Alerta nacional
El incendio de Ávila arrasa 50.000 hectáreas y se convierte en el más devastador de la historia
Hay ya más de 90.000 evacuados o confinados y el Gobierno declarará el martes las zonas afectadas como gravemente dañadas por la emergencia


Publicado el 26/07/2026 a las 22:52
Fue un domingo mucho más favorable para controlar los incendios que están arrasando buena parte de las provincias de Ávila y Toledo y la Comunidad de Madrid, si bien algunos focos en Casillas y Mijares, en el incendio Burgohondo, volvieron a reactivarse entrada la tarde. Y lo fue gracias al titánico esfuerzo de los bomberos forestales y los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) durante una madrugada, la del sábado al domingo, en la que las rachas de viento y las temperaturas dieron una tregua. "Quedan horas complejas, pero esta noche ha sido muy positiva en relación con el control del fuego", resumía el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a primera hora de la mañana desde el puesto de mando avanzado ubicado en Navaluenga, Ávila.
El optimismo cauto era la nota predominante durante la jornada después de unos días aciagos, en los que el descontrol de las llamas han obligado a evacuar y confinar a más de 90.000 personas y a decretar el viernes, por primera vez en la historia de España, la emergencia de interés nacional en la provincia de Ávila y la Comunidad de Madrid. Una emergencia que, al día siguiente, se ampliaba a la provincia de Toledo para asegurar la máxima eficacia en la coordinación y empleo de los recursos disponibles.
A las miles de personas evacuadas o confinadas -algunas iban a pasar este domingo su cuarta noche fuera de casa- había que sumar el desolador paisaje de 77.000 hectáreas afectadas -50.000 en la provincia de Ávila, en el que ya es, según la vicepresidenta tercera del Gobierno, Sara Aagesen, "el mayor incendio forestal de la historia reciente de nuestro país", 25.000 en la Comunidad de Madrid, y 2.000 en la provincia de Toledo-, algo así como si la isla de Menorca se hubiera calcinado por completo. De hecho, la Aemet indicaba que el humo de los incendios se veía ya desde el satélite Meteosat. El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, atribuyó el incendio de Ávila a una imprudencia y confirmó que la Junta se personaría como acusación contra la persona que ya detuvo la Guardia Civil.
De nuevo los objetivos eran, como recordaron los distintos dirigentes políticos, "proteger las vidas humanas, los núcleos poblacionales y finalmente extinguir los fuegos". Tanto es así, que el presidente del Gobierno avanzó que el martes el Consejo de Ministros declarará las zonas afectadas como gravemente dañadas por la emergencia. Al cierre de la edición, el pronóstico desde el puesto avanzado de Navaluenga era "relativamente favorable", habiéndose estabilizado "gran parte del perímetro" de un incendio que durante la noche se atacaría "de forma directa e indirecta". En su última intervención ante los medios, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska reconocía que las condiciones meteorológicas no iban a acompañar pero esperaba que el intenso trabajo de la noche permitiera amanecer de forma más positiva. "Vamos evolucionando en positivo comparado con el día de ayer, pero todo muy despacio y si avanzamos en positivo es consecuencia del esfuerzo porque la meteorología no nos está ayudando nada", dijo.
PREOCUPA EL FLANCO NORTE
Fue el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín, quien, desde el puesto de mando avanzado en Navalcarnero, comentó que el frente oeste del fuego activo en la sierra madrileña estaba ya consolidado, mientras que en el frente oeste había que seguir protegiendo las poblaciones de San Martín de Valdeiglesias y Cadalso de los Vidrios y comenzaba a crecer la preocupación en torno al frente norte. "La posibilidad de que se reactiven algunos focos por las rachas de viento y el aumento de las temperaturas puede empujar el incendio hacia el embalse de San Juan y estamos ya trabajando en ello", indicaba.
Dejaba claro, eso sí, que la situación de cada municipio -siguen siendo 12 los evacuados y 4 los confinados solo en Madrid- estaba en "permanente evaluación" y que solo cuando los criterios técnicos "sólidos" garantizaran la seguridad de los vecinos se modificarían algunas de las restricciones. Hasta entonces pedía "paciencia y solidaridad". En todo caso, "las previsiones para hoy y mañana son buenas, así que tenemos una amplia ventana para hacer frente y vencer al fuego. Nos vamos a volcar hasta que lo venzamos", sentenciaba, antes de cifrar en más de 35.000 las personas evacuadas y más de 20.000 los confinados en la Comunidad de Madrid. Lo corroboraba el general de la UME, Fernando Martín, que aseguraba que habían podido "parar y estabilizar" el incendio, tratado a partir del sábado desde un mando único, "en muchos de sus frentes".
En cuanto al incendio forestal originado en Burgohondo (Ávila), la mala noticia que dejaba la tarde es que se había reactivado "con fuerza" por el viento y tenía dos focos principales en Casillas y Mijares, en la parte alta de la sierra, que concentraban la mayor parte de medios de extinción, según ha informado la Consejería de Medio Ambiente. La reactivación se produjo en las horas centrales de la tarde, un periodo que marca las "horas más críticas" de cada jornada, tal y como advertía el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, horas antes. Por este motivo, el operativo trabajaba en frenar las reproducciones, así como en "atacar el frente", a la vez que se priorizaba la seguridad de las personas, motivo por el que se mantienen evacuados 16 municipios, con cerca de 40.000 personas, y confinados otros tres de un total de 8.000 personas, según indicaba Sen.
Puso más cifras sobre la mesa la presidenta de la Comunidad de Madrid, que acompañó a los Reyes en su visita a algunos de los vecinos desplazados en Villamanta, la mayor parte procedente de Aldea del Fresno. Allí dijo que hasta el momento se habían contabilizado 43 viviendas destruidas "por completo" y otras 300 "con muchos daños", pero advirtió que los números iban a crecer. "Estamos trabajando ya en la recuperación. No vamos a esperar porque Madrid nunca descansa, como su gente, y como ya demostramos en otras catástrofes como Filomena o la pandemia. Estamos ahora valorando las pérdidas para dar las ayudas de inmediato y que las personas puedan rehacer sus vidas. Hemos iniciado una recuperación que también va a ser inédita", anunció poco antes de romper a llorar y arropada por sus conciudadanos.
Explicó que se habían organizado diecinueve puntos de acogida en quince municipios de la comunidad y que habían dado traslado hospitalario a trece personas, aunque ninguna de ellas de gravedad. En total, las autoridades sanitarias de la comunidad han atendido a más de mil personas, la mayoría de ellas por problemas respiratorios.
Por su parte, los Reyes quisieron mostrar su "cariño, apoyo, comprensión y solidaridad" a todos los evacuados. "Lo han pasado muy mal. Llevan cuatro días fuera de casa, han perdido muchos de sus bienes y todos hemos perdido un patrimonio cultural incalculable", explicaba don Felipe. A su lado, la reina Letizia hacía hincapié en la importancia de "escuchar con atención" a unos vecinos que "han salido precipitadamente de casa" y que muestran en sus rostros "tristeza, angustia e incertidumbre". En este sentido, el Rey alabó "la coordinación ejemplar", que muestra que "unidos se puede afrontar cualquier riesgo" y pidió "reflexionar" de cara al futuro para que los daños de los próximos incendios sean menores. Una reflexión, dijo, "en la que tienen cabida todos".
El presidente Sánchez ya había insistido por la mañana en materializar "el gran pacto de Estado frente a la emergencia climática". "Es una exigencia y un deber moral. Ya no son solo los daños económicos, son también los emocionales de muchos vecinos y vecinas que lo pierden todo", explicó. Una idea en la que también insistió por la tarde la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, que habló de una temporada de incendios "extraordinariamente complicada" e insistió en que a 26 de julio de 2026, con 32 grandes incendios en todo el territorio, "se han calcinado ya 153.000 hectáreas, lo que supone multiplicar por seis las cifras de 2025 por estas fechas". Preguntado por ese pacto de Estado, el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, dijo que "no es momento de hacer declaraciones políticas".
A las labores de extinción, además de los miles de efectivos, se sumó la ayuda de medios personales y materiales de 12 comunidades autónomas, el mecanismo europeo de Protección Civil, medios de Portugal, Grecia e Italia, con cuatro aviones anfibios, y otras dos aeronaves de Turquía que en breve estarían operativas. Pese al optimismo, Aagesen dejaba claro que podría haber nuevas evacuaciones.