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Cambio de hora en España este 25 de octubre: ¿será el último?
Se trata del segundo cambio de hora del año y en esta ocasión hay que atrasar una hora el reloj


Publicado el 20/10/2026 a las 07:50
El próximo domingo 25 de octubre de 2026, España se adaptará al horario de invierno con el tradicional atraso de los relojes una hora, lo que resultará en un día de 25 horas. Este ajuste, que marca el segundo cambio horario del año, se produce en un contexto de continuo debate sobre su permanencia y las posibles repercusiones en la salud de la población.
La modificación horaria tendrá lugar durante la madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre de 2026. Concretamente, a las 03.00 horas los relojes deberán atrasarse para marcar de nuevo las 02.00 horas. En el archipiélago canario, el cambio se efectuará de forma similar, pasando de las 02.00 horas a la 01.00 hora. Este ajuste anual es un indicativo de la llegada del otoño, con amaneceres más tardíos y atardeceres más tempranos.
La cuestión de si este será el último cambio de hora sigue abierta. En 2025, el Gobierno de España solicitó formalmente a la Unión Europea la supresión de esta práctica a partir de 2026. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, argumentó que "Cambiar la hora dos veces al año ya no tiene sentido. Apenas ayuda a ahorrar energía y tiene un impacto negativo en la salud y en la vida de la gente". A pesar de esta petición, el cambio horario se mantuvo en marzo de 2026 y, según lo previsto, se repetirá en octubre de 2026. La normativa vigente, la Directiva 2000/84/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, fechada el 19 de enero de 2001, aún establece que el periodo de la hora de verano finaliza en todos los Estados miembros a la 1 de la madrugada, hora universal, del último domingo de octubre.
IMPACTO DEL CAMBIO DE HORA EN LA SALUD
Aunque no todas las personas perciben los efectos del cambio horario, una parte de la población sí experimenta alteraciones en su vida diaria. Estas influencias se relacionan principalmente con las costumbres cotidianas, como los patrones de sueño y el apetito, y están vinculadas al reloj biológico. Las personas con rutinas muy estructuradas, que mantienen horarios fijos para levantarse, trabajar, comer o dormir, son las más susceptibles. En estos casos, el ajuste horario de octubre puede provocar síntomas como insomnio, falta de concentración, irritabilidad, bajo estado de ánimo o cansancio durante los días posteriores al cambio, hasta que el organismo se adapta a las nuevas horas de luz y al horario. Este proceso es comparable a la experiencia del jet lag tras un viaje.