TRIBUNALES
La juez del caso Alcàsser investiga si Anglés tuvo ayuda para escapar en barco
La solicitud de auxilio judicial está dirigida a las autoridades de Reino Unido, donde actualmente reside Kenneth Farquharson Stevens, el hombre que gobernaba el mercante de 110 metros de eslora


Actualizado el 22/02/2020 a las 06:00
Vivo o muerto, Antonio Anglés sigue generando tantas noticias como conjeturas sobre su paradero. La juez de Alzira que recibió el traspaso de la causa del triple crimen de Alcàsser ha emitido una comisión rogatoria internacional para tomar declaración al capitán del 'City of Plymouth', el barco en el que huyó el presunto asesino. La solicitud de auxilio judicial está dirigida a las autoridades de Reino Unido, donde actualmente reside Kenneth Farquharson Stevens, el hombre que gobernaba el mercante de 110 metros de eslora.
Tras asegurar en una entrevista en 'La Sexta' que un miembro de la tripulación había ayudado a Anglés a escapar, los testimonios de Stevens y del marinero sospechoso parecen clave para esclarecer cómo logró huir el polizón. La policía irlandesa ya tomó declaración al capitán del buque en 1993, pero entonces sus manifestaciones no arrojaron luz sobre los grandes interrogantes que aún planean de la fuga, como el posible ahogamiento del huido.
El juez José Miguel Bort, instructor de la causa en aquel entonces, no consideró necesaria una comisión rogatoria para la ampliar las declaraciones de Stevens, aunque su versión de los hechos fue incluida en el sumario. Pero tras recibir un informe policial elaborado a raíz de la mencionada entrevista, la magistrada encargada ahora del caso consideró oportuno tomar declaración de nuevo al capitán, que ya está jubilado.
El 24 de marzo de 1993, cuando la policía irlandesa subió al 'City of Plymouth', el fugitivo ya no estaba a bordo. "Lo metimos primero en un cuartucho donde nosotros guardábamos la cerveza, luego lo llevamos a un camarote vacío y lo encerramos con llave. Había gente cerca vigilando pero se las arregló para escapar en un bote salvavidas, una barca hinchable que debió dejarla caer al mar desde siete metros de altura", afirmó Stevens en el relato recogido por la policía.
Tras emitir un mensaje de radio a todos los barcos para que buscaran al polizón, "un avión francés lo localizó en el mar", "Lo subimos a bordo y volvimos a meterlo en el mismo camarote. Atrancamos las ventanas y la puerta con tablas de madera para que no pudiera salir. Era imposible que él abriese la puerta desde dentro", aseveró el marino.
Ayuda externa "Cuando llegamos al puerto, las autoridades subieron para llevarse al polizón. El oficial jefe dijo entonces que se había ido. ¿Cómo es posible? La madera seguía en la puerta. Alguien tuvo que dejarle salir y haber recolocado la madera. No pudo escapar de ese camarote sin ayuda", añadió Stevens. Días después, la policía inglesa reunió a toda tripulación en Liverpool. "Nos explicó lo que había hecho ese hombre, y entonces el oficial me dijo que pensaba que un miembro de la tripulación le había ayudado a escapar", señaló el capitán jubilado.
En la parte final de la entrevista, la periodista Genar Martí muestra a Stevens una lista con los nombres de los diez miembros de la tripulación y le pregunta si uno de ellos es el hombre que ayudó a Anglés a escapar. Y tras unos segundos de silencio reflexivo, el marino contesta: "No, no puedo decir de qué miembro de la tripulación sospechaba la policía. No puedo acusar a nadie sin pruebas".
De resultados o no, la nueva diligencia de investigación ordenada por la juez de Alzira tendrá efectos sobre la cuasa retrasará otra vez la fecha de prescripción de los asesinatos de Míriam, Toñi y Desirée, según las fuentes jurídicas consultadas por el diario 'Las Pronvincias'.