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Política

El título de alumna ilustre para Ayuso incendia la Complutense

“Soy una más”, opone la presidenta madrileña en un acto blindado por la Policía y con choques entre sus partidarios y sus detractores

Ampliar Isabel Díaz Ayuso
Isabel Díaz Ayuso, a su salida de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad ComplutenseEuropa Press
Publicado el 25/01/2023 a las 06:00
“Cubre esa entrada, anda, que la que nos espera es pequeña”, le pide un policía nacional a otro en la puerta de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Más de una veintena de furgones y decenas de agentes blindan el edificio, convertido en un búnker sobrevenido por el que hasta sobrevuela un helicóptero. Los accesos han sido restringidos y para entrar es necesario presentar en varias ocasiones el carné universitario o un código QR facilitado por la Universidad, un despliegue “sin precedentes” que trata de frenar las concentraciones anunciadas contra el reconocimiento a Isabel Díaz Ayuso como alumna ilustre de la facultad.
Dos horas antes del acto, ya había doscientas personas protestando por una distinción que consideraban “vergonzosa”. Bajo lemas y pancartas como “¡Ayuso, pepera, los ilustres están fuera!”, “¡Decanos y rectores son opresores!” o “¡Ayuso, dimite: la Uni no te admite!”, los manifestantes, convocados por asociaciones de alumnos vinculadas a la izquierda, avanzaron unos pasos, pero no pudieron ir más lejos. La signa policial era clara: no acercarse a la facultad. Se sumaron otros colectivos, como pensionistas y profesionales sanitarios, y se produjero las primeras tensiones: “¡Fuera Policía de la Universidad!”.
Ayuso no fue la única premiada. Le acompañaron otros siete antiguos alumnos como el actor Antonio de la Torre, el escritor Arturo Pérez-Reverte y la periodista Almudena Ariza, aunque el homenaje a estos últimos fue propuesto y votado por la Junta de la Facultad, a diferencia de lo ocurrido con la presidenta madrileña, cuyo nombre fue colocado encima de la mesa de manera directa por el rector, Joaquín Goyache.
Las restricciones indignaron a decenas de empleados de la Complutense, que se unireron a las protestas. “Llevo treinta años trabajando aquí y en la vida he visto algo parecido. Me han pedido el DNI tres veces ya y no me dejan entrar”, criticaba una administrativa que prefirió que su nombre no se publique: “A saber si luego me regañan”. Una profesora aplaude la prudencia: “No lo des, no lo des. La Universidad en la que llevamos décadas trabajando nos está tratando como a delincuentes”.
BATALLA VERBAL
El coche oficial dejó a la mandataria del PP regional en la puerta. Evitó cruzarse con la concentración, escuchar los cánticos en su contra. Se produjo entonces una batalla verbal pobre en originalidad pero apasionada, más elevada en decibelios que en argumentación. “¡Fuera comunistas de la Universidad!”, gritaban unos, segundos después de recibir a Ayuso entre vítores: “¡Presidenta, presidenta!”. La ovación enseguida fue respondida por otro grupo de alumnos: “¡Fuera fascistas de la Universidad!”.
Empezado el acto, primero se entregaron los premios a los alumnos más brillantes de este curso. Una de ellas, Elisa María Lozano, rompió el protocolo. Evitó dar la mano al rector y, en su turno de palabra, reprochó: “Hoy es un día de luto. ¿Ayuso está haciendo algo por nosotros? No. La Complu son los compañeros y profesores que están ahí fuera, manifestándose”.
La última alumna ilustre en recoger su diploma fue Ayuso. Serena, subió al escenario y se sacudió cualquier responsabilidad: “Yo no pedí ser elegida. Soy una más. Querían impedir que viniera. He llegado a leer amenazas. Todos tenemos la obligación de defender la convivencia y la libertad”.
Tras sus palabras, de nuevo, la batalla. A Ayuso le costó acceder al coche oficial. “¡Presidenta, presidenta!”. “¡Fuera fascistas!”. Horas más tarde, igual que tras una larga noche de fiesta, la Facultad se convertía en un páramo. Como si nada hubiera pasado.
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