Medio Ambiente

El ‘hide’ de Bertiz permite observar la fauna sin ser visto

Ubicada en el paraje de Markategi, esta cabaña de madera abrió sus puertas en el año 2018

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Un grupo de personas, en el interior del observatorio de fauna en BertizGOBIERNO DE NAVARRA
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Diario de Navarra

Publicado el 17/07/2026 a las 15:03

En los últimos tres años, hasta 140 personas de media se han ido acercando hasta el ‘hide’ de Bertiz, un observatorio de fauna, especialmente de aves, que se abrió en el paraje de Markategi en el año 2018. Cualquier persona, individualmente o en grupo, puede solicitar acceso a esta dotación que fue diseñada por profesionales de la educación ambiental y la fotografía de naturaleza profesionales para ajustarse lo mejor posible a las necesidades diversos colectivos.

Construido en madera sobre una solera de hormigón, el ’hide’ es una pequeña cabaña de madera de 4,5 m x 3 m de planta y de 2,15 m de altura. Dispone de ventanas con “cristales espía” y tres vanos sin cristal para que quienes lo ocupen puedan realizar fotografías sin reflejos incómodos. El espacio cuenta, además, con algo de alimento para pájaros (pipas, trigo, pan y grasa), además de agua para el bebedero, de forma que resulte fácil atraer a los animales y así se puedan observar desde más cerca.

El de Bertiz es el único puesto de observación público en Navarra camuflado en un bosque, ya que la Comunidad Foral gestiona algún otro espacio camuflado, pero todos en entorno fluviales como la laguna de Las Cañas. Cualquier persona puede usarlo, previa reserva en el teléfono 948 59 24 21 o escribiendo a cinberti@cfnavarra.es. El precio por persona y día es de 5 euros, y en principio el horario de utilización es el del propio parque. En esta temporada estival en julio todos los días de la semana de 10 a 14 horas y de 16 a 19 horas, y en agosto, también de lunes a domingo, con el mismo horario por las mañanas y de 15 a 19 horas por las tardes.

En los ocho años de funcionamiento de esta infraestructura destinada a la educación ambiental y a la valorización e interpretación del Patrimonio Natural, alrededor de 500 personas han utilizado este observatorio. Los meses en los que habitualmente hay más demanda son los de verano, además de en el último trimestre del año, que es la época más adecuada para la observación de aves. En todo caso no suele haber problemas de plazas si se reserva con tiempo, aunque el espacio sólo puede ser ocupado de forma simultánea por tres personas por sesión.

Por la propia naturaleza del espacio, el sendero que desemboca en la dotación, tiene accesibilidad limitada. Una vez allí, la entrada al ‘hide’ se hace mediante un código numérico y deben cumplirse las normas de uso de la instalación que prohíben, entre otros comportamientos, fumar o hacer fuego en la equipación. Los menores de edad deben acudir y permanecer en la infraestructura siempre acompañados

PÁRIDOS, PÍCIDOS Y PEQUEÑOS MAMÍFEROS

El ‘hide’ está diseñado específicamente para la observación de aves, en esto caso aves forestales del bosque atlántico de la cuenca del río Bidasoa. Fácilmente se pueden ver aves comunes, páridos como carbonero palustre, carbonero común, herrerillo común o herrerillo capuchino, además de aves de otras familias, como trepador o petirrojo.

Existe también el reto de atisbar al pico picapinos (Dendrocopos major) con su llamativo plumaje. Entre los “carpinteros” (pícidos) del parque se encuentran también el dorsiblanco (Dendrocopos leucotos) y el mediano (Leiopicus medius), catalogados en peligro de extinción.

Además de pájaros, durante las horas de observación podrían dejarse ver algunos pequeños mamíferos como ardillas, topillos, etc. Desde la gestión del parque se recomienda a quienes accedan al ‘hide’ llevar prismáticos y, salvo que se acuda con una persona especialista, usar aplicaciones de reconocimiento de fauna desarrolladas para móviles inteligentes disponibles en internet.

El bosque del Señorío tiene una superficie de 2.052 hectáreas cubiertas en su totalidad por una imponente masa forestal hasta la cima del monte Aizkolegi a 842 m de altura. En la vegetación predominan robledales atlánticos y hayedos. La finca fue un legado testamentario de Pedro Ciga en 1949 a la Diputación Foral de Navarra, bajo la exigencia de conservarla sin variar sus características.

Así, el Señorío fue declarado Parque Natural en 1984, lo que lo convierte en el primero de Navarra con esta catalogación. Bertiz, además de Parque Natural de Navarra, forma parte de la Red Natura 2000, un sistema de clasificación