra los gallegos, música de viento y silbidos de desagrado por todo. Por los resultados, por el juego, por lo ofrecido, por la poca tensión, las ocasiones clamorosas falladas, las conejadas defensivas, la impotencia. Pitos y bronca a un bloqueo mental y físico que debe ser el que padecen los jugadores, oigan, que es que miren lo difícil que es trabajar "jugando" y 90 minutos a la semana. A estos les doy pico y pala para que sepan qué es estar o quedarse bloqueado...

Hasta Lugo, cocodrilo. No pasamos de caimán. Lo que ocurre es que quedan puntos, hay opciones, las perras matemáticas nos hacen mirar la clasificación y pensar que, si jugando como el orto estamos ahí, qué pasará si jugamos bien? No sabemos. O sí lo sabemos. Y como somos tontos, más que una alpargata en medio de un diluvio, más inocentes que la Cifuentes en unos grandes almacenes, más canelos que más de un juez en este país, seguiremos contando como la vieja, con los dedos, hasta que nos falten dígitos y no podamos llegar a la sexta plaza. Y ahora?

Hasta Tarragona. Duelo contra un rival que se está jugando la vida, las lentejas, la permanencia. Uno de esos rivales que, a priori, son más complicados que los de la zona alta. Pero esta Segunda es lo que tiene, que el nivel es alto, que da marcha, que mola, que cualquiera viene y te hace un traje, con reloj, pajarita y zapatos de charol. Por eso podremos silbar, rilarnos en la cuenta de la lechera, en el mal juego de los rojillos, en los planteamientos de Diego, en las ocasiones falladas... Porque mientras haya vida, habrá esperanza. Y eso, los que animamos a Osasuna, lo llevamos mamando casi 100 años...

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora