Alerta
Las picaduras de las carabelas portuguesas mantienen en vilo las playas de Guipúzcoa
15 picaduras en una hora en el arenal donostiarra de Zurriola obligaron a cerrar el baño el sábado; el domingo, en cambio, no se adoptó esta medida –salvo en la zona del Náutico en La Concha–, pese a que por la tarde se registraron 20 picaduras en Zurriola y 40 en La Concha


Publicado el 04/08/2025 a las 14:33
Las picaduras de las carabelas portuguesas -moradas, translúcidas y urticantes- tienen en alerta a las playas guipuzcoanas.
Según informa el Diario Vasco, en las últimas semanas, su presencia ha hecho ondear las banderas rojas de San Sebastián, Deba o Zarautz.
El sábado, 15 picaduras en una hora en la playa de la Zurriola obligaron a cerrar el baño. El domingo, aunque esta medida sólo se aplicó en la zona del Náutico en La Concha, por la tarde se registraron 20 picaduras en la Zurriola y 40 en La Concha, aunque todas fueron leves.
Según el rotativo guipuzcoano, nunca antes habían registrado tan alto número de incidencias en la Zurriola como el sábado y, aunque las picaduras fueron leves, en la playa de Ondarreta "un afectado fue trasladado al hospital tras entrar en contacto con un ejemplar en torno a las 19.00 horas". Otros cuatro bañistas fueron afectados a la misma hora en este arenal.
En el caso de este domingo, no se registró ningún caso de gravedad entre los 60 registrados. Sin embargo, según informa el Diario Vasco, tantas incidencias denotan una alta densidad de ejemplares.
A las 14.00 horas se registraron las dos primeras picaduras. Según Eduardo Flamarique, jefe de playas de San Sebastián, a esas horas empiezan a hacerse notar estos ejemplares.
¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DE SU PICADURA?
La picadura leve de la carabella portuguesa, como las que se están produciendo en San Sebastián, produce un "cierto escozor que no requiere un traslado en ambulancia al hospital".
Se tratan en el momento con agua de mar o suero para tranquilizar, ya que actúa como un "efecto placebo".
En cambio, las picaduras graves presentan distintos niveles de severidad. Las más graves, 'con latigazo', dejan marcas de tentáculos de 20 a 30 centímetros en el cuerpo de los afectados y son más dolorosas.
Respecto a los mecanismos de prevención, según informa el Diario Vasco, el protocolo en las playas de Donostia ha cambiado para dar respuesta a los recientes episodios que se han vivido con las carabelas portuguesas. Desde el pasado miércoles, las medidas dependen del tamaño de los ejemplares detectados. De este modo, el baño solo se prohibirá en caso de que se detecten diez o más ejemplares de más de 20 centímetros en Ondarreta; quince o más en La Concha y la zona de baño de la playa de Zurriola, o dos o más en la isla.