Emergencia nacional

Los incendios de Madrid y Ávila afectan a más de 90.000 personas y obligan a ampliar la emergencia nacional a Toledo

"No ha sido un día positivo porque las condiciones meteorológicas han sido absolutamente imposibles", reconocía el ministro del Interior

Más de 20 bomberos voluntarios y 5 vehículos del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas trabajan en las labores de lucha contra los incendios de la sierra oeste de Madrid, en la zona de Robledo
AmpliarAmpliar
Más de 20 bomberos voluntarios y 5 vehículos del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas trabajan en las labores de lucha contra los incendios de la sierra oeste de Madrid, en la zona de RobledoEFE
Más de 20 bomberos voluntarios y 5 vehículos del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas trabajan en las labores de lucha contra los incendios de la sierra oeste de Madrid, en la zona de Robledo

CerrarCerrar

Agencia Colpisa

Publicado el 26/07/2026 a las 05:00

Sábado negro en la lucha contra el fuego. La voracidad de los incendios forestales que afectan a la provincia de Ávila y la Comunidad de Madrid y que, por primera vez en la historia de España, obligó el viernes a decretar la emergencia nacional, no se frenó este sábado. Todo lo contrario.

El descontrol de las llamas llevó a evacuar o confinar a más de 90.000 personas en todo el territorio afectado y, a media tarde, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ampliaba a la provincia de Toledo el ámbito de la declaración de emergencia de interés nacional. La decisión se adoptaba a petición de la dirección operativa de la emergencia, y en atención a la evolución de los incendios, a su carácter interterritorial y a la conveniencia de asegurar la máxima eficacia en la coordinación y empleo de los recursos disponibles, según informaba la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha. Horas más tarde, once municipios de Toledo eran también evacuados.

"No ha sido un día positivo porque las condiciones meteorológicas han sido absolutamente imposibles", reconocía Grande-Marlaska. El ministro del Interior agradeció la cooperación de los vecinos y avanzó que la noche no iba a ser "sencilla" porque les esperaba un "trabajo complejo". "Quiero transmitir confianza a la sociedad. Todos los medios están a nuestra disposición y según las previsiones de la Aemet mañana pueden mejorar algo las condiciones así que intentaremos que la cola del incendio deje de crecer", explicó Grande-Marlasca desde el puesto de mando avanzado de Navaluenga (Ávila) y tras la reunión del Comité Estatal de Coordinación y Dirección del Plan Estatal de Emergencias (CECOD). A su lado, el teniente general de la UME, Francisco Javier Marcos Izquierdo, lanzaba un mensaje de tranquilidad: "Los incendios no están controlados, pero la situación general sí lo está. Las evacuaciones se están haciendo con mucha anticipación y mucho orden".

Pero la radiografía era demoledora, con más de 29.000 personas evacuadas en la Comunidad de Madrid y más de 21.000 confinadas; y otras 32.000 personas evacuadas en la provincia de Ávila y 8.000 confinadas. Durante toda la jornada, las caravanas de coches en busca de refugio fueron una constante, así como las caras de miedo, preocupación e incertidumbre, de personas que se fueron de sus casas con lo puesto y aún no saben qué va a ser de sus viviendas y de sus localidades.

Para muchos, la de este sábado era ya la tercera noche fuera de casa, y los rostros mostraban un cansancio que rivalizaba con el de los miles de efectivos que este sábado trataban en vano de controlar unos incendios que ya habrían calcinado cerca de 45.000 hectáreas. Así, el incendio de Burgohondo, en la provincia de Ávila, afectaría ya a unas 21.000 hectáreas y presentaría un perímetro de 112 kilómetros, mientras que el de Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias, en la Comunidad de Madrid, alcanzaría ya las 24.000 hectáreas y un perímetro de 99 kilómetros.

Ante la gravedad de la situación y en una decisión inédita, la Unidad Militar de Emergencia (UME) ordenaba a primera hora de la mañana el mando unificado para afrontar los dos incendios y de esta forma agilizar la toma de decisiones y actuar sobre ellos como si solo fuera uno. Que acabaran formando un frente único fue la gran preocupación a lo largo de la jornada del viernes y también durante la jornada del sábado. El teniente general de la UME, Francisco Javier Marcos Izquierdo, confirmó que hubo una "unión técnica" en San Martín de Valdeiglesias y con un frente discontinuo, pero se congratuló de que al norte, la zona de separación entre ambos incendios era ya de 14 o 15 kilómetros. "Creemos que hemos detenido el avance en el interior de esos incendios, así como en el flanco este que podía rodar hacia Madrid. El perímetro está definido, pero no consolidado", describió. Eso sí, subrayó que la gran preocupación ahora estaba en "el flanco sur del incendio" y afirmó que esta noche se iba a hacer un "esfuerzo importante" para que el fuego no llegara a Pedro Bernardo, uno de los pueblos evacuados de Ávila.

TEMPERATURAS MÁS BAJAS PERO VIENTOS CAMBIANTES

La madrugada había sido complicada, pero favorable, tras un descenso de las temperaturas que se mantuvo el sábado y que dio a los bomberos y agentes de la UME algo de tregua. Sin embargo, ya entrada la tarde, el comportamiento del viento, muy cambiante y con rachas a gran velocidad, volvió a complicar el control de las llamas.

En Ávila, preocupaba, además, una lengua de fuego en el frente suroeste que amenazaba con llegar al Valle del Tiétar, razón que llevó a las autoridades a desalojar siete municipios -Piedralaves, La Adrada, Casillas, Sotillo, Santa María del Tietar, Navahondilla y Casavieja-, cuyos vecinos pusieron rumbo a Talavera de la Reina, Arenas de San Pedro y Candeleda, y que se sumaban a los otros tres ya evacuados -Burgohondo, Hoyo de Pinares y Villanueva de Ávila-. A última hora de la tarde del sábado se evacuaban otros cinco municipios más, que elevaron la cifra a quince: Higuera de las Dueñas, Fresnedillas, Mijares, Gavilanes y Pedro Bernardo. Los confinados allí eran tres: Cebreros, Navaluenga y El Tiemblo.

En la Comunidad de Madrid, el avance de las llamas por la sierra oeste se saldaba con cuatro municipios confinados -Valdemaqueda, San Martín de Valdeiglesias, Villa del Prado y Pelayos de la Presa- y doce municipios evacuados. A saber, Robledo de Chavela, Fresnedillas de la Oliva, Chapinería, Navas del Rey, Colmenar del Arroyo, Aldea del Fresno, Cadalso de los Vidrios, Rozas de Puerto Real, Navalagamella, Pedanía de Peralejo, Zarzalejo y Cenicientos. En este último, por cierto, estaba ubicado el puesto de mando avanzado desde el que se tomaban las decisiones en torno a los incendios en la Comunidad de Madrid, así que hubo que desmontarlo y volver a levantarlo en Navalcarnero a primera hora de la tarde. Sus vecinos se dirigían a buscar refugio en Móstoles, Alcorcón y Sevilla la Nueva.

Y en Toledo, las llamas del incendio de Ávila obligaban a desalojar once municipios: Sartajada, Almendral de la Cañada, La Iglesuela, Buenaventura, Navamorcuende, El Real de San Vicente, Hinojosa de San Vicente, Castillo de Bayuela, Garciotum, Nuño Gómez y Pelahustán.

LOS MEDIOS CONTRA EL FUEGO

Durante la jornada, el operativo contra los incendios que afectan a la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila sumó 2.737 efectivos, además de 426 medios terrestres, 21 aeronaves y un amplio dispositivo de apoyo científico y de protección civil. La Unidad Militar de Emergencias (UME) mantuvo desplegados 1.201 intervinientes y 405 medios terrestres, mientras que la Guardia Civil participa con 1.085 agentes, 60 vehículos y dos helicópteros. Por su parte, la Policía Nacional movilizó 220 agentes y Protección Civil, 110 efectivos.

Desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) se incorporaron 103 especialistas, integrados en cuatro Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF), además de 11 aviones, ocho helicópteros y una Unidad Móvil de Análisis y Planificación (UMAP). Y a este despliegue se sumaron 18 investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que asesoran a los servicios de emergencia en la gestión de un incendio que ya afecta de forma conjunta a Madrid y Ávila. Diez comunidades autónomas prestaron medios, así como Italia, Grecia, Portugal y Turquía. Además, la Guardia Civil reforzó la vigilancia de las poblaciones evacuadas de las provincias de Ávila y Madrid con el objetivo de evitar robos en las zonas desalojadas, impedir retornos que no estuvieran autorizados o facilitar el acceso a los equipos de extinción.

Pero la virulencia de las llamas no daba respiro. Las fuertes rachas de viento y el humo dificultaban mucho las descargas de agua en los diferentes focos y también impedían el ataque directo con llamas superiores a los tres y cuatro metros de altura. "En esos momentos -explicaba Francisco Javier García, responsable federal de Bomberos Forestales de UGT- hay que retirarse, reevaluar y esperar a que la intensidad de la llama baje".

Sí que bajó la intensidad de la confrontación política. Aunque el tibio saludo entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en el puesto de mando avanzado de Cenicientos no auguraba nada bueno, ambos hicieron hincapié en la buena coordinación entre las administraciones para luchar contra una situación "totalmente inédita y nunca vista", apuntaría Díaz Ayuso.

En todo caso, la presidenta de la Comunidad de Madrid insistió en que el momento de extraer conclusiones llegará una vez controlado el incendio, pero sí quiso dejar claro que se debe a un "cúmulo de circunstancias" como la necesidad de "seguir limpiando los bosques" o "evitar el abandono de los pueblos" y aseguró que "no es culpa del Gobierno regional que el verano se haya adelantado a mayo", mientras ponía en valor que la Comunidad de Madrid es "la región de Europa que mayores medios y más efectivos por hectárea pone a disposición del patrimonio natural".

Los efectos del incendio en la sierra madrileña se sintieron también a cientos de kilómetros de las llamas y en buena parte de la Comunidad de Madrid, con una espesa capa de humo y ceniza y una "muy desfavorable" calidad del aire que llevó al Ministerio de Sanidad a recomendar permanecer en casa, con las ventanas cerradas, y a, en caso de tener que salir, a usar mascarillas FFP2/95 y gafas para proteger los ojos. Posteriormente, era el Ejecutivo, a través de la Delegación del Gobierno en Madrid, el que hacía un llamamiento a la población también a través de X. "Evita la exposición, protege especialmente a las personas más vulnerables y, ante cualquier dificultad para respirar o malestar, solicita atención sanitaria".

Entre las pocas buenas noticias estaba el hecho de no había heridos de gravedad. Así, la Comunidad de Madrid informaba en un comunicado que el Summa 112 había atendido a 80 pacientes. De las 80 personas, 65 recibieron el alta en el lugar y 15 fueron trasladadas a hospitales de la red pública, todas con pronóstico leve.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplazará este domingo a al puesto de mando avanzado ubicado en Navaluenga que lucha contra los incendios forestales de Ávila, según indicó Moncloa en un comunicado este sábado.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora