De más de 115 kg a menos de 75 kg en un año

Publicado el 07/02/2017 a las 23:13
Santiago Romero, de 36 años, lleva año y medio desde que decidió cambiar su forma de comer y el resultado está a la vista. 40 son los kilos de peso que perdió el primer año y, tras ello, lo más importante, continúa manteniendo los buenos hábitos y ha comenzado a realizar determinados ejercicios para ganar algo de masa muscular.
Realizo una entrevista a Santiago sobre cómo ha influido en él esta metamorfosis y si su estado de forma y anímico es mejor ahora que antes.
Cuestión de genética o de cambio de hábitos?
Somos cuatro hermanos y tanto mis padres como mis hermanos siempre tuvieron un peso normal, así que te diría que sólo cuestión de hábitos, de muy malos hábitos.
Cuál ha sido la clave para conseguir tu actual estado?
Comer bien, seguir tus indicaciones, sólo eso. Vamos, lo que escribes en algunos de los artículos de tu blog. Todos tienen mucha lógica y, una vez que coges esos hábitos y ves los cambios, comienzas a entender que no todo es lo que nos dicen.
Ya escribí un artículo que hablaba precisamente de lo que “era comer bien” (http://www.diariodenavarra.es/blogs/dn-running-dudas-consejos/2016/05/25/que-es-comer-bien/) donde se invitaba al lector a una profunda reflexión basada solamente en el sentido común.
Desde cuándo recuerdas que eras un niño gordito?
Siempre recuerdo estar con más peso que mis compañeros, no sabría decirte una fecha exacta pero desde muy niño. Desayunaba mucho y no escogía los alimentos adecuados. Podía empezar cada mañana con sobras de la cena del día anterior. Me daba igual croquetas que pollo, lo que encontraba y también bocadillos o medio litro de leche con un paquete de galletas y con azúcar y colacao. Era mi primera comida del día y siempre tenía mucho apetito.
Te afectaba anímicamente el estar “gordito”?
Pues no te voy a negar que sí. No me gustaba estar en entornos con mucha gente, trataba de evitarlos. Me escondía, no me apetecía a ir a la piscina y, si lo hacía, trataba de estar más tiempo en el agua y salir cuando había menos gente. A la playa solía ir lo justo. Sentía que me miraban, no lo pasaba bien.
Pero supongo que eran más tus sensaciones que otra cosa.
Puede ser, Javier, pero me afectaba y sentía esa “vergüenza” sobre todo en lugares donde iba más descubierto. Siempre tenía la sensación de que me miraba todo el mundo por ser como era, al menos eso es lo que yo sentía y ello me influía.
De niño se metían contigo tus compañeros?
Alguna que otra broma me hacían de vez en cuando, pero jamás me sentí minusvalorado.
Qué almorzabas en la época escolar?
Había una tienda de chucherías frente al colegio, así que te puedes imaginar. Bollería, algún que otro bocadillo y bebía Coca-cola, siempre refrescos.
Tenías mucha ansiedad por la comida?
Mucha. Estaba siempre en un continuo pienso, no paraba de picotear en todo momento.
Cómo venciste esa ansiedad?
Nunca terminas de vencerla, pero en esta última ocasión ha sido cuestión de mentalización, de “actitud” como tú sueles decirme. Además ya no tengo esos episodios continuos de ansiedad que antes tenía, en general me han desaparecido.
Eso es Santi, el éxito está en la actitud que tú decides poner hacia lo que realmente quieres conseguir, tirar hacia delante y creer en ello. Comer de la forma que haces ahora es mucho mejor para ti, es una alimentación nutritiva, variada y sobre todo basada en el sentido común, simplemente eso.Cada cuánto tiempo comes?
Cada tres horas. Me pide el cuerpo comer cada tres o cuatro horas.
Sueles picar entre comidas?
Nada, aunque estos días de frío tomo algún café (corto, amargo, fuerte y escaso, sin añadirle nada). En ocasiones a las tardes me pide algo de dulce.
Y lo tomas?
Generalmente no, pues con la fruta o el batido me siento bien. Pero, de cuando en cuando, tomo algo de chocolate negro y con dos pastillas ya me siento satisfecho.
O sea que controlas.
No queda otra, pero si te digo la verdad, en general no me pide picar casi nunca, es algo que me ha sorprendido de esta manera de comer, que te regulas mucho mejor y dejas de estar con esa ansiedad constante que antes no podía evitar.
De forma general, cómo confeccionas tus menús diarios?
Mis desayunos consisten en varias piezas de fruta o en unos huevos revueltos con jamón o con bonito.
En el almuerzo, en el trabajo, suelo tomar un bocadillo de jamón serrano (el único pan que tomo a lo largo del día), lomo embuchado o cualquier otro embutido magro y el fin de semana fruta o frutos secos crudos o embutidos magros pero sin pan.
En la comida siempre de primero ensalada mixta o verdura y de segundo generalmente carne o pescado, aunque uno o dos días a la semana también consumo legumbre.
