Inundaciones
Salvan a un hombre que pasó varios días flotando en su casa de Paiporta
El vecino, con problemas de movilidad, estaba tumbado en su cama y para el rescate tuvieron que llevarle 700 metros sobre una camilla


Publicado el 06/11/2024 a las 07:47
Tres días estuvo atrapado un vecino de Paiporta en su vivienda. El hombre, con movilidad reducida, se encontraba flotando en su casa. No podía salir. No tenía ni agua ni comida. Los efectivos de la Guardia Civil lograron rescatarlo y ponerlo a salvo. Primero trataron de trasladar al afectado moviendo toda la cama, pero fue misión imposible porque la puerta no era lo suficientemente grande. Así que trataron de emplear un vehículo de gran tamaño con una camilla portátil. No fue sencillo. El lugar era de difícil acceso. Necesitaron de la ayuda de los ciudadanos para poder llegar a la vivienda. Lo subieron en la camilla y lo llevaron hasta el vehículo durante unos 700 metros.
La estancia estaba completamente arrasada. En la vivienda también estaba la hermana del fallecido. La mujer se encontraba en buen estado y podía moverse por sí misma. Entre lágrimas, agradeció el esfuerzo a sus rescatadores.
La Guardia Civil ha efectuado hasta el momento cerca de un centenar de rescates de vecinos en Paiporta. Cuando comenzó la DANA se movilizaron rápidamente incluso los efectivos que no estaban de servicio. El sargento de la unidad recordó que lo primero que vieron fue una ola de más de medio metro de altura. En ese instante, los vehículos ya estaban flotando.
Durante su intervención, los efectivos del instituto armado trataron de evacuar a la población con la máxima celeridad posible y lograron salvar a cerca de 400 vehículos. En el momento de los hechos, los agentes tuvieron que resistir los impactos de los coches patrulla oficiales contra el resto de turismos con tal de sacarlos de Paiporta. Un autobús lleno de gente también logró dar la vuelta antes de ser devorado por la fuerte corriente de agua. Los agentes se lanzaron desesperadamente a salvar a los ciudadanos. Rompieron los cristales de los coches para sacar a los afectados. "Fue desgarrador", confesó el sargento Gómez.
El agente Rodríguez, que estaba de descanso, cuenta que tenían pendiente un rescate al otro lado del barranco pero una tromba de agua se lo impidió. Continuaron tratando de salvar a todos los ciudadanos que encontraron por el camino mientras la devastación en forma de tsunami de lodo se acercaba a gran velocidad .
El avance imparable del torrente hizo que el nivel del agua quedara en una altura crítica, justo en el pecho de los agentes. "Se nos escaparon coches con gente flotando", lamentó este guardia civil. Entre los rescates que efectuaron tienen marcados el de un hombre que se había fracturado las dos piernas y que lograron sacar del agua.