Política
El Gobierno no tira la toalla pese al aviso de Junts de tumbar votaciones en barrena
Moncloa mantiene la consigna de “mano tendida” hacia los de Puigdemont, que creen que su decisión “se notará pronto”


Publicado el 29/10/2025 a las 09:13
El Gobierno intenta continuar con su día a día como si Carles Puigdemont no hubiera consumado el lunes el divorcio con el PSOE en el Congreso. Con una minoría acentuada por la marcha de dos socios del bloque que propició la investidura de Pedro Sánchez (primero Podemos y ahora Junts), faltan votos para cualquier iniciativa parlamentaria, la realidad con la que se topa el discurso más optimista del Ejecutivo. Moncloa, que lleva toda la legislatura negociando ley por ley con los que son sus aliados, mantiene su agenda legislativa, impasible ante la tozuda aritmética parlamentaria. En ese contexto, el ministro de Justicia, Félix Bolaños, presentó este martes la nueva ley de Enjuiciamiento Criminal, que calificó como "histórica" y que confía en sacar adelante pese a los evidentes escollos.
De obtener la luz verde de las Cortes, sustituirá a la anterior, en vigor desde el año 1882 tras haber incorporado distintas modificaciones a lo largo del último siglo y medio. Pero el hito que supone que un Gobieno se haya decidido a dar el paso de refrendar la reforma no significa que vaya a prosperar, porque las cuentas no salen. Y no solo por la confirmación del divorcio de Junts. Sumar persevera en su rechazo a la limitación de la acusación popular que incluye el proyecto legislativo.
Moncloa mantiene la consigna de "mano tendida" y "diálogo" hacia Junts, pero los independentistas redoblaron este martes la ruptura exhibiendo su disposición a "tumbar leyes en barrena". La principal, el proyecto para los Presupuestos Generales del Estado de 2026. El Gobierno dice tener "muy avanzada" la elaboración de su propuesta y mantiene la intención de llevarla al Congreso, aunque ya va tarde y todos los actores políticos (excepto los dos partidos que forman parte del Consejo de Ministros) empiezan a dar por hecho que la legislatura acabará, cuando sea, con las cuentas públicas prorrogadas desde 2023. "Son buenos Presupuestos, los aprobó este Gobierno y han permitido muchos avances sociales", defendió la ministra portavoz, Pilar Alegría, que insistió en que el Ejecutivo "va a seguir sudando la camiseta" para intentar la actualización presupuestaria.
“HAN CUMPLIDO” CON JUNTS
Fuentes gubernamentales mantienen la idea de que han cumplido con los de Puigdemont y que los agravios que denuncia Junts "dependen de terceros". Por ello confían aún en un giro de guion si logran convencer a Alemania de apoyar la coficialidad del catalán en la UE y se acaba aplicando la ley de amnistía en su totalidad. Dos de las pretensiones de los posconvergentes. "No hacemos como si no pasara nada", objetan.
Bolaños -interlocutor del Gobierno con Junts en el Congreso-, insistió en que va a seguir "llamando a la puerta" de sus hasta ahora aliados, pero estos recuerdan al ministro que su decisión es irreversible.
Los herederos de CiU pasan formalmente a la oposición y retiran el apoyo a los socialistas en el Congreso. El consejo nacional del partido celebró una reunión extraordinaria para ratificar la decisión de la ejecutiva (lo hizo con un aval del 93%) y aprobar la pregunta que someterá a consulta de la militancia: "¿Estás de acuerdo con la propuesta de la dirección de dar por finalizado el acuerdo de investidura ante los reiterados incumplimientos?". Los más de 6.000 afiliados tienen entre este miércoles y el jueves para dar su opinión. No se esperan sorpresas.
LOS MENSAJES DE ILLA Y PNV
Junts tendrá que negociar cuestiones que afecten a Cataluña y no descartan apoyar las que "beneficien" al territorio. Pero su secretario general, Jordi Turull, advirtió al Gobierno de que notará "pronto" que la ruptura cambia la estabilidad de la legislatura. "Verán que no tienen la mayoría", señaló.
El presidente catalán, Salvador Illa pidió, por su parte, al Gobierno acabar la legislatura pese a las advertencias de los de Puigdemont. El líder de la Generalitat trató de rebajar la tensión política tras el anuncio de Junts. "No estamos preocupados", señalaron en la administración autonómica catalana. El Govern cree que es "deseable" tener Presupuestos, pero también que "no se acaba el mundo" si no los logra.
Pero otros socios, como el PNV, evitan poner paños calientes y atisban "una agonía" en lo que resta de mandato si el Gobierno no saca adelante los Presupuestos. Así lo señaló su portavoz en el Congreso, Maribel Vaquero, antes de recordar a Sánchez que le corresponde lograr que la actual "mayoría negativa" se convierta en positiva.