Política
El testamento de Pujol en su homenaje: "Cataluña no será independiente"
La vieja Convergència rinde tributo al expresident antes de que este sea juzgado: "Un héroe al que el Estado ha querido hundir".


Publicado el 30/11/2024 a las 05:00
La plana mayor de lo que en su día fue Convergència homenajeó este viernes 29 de noviembre en Castellterçol (Barcelona) a su líder y fundador, Jordi Pujol. Artur Mas, Xavier Trias, Núria de Gispert, Josep Rull, Felip Puig... Casi ninguno de los históricos dirigentes de CDC faltó al que fue el primer acto público de reconocimiento al expresidente de la Generalitat desde que en 2014 cayó en el ostracismo tras reconocer que había ocultado una fortuna al fisco durante décadas en Andorra. A Pujol (94 años) le cuesta andar. Se apoya en un bastón y camina renqueante. Hace dos años, sufrió un ictus. En julio, murió su mujer, Marta Ferrusola. Habla desordenadamente, se despista, no acaba las frases y se le traspapelan los folios del discurso. Eso sí, mantiene el sentido del humor -"si me caigo, me levantáis", apostilló durante el acto- y aún pone firmes a los suyos. Parece que pierde el hilo cuando habla, pero el expresidente de la Generalitat dejó varios mensajes muy claros a modo de testamento político. El primero, un baño de realidad para el secesionismo: "Sabemos que Cataluña no será independiente". Quienes le conocen de cerca, dicen que en privado es muy crítico con el 'procés'. Nunca ha sido independentista, sí nacionalista. El segundo: la inmigración es un "problema" pues puede poner en "peligro" la lengua, elemento central de la identidad catalana. Y en clave de partido regañó a los suyos: a su juicio, fue un error 'matar' a Convergència cuando en 2014 confesó la fortuna andorrana. "Tuvimos un gran partido", recordó con nostalgia. "Hicimos política positiva, tanto en Cataluña como en España", señaló. Para el fundador de CDC, hubiera valido la pena mantener el partido vivo y "superar un trauma" del que siente "responsable". "Me podíais repudiar, pero el proyecto debía seguir", reprochó. CDC ya no existe, aunque instó a que el hilo convergente continúe, desde otras siglas como Junts, aunque no citó a la formación de Puigdemont.
Pujol pasó de ser el referente del nacionalismo a casi un apestado. Los que le habían adulado se levantaban y se marchaban cuando le veían en un restaurante. Mas, siendo jefe del Ejecutivo catalán, le despojó del tratamiento de 'molt honorable' president que acompaña por ley a todos los expresidentes. Con el paso del tiempo, ha sido restituido. La Cataluña oficial ya le ha indultado y los suyos le honraron un tributo, que llega poco después de que la Audiencia Nacional fijara la fecha del juicio por presunta corrupción para noviembre de 2025. El fundador de CDC se enfrenta a nueve años de cárcel. Sus siete hijos se sentarán también en el banquillo.
El expresident, preocupado por cómo pasará a la historia, recibió todo tipo de elogios junto a la casa natal de su admirado Prat de la Riba. "Figura magna, padre de la nación catalana ", aseguró Rull. "Fue un honor y un reto gigante relevarle", afirmó Mas. España quiso "hundirlo", dijo Trias. Fue un "héroe", añadió. "Gracias a su inmensa obra, el país mantiene la fe", según Felip Puig.