Empleo
Los jóvenes llevan el absentismo a máximos al cogerse el doble de bajas que los mayores de 55
Las ausencias por enfermedad se disparan, sobre todo las de larga duración, y en 2023 se registraron tres millones más que cinco años atrás


Publicado el 30/12/2024 a las 05:00
Más de 1,1 millones de trabajadores se encuentran de baja en la actualidad, un 5,5% del total. Pero a lo largo de todo el año casi siete millones de trabajadores, prácticamente una tercera parte, se ha cogido una baja laboral, según los últimos datos de noviembre publicados por el Ministerio de Seguridad Social.
El absentismo, aunque en este caso sea justificado al haber sido autorizado por un médico, es una de las lacras que está asolando y dañando la actividad económica en España. No solo somos los reyes del paro en Europa, sino también del absentismo (solo Francia nos supera), hasta el punto de que prácticamente duplicamos los niveles medios que hay en la UE. Por ello se ha convertido en una de las grandes preocupaciones de las empresas en estos últimos tiempos, y una de las causas que también alega la CEOE para rechazar la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas, puesto que penaliza de forma notable la productividad, otro de los talones de Aquiles de España y por el que también se sitúa muy por debajo de Europa.
El número de bajas se ha disparado un 54% en apenas cinco años, en mayor medida entre los jóvenes, con un peso cada vez más importante de las de larga duración y un aumento exponencial de las ocasionadas por enfermedades mentales, según un informe interno del ministerio al que ha accedido este periódico. En 2023 hubo tres millones más de bajas por incapacidad temporal (IT) que un lustro atrás y escalaron hasta los 8,3 millones, casi el doble de las que hubo en 2020, en plena covid.
GASTO DISPARADO
El Estado tuvo que desembolsar por ello 14.208 millones de euros, una cifra que ya se ha superado este año en más de un 15% pese a que aún no se ha sumado el gasto de diciembre, para lo que la Seguridad Social ha tenido que desviar más de 3.900 millones al haber gastado en nueve meses la partida de todo 2024. El coste de las ausencias al trabajo se ha disparado un 80% en un lustro, se ha triplicado en la última década (en 2014 apenas se gastaron menos de 4.900 millones en prestaciones por IT) y se ha convertido en la partida de mayor presupuesto tras las pensiones.
Una de las causas que podría argüirse para este aumento desmesurado de las ausencias al puesto de trabajo por enfermedad es el envejecimiento que se está dando entre la población española: a mayor edad, peor salud. Sin embargo, unos datos proporcionados por el propio Ministerio de la Seguridad Social a los agentes sociales echan abajo este argumento. Paradójicamente, son los jóvenes los que más bajas se cogen, hasta el punto de que duplican a las de los mayores de 55 años.
El 'boom' de las bajas -un fenómeno que suele crecer en tiempos de bonanza y decrecer exponencialmente con las crisis- se ha producido en los trabajadores de todas las franjas de edad, pero curiosamente crece con mayor intensidad entre los que tienen menos de 25, los que mejor salud deberían tener, colectivo que ha disparado sus ausencias por enfermedad un 53% en el último lustro, y aumenta menos entre los mayores: un 32% frente al 40% de media general. Más concretamente, si por cada mil afiliados hay 34 de baja (con datos de 2023), aumentan a 59 entre los jóvenes, que duplican con creces la incidencia de 26 bajas por cada 1.000 afiliados que se registra entre los ocupados de 55 a 65 años.
42 DÍAS DE BAJA
Sí se ha reducido la duración de las bajas en casi tres días desde 2018 hasta situarse en 42 jornadas de media. Sin embargo, la duración de los procesos de más de 15 días se disparó un 12,7% hasta los 124 días, debido principalmente al alargamiento de los procesos de más de un año de duración, que ocasionó un incremento de 13 días. Este aumento se debe a que las incapacidades de mayor duración se han duplicado en el último lustro y ascienden ya a 200.000, lo que ha provocado que las jornadas de trabajo perdidas por este tipo de ausencias hayan crecido un 87% desde 2018 y representen ya 110 millones de jornadas perdidas, cuatro veces más que las correspondientes a los procesos de 1 a 15 días de duración. De hecho, más de un tercio del total de días perdidos se corresponden a los procesos de bajas de más de un año de duración, según un reciente estudio elaborado por Imivale Activa, mutua colaboradora de la Seguridad Social, y el Ivie (Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas). Así, el 34,1% del total de días perdidos se producen por procesos de más de 365 días de duración, pese a suponer solo el 2,4% de procesos finalizados. "La prolongación en el tiempo de una incapacidad temporal puede venir dada por una serie de plazos administrativos y burocráticos, además de médicos, con gran implicación económica para el sistema", advierte el estudio.
El fuerte incremento que han experimentado las enfermedades mentales están detrás de este auge de las IT largas y este tipo de trastornos es el que más crece entre las bajas de más de 15 días, un 75% en el último lustro, hasta situarse como segunda causa tras las enfermedades traumatológicas.
Veinte días de ausencia al año por trabajador
En 2023 se perdieron en España más de 396 millones de jornadas laborales, como consecuencia de los procesos de incapacidad temporal (IT), una cifra que supone elevar en un 62% las jornadas perdidas en 2018, según datos de Umivale Activa y el Ivie. Esto equivaldría a que 1,1 millones de trabajadores no hubiera acudido a su puesto de trabajo ningún día del año pasado o a una media de 20 días de ausencia al año por trabajador, tan solo por incapacidad temporal, sin tener en cuenta el resto de posibles ausencias.