Elecciones generales
Sánchez recrudece la batalla por el voto útil y apela a la conciencia de los abstencionistas
El presidente presume en Barcelona de haber ayudado a que Cataluña deje atrás "el lío" pero evita nuevos guiños al independentismo


Publicado el 17/07/2023 a las 06:00
A solo siete días para el veredicto definitivo de las urnas, Pedro Sánchez centra el tiro en los indecisos, en los que se mueven en la desafección y aprieta en la batalla por el voto útil. Después de una semana desdibujado tras el 'cara a cara' con Alberto Núñez Feijóo, el presidente del Gobierno volvió a aparecer entonado este sábado en Valencia y este domingo lo hizo en Barcelona, en el más multitudinario de los pocos mítines que tendrá en toda la campaña, junto al líder del PSC, Salvador Illa; el alcalde de la ciudad, Jaume Collboni, y la presidenta del Congreso y cabeza de lista por la provincia, Meritxell Batet.
Sánchez jugaba en esta ocasión en territorio amigo. Los socialistas volvieron a ser, después de veinte años, primera fuerza en votos (en escaños empataron con ERC) en las autonómicas de 2021 en Cataluña, aunque no lograran gobernar. También lo fueron en las municipales de mayo. Y todo apunta a que lo serán el día 23, aunque ni lograrán alcanzar el récord de 25 diputados de José Luis Rodríguez Zapatero en 2008 (los sondeos más optimistas les otorgan hasta 18 de los 48 escaños en juego) ni la ventaja que sacará al PP, que podría alcanzar los 7, será, parece, suficiente para compensar la distancia de los populares en las otras comunidades grandes, Andalucía, Madrid y Comunidad Valenciana.
Si Zapatero logró en Cataluña, tras su apuesta por la reforma Estatut y el diálogo con ETA, ese magnífico resultado, con el que amortiguó el golpe de la España central, fue porque recibió mucho voto de partidos como ERC o Iniciativa per Catalunya. El último barómetro del Centro de Estudios de Opinión, el CIS catalán, apunta a que también Sánchez se puede beneficiar del voto útil de los republicanos y los comunes. Pero necesita que se ese trasvase se intensifique y que ningún votante progresista en España se quede en casa.
Sabedor de que lo que puede activar a unos puede desactivar a otros, el jefe del Ejecutivo fue prudente en sus mensajes sobre el conflicto catalán, como lo ha sido en su programa electoral. Sí reivindicó su gestión sin mencionar expresamente los indultos o la derogación de la sedición. "Había discordia, fragmentación, lío, confrontación y hoy la Cataluña de 2023 es mucho mejor que la de 2019", adujo. Pero el grueso de su mensaje estuvo dirigido a alertar contra la derecha. "Hay dos papeletas, la del PP y Vox y también la abstención que nos pueden llevar al retroceso -dijo- y solo una papeleta que es garantía de que España avance: la del PSOE"
MUJERES Y JÓVENES
Sean muchos o pocos los indecisos ante el 23-J, todo apunta a que son más numerosos en la izquierda, y entre los jóvenes y las mujeres. A ambos se dirigió el presidente de manera expresa. A las primeras para decirles que si no van a las urnas estarán cumpliendo el deseo de quienes creen que su papel está en la casa y a los segundos para advertirles de que es su futuro "lo que nos estamos jugando".
Sánchez reivindicó que su Gobierno "lo ha hecho bien" en circunstancias difíciles. "¿Que hemos cometido errores? Por supuesto, pero no hemos claudicado nunca ante el machismo como sí hacen otros", remachó en una clara contraposición entre su actuación con la 'ley del solo sí es sí' y la del PP al pactar con Vox. También defendió una vez más sus alianzas con fuerzas como ERC y Bildu, aun sin citarlas, con el argumento de que para aprobar la subida de las pensiones, la ley de eutanasia o la ley de memoria democrática está dispuesto a buscar votos "debajo de las piedras". A cambio, puso sobre el tapete decisiones tomadas por ayuntamientos en los que gobierna la derecha como eliminar la bandera LGTBi o los carriles bici. "A los indecisos, a los que tienen claro que si votan será al PSOE, les digo: mirad, un día a votar y 4 años de avances en derechos y libertades. Ya sabemos cuál es la propuesta de PP y Vox -martilleó-: derogar y derogar".