En la merienda suelo llevar fruta, pues me resulta más cómodo ya que espero a mi hija a que salga de la escuela y, como se queda un rato jugando, la tomo allí. También suelo tomar un batido de proteína de suero que lo preparo con agua y al que añado cacao puro 100% y canela, en ocasiones algún yogurt natural con semillas.
Y la cena siempre una ensalada amarga, con escarola, endivias, cogollos, canónigos, rúcula, espinacas, ajo, cebolla, rabanitos, apio o bien unas verduras salteadas y, de segundo, pescado o carne o un revuelto de setas, pimientos, ajetes, etc.
De sobrepasar el 40% de grasa corporal a bajar del 15%. Te ha supuesto mucho esfuerzo?
Si te digo la verdad no me ha costado mucho esfuerzo, pues me motivaba a medida que iba consiguiendo resultados positivos.
De tener 130 centímetros de cintura en tu época de máximo peso a bajar de 90 centímetros.
Eso es lo mejor, Javier, haberme quitado gran parte del volumen que antes tenía en esa zona, lo que me permite estar muchísimo más ágil.
Has reducido tu peso en un 40% respecto al inicial. Hasta dónde quieres llegar?
Así estoy bien, pero quiero llegar a quitar esta grasa que todavía me sobra a nivel de la cintura.
Habías realizado alguna dieta a lo largo de tu vida?
Muchas. En realidad lograba bajar peso aunque nunca por debajo de los 90 kilos. Tanto los médicos como otros especialistas que visité me decían que debido a mi fuerte constitución no podía bajar de ese peso, que 90 kilos era un tope para mí.
Pero con 90 kilos tu índice de masa corporal sería de 29,4, un sobrepeso de grado 2, muy cerca de una obesidad. Y, por lo que veo, tu cintura con 90 kilos rondaba los 107 centímetros, lo que era excesivo puesto que la relación de la cintura con respecto a la altura siempre debe estar por debajo de 0,5. Así que no entiendo en qué basaban esas conclusiones.
Te digo, Javier, que siempre me decían que de ese peso no podría bajar debido a mi constitución.
Yo que llevo a jugadores de balonmano y te aseguro que muchos de ellos son de constitución grande, en general los que pesan 90 kilos miden más de 1,90 metros y para ello tienen que estar muy fuertes muscularmente.
Yo tenía metido eso en la cabeza así que, como me estancaba en los 90, me relajaba y, poco a poco, iba recuperando kilos hasta incluso sobrepasar el peso inicial.
Lo importante es el nivel de grasa que tengas, el perímetro de la cintura, la energía y vitalidad con la que afrontas cada día y, mientras algo de ello esté alterado, hay muchas cosas que se pueden hacer. Realizabas dietas de restricción calórica?
Pues sí, tenía que medir lo que comía en todo momento. Ya me leí tu anterior artículo, con el que me sentí muy identificado (http://www.diariodenavarra.es/blogs/dn-running-dudas-consejos/2016/12/06/son-efectivas-las-dietas-hipocaloricas/ ). Me recordó esa forma obsesiva de contar y regular las cantidades de todo lo que ingería.
Has notado cambios durante este tiempo a nivel físico?
Muchos, nada que ver con lo que era antes. Estoy mucho más fuerte, apenas me canso, me siento enérgico. Antes padecía constantes dolores de espalda trabajando que han ido remitiendo poco a poco hasta desaparecer por completo.
Y a nivel emocional?
Nada que ver, estoy mucho mejor, mucho más animado y alegre.
Háblame de tu trabajo.
Trabajo en una empresa de embutidos y mi labor es muy física. Transporto, mezclo, cargo, me muevo bastante.
Qué te dice tu familia y tus amigos?
Me dicen todos que estoy muy delgado, que no baje más peso.
Y tu mujer?
Ella me ve muy bien, dice que así estoy genial y que ya no debo perder más peso, que no me obsesione.
Tienes hijos?
Tengo dos, acabo de tener el segundo hace poco.
Es lógico que te vean muy delgado, puesto que te han conocido con una obesidad de grado 2 y ahora estás en un peso normal tanto a nivel de índice de masa corporal como de grasa general y ello sorprenderá a todos.
Así es, más de lo que parece.
Te ha cambiado la vida de alguna manera?
Imagínate que de usar una talla de pantalón de la 52 he pasado a una 42 que ya se me está cayendo, así que tendré que empezar a usar ahora la 40 y precisamente este jersey que llevo es de la talla “S” lo que jamás en mi vida hubiera imaginado puesto que mis tallas siempre habían sido XXL e incluso XXXL.
La verdad que es increíble, hace un año y medio me sacabas más de 35 kilos y ahora pesas menos que yo.
Así es Javier, pero yo tenía mucha grasa que quitar y he seguido todos tus consejos en la medida de lo posible, casi al 100%.
Cuál ha sido tu relación con el deporte?
Cero. De niño nada y ya cuando era algo mayor me daba vergüenza hasta ir a un gimnasio, aunque tengo buenos recuerdos de la Educación Física que daba en la escuela, sólo que físicamente estaba muy por debajo del resto de mis compañeros.
Conmigo empezaste hace algo más de un año, realizaste deporte simultáneamente mientras seguías mis consejos nutricionales?
No hice nada de deporte hasta que tú me lo sugeriste, es decir, cuando empecé a bajar de los 80 kilos.
Y qué tal lo llevas?
Muy bien, realizo los 5 ejercicios que me indicaste (uno para la zona lumbar, otro para la región abdominal, otro para la zona de las piernas, otro para fortalecer la parte anterior del tronco y otro para la posterior del tronco) entre 3 y 4 días a la semana y 3-4 series de 10-15 repeticiones por cada uno de los ejercicios y, si te digo la verdad, he mejorado mucho a nivel físico. Antes no era capaz de hacer 2 “flexiones” y ahora soy capaz de pasar de las 50.
Estos son los sencillos ejercicios que realiza Santiago para fortalecer sus piernas y la musculatura tanto de la parte anterior como posterior del cuerpo.
Lo del ejercicio es un buen hábito, debes seguir así. Por lo que dices tienes menos dolor, más fuerza y más energía y por ello debes continuar.
Esta es la tabla de ejercicios que a partir de ahora te propongo realizar 2-3 días por semana y si te inicias en la carrera 2 días a la semana pues mejor todavía, con 20 minutos será suficiente. Sólo para mejorar tu forma.
Qué consejo darías a quien estando en tu antigua situación quiera bajar de peso?
Que cambien de hábitos, que aprendan a comer, simplemente eso, puesto que una vez te pones y te mentalizas es mucho más fácil de lo que parece. Comer bien, evitar picar entre horas, estar relajado cuando te sientas frente a la comida y beber agua fuera de las comidas; eso lo he aprendido de ti, Javier, y ya me sale de forma rutinaria y estos consejos se los daría a cualquiera que estuviera en mi anterior situación.
Te supone mucho esfuerzo continuar con estos hábitos?
Cero, Javier, cero.
Es fácil seguir esta “dieta” si sales a comer o cenas fuera de casa?
Muy fácil, yo lo tengo bastante claro, es cuestión de saber elegir. Eso no quiere decir que de cuando en cuando me salga un poco, pero si te soy sincero es que me gusta comer como lo hago ahora, disfruto mucho.
Mides la cantidad de lo que ingieres?
Nunca, jamás. Como lo que me indicaste y sin límite.
Masticas mucho y bien?
En general sí, aunque hay días que más y otros que menos.
Pues ya sabes, eso debes corregirlo.
Sí, ya que cuando lo hago bien luego me encuentro mucho mejor.
Te has realizado alguna analítica y si es así tienes algún parámetro sanguíneo alterado?
Siempre que me han hecho alguna para el trabajo ha salido bien, es más este mismo mes me hicieron una y todo perfecto.
Este es el actual estado antropométrico de Santi, de ser gordito, muy gordito a tener un peso saludable y de seguir así un porcentaje de grasa similar a la de un deportista profesional, por lo tanto no queda otra que darle la enhorabuena y sacar como principal conclusión de que “querer es poder” y de eso Santiago sabe mucho.
Enhorabuena Santi y adelante.
Pues nada, Javier, agradecer todo lo que me has enseñado y espero seguir así siempre.
Puede que los marcadores genéticos de muchos de quienes lean el artículo no sean los mejores para perder peso, pero el ambiente que nos rodea influye tanto o más que la genética. Dominando este ambiente conseguimos cambios, la epigenética vence en este caso a la propia genética.
Cuándo volverá Santi a comer como lo hacía antes? Cuando quiera volver a ser como antes, lo cual dudo mucho que retroceda a sus antiguas costumbres. Ya tiene unos nuevos hábitos y se ha adherido perfectamente a ellos. No pasa nada por saltárselos de vez en cuando, pero sólo eso, de vez en cuando.
Muchos son quienes como Santi podían haber salido en este artículo, los hay que pesaban más de 140 kilos y ahora bajan de los 90 (la pena que no han querido mostrarse en público) y los hay quienes comenzando con una obesidad grado 1-2 están ahora en situación de peso normal e incluso compitiendo en carreras de montaña. Cómo lo han conseguido? Cambiando de hábitos, sólo eso y mostrando una actitud positiva hacia lo que realmente funciona, “una alimentación inteligente”. Y con ello consiguen mucha más energía, mejores digestiones, menos brotes de ansiedad, disminuyen cintura, bajan grasa hepática, mejoran parámetros relacionados con la glucosa y con las lipoproteínas, regulan la tensión arterial y el único efecto secundario, que se quedan delgados. Y no es cuestión de hacer una “dieta”, no es cuestión de sellar la boca, sólo es cuestión de aplicar los principios básicos y elementales de la “verdadera” nutrición humana.
Para mis queridos lectores, desearos lo mejor como siempre y espero que de esta entrevista saquéis algo positivo.