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Gobierno

Sánchez despeja la incógnita y presidirá el miércoles la mesa de diálogo con Cataluña

El jefe del Ejecutivo y Aragonès se reunirán a solas antes del primer encuentro para hablar de "objetivos y metodología"

Pedro Sánchez, en su entrevista de este lunes en RTVE
Pedro Sánchez, en su entrevista de este lunes en RTVE
  • Colpisa
Publicado el 14/09/2021 a las 08:34
Pedro Sánchez despejó finalmente la incógnita. Acudirá a la reunión de la mesa de diálogo con la Generalitat que, según él mismo anunció también, tendrá lugar este miércoles en Barcelona. El presidente del Gobierno se había resistido hasta ahora a confirmar su participación en el encuentro que, el pasado 29 de junio, acordó celebrar con Pere Aragonès en la semana del 13 de septiembre y su silencio había llegado a tensionar las ya de por sí complejas relaciones en el seno del ejecutivo catalán.
Sánchez justificó su presencia en el foro, durante una entrevista en TVE-1, en el hecho de que se trata de la primera vez que se reunirá en esta legislatura autonómica, es decir, desde que Aragonès preside la Generalitat. Sin embargo, en los últimos días, en los que había estado deshojando la margarita, desde la Moncloa se habían dado a entender que todo dependería del contenido de la cita y de si iba o no a ser posible escenificar un acuerdo.
Los prolegómenos no resultaban especialmente halagüeños. Sobre todo, si además del hecho de que la Generalitat insistía en hablar exclusivamente de autodeterminación y amnistía para todos los encausados por el 'procés', se tiene en cuenta el terremoto causado por la decisión del Ejecutivo central de suspender el acuerdo alcanzado para la ampliación del aeropuerto de El Prat, lo que habría supuesto una inversión de 1.700 millones de euros por parte del Estado, ante las desavenencias entre los dos socios del gobierno catalán.
Tanto los socialistas como Esquerra dieron muestras este lunes, sin embargo, de su interés por evitar que la mesa, un instrumento pactado a cambio de la investidura de Sánchez, naufrague a las primeras de cambio.
De un lado, Aragonès resistió la presión de Junts y la CUP, que le instaron a no acudir a la cita en caso de que no lo hiciera el presidente del Gobierno, y afirmó que esperaría a ver "la propuesta del Estado". De otro, el aún líder del PSC y ministro de Cultura, Miquel Iceta, que también estará en al reunión, dejó claro en una entrevista en Onda Cero que el Gobierno entiende que el hecho de que la Diada no congregara este año a tanta gente en las calles "no quiere decir que el problema no siga ahí".
Negociación larga 
Una parte y la otra apuntaron, además, que no se puede pretender que una cuestión que no se ha podido resolver en décadas se resuelva de la noche a la mañana y que este es solo el principio de una negociación larga. Minutos después de que el jefe del Ejecutivo desvelara que sí acudirá a Barcelona, desde la Consejería de Presidencia de la Generalitat enviaban un comunicado que aclara cómo se solventará un encontronazo: "El presidente Pere Aragonès y el presidente Pedro Sánchez se reunirán primero para tratar de reemprender el proceso de negociación. Este encuentro servirá para situar los objetivos y la metodología de la mesa para la resolución del conflicto político que se reunirá a continuación".
El recurso de fijar la metodología ya sirvió para solventar sin romper ningún plato la primera reunión de la mesa en la que participó el anterior presidente catalán, Quim Torra, en febrero de 2020. Entonces se acordó que las citas tendrían lugar de manera mensual y de forma alterna, en Madrid y Barcelona, en las sedes de los Gobiernos. 
Además, se dijo que los presidentes y vicepresidentes sólo se incorporarían cuando fuera necesario "ratificar acuerdos políticos, salvo que alguna de las partes decida otra composición". La pandemia y la convocatoria de elecciones impidió que hubiera más encuentros.
Sánchez argumentó este lunes que la situación es hoy "diametralmente opuesta" a la de 2017 y dejó claro el terreno al que pretende circunscribir las negociaciones. "Si algo une sociedades es el propósito de acabar con la pandemia, de lograr una recuperación que sea lo más justa posible y de aprovechar los fondos europeos para modernizar el tejido productivo.
Creo que los objetivos son nobles, conectan con lo que ha pasado y a ello me voy a empeñar", dijo.
Además, volvió a remarcar que nunca aceptará un referéndum de autodeterminación. "No es que esté fuera de la Constitución, es que no es lo que necesita Cataluña y, además, lo que sea España lo tenemos que decidir entre todos porque vivimos juntos y tenemos que decidir juntos", añadió.
Lo que sí podría ser sometido a referéndum sería un acuerdo, por ejemplo, sobre un nuevo Estatuto. "Pero si nos vamos a un programa de máximos -avisó- pues la conversación va a durar poco".
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