Iglesias y Montero consultarán a las bases si deben dimitir tras la polémica del chalet
Ambos mandatarios formularán una pregunta con dos opciones de respuesta a todos los inscritos


Actualizado el 19/05/2018 a las 20:11
El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, y la portavoz en el Congreso de la formación morada, Irene Montero, han anunciado este sábado que someterán sus cargos y su continuidad como diputados a la decisión de los inscritos, tras la polémica suscitada por la compra de una casa con una hipoteca de 540.00 euros.
Iglesias y Montero han comparecido este sábado en una rueda de prensa, en la que han señalado que consideran que se ha abierto un debate sobre su credibilidad y que se han traspasado "todos los límites posibles de la intimidad".
"¿Consideras que Pablo Iglesias e Irene Montero deben seguir al frente la secretaría general de Podemos y de la portavocía parlamentaria?", será la pregunta a la que podrán responder las bases de la formación morada. Habrá dos opciones de respuesta: "Sí, deben seguir" o "No, deben dimitir de la secretaría general y de la portavocía parlamentaria y dejar el acta de diputados".
"Les toca a ellos decidir si somos dignos de seguir", ha dicho Pablo Iglesias, que ha añadido: "Si nos dicen que hemos de dimitir, dimitiremos".
Antes de la rueda de prensa, Podemos había enviado a sus inscritos un correo electrónico en el que denuncia una campaña de "acoso y destrucción reputacional" a raíz de las informaciones sobre la compra del chalet.
"No te metas en política. No te metas en Podemos. Ya has visto lo que hemos hecho a Irene Montero y a Pablo iglesias y el siguiente puedes ser tú", señala en forma irónica el mensaje titulado "No te metas en política, primer aviso".
La decisión de Iglesias y Montero, que en otoño serán padres de mellizos, se produce después de que se hiciera pública la compra de una casa unifamiliar en la sierra norte de Madrid y la hipoteca de 540.000 euros que habían solicitado al 50 por ciento para pagarla.
La difusión de esta noticia, acompañada de los fotos internas y externas de la vivienda, dio paso a un gran debate, plagado de críticas, en los medios y en la calle sobre si era coherente con sus planteamientos políticos la decisión adoptada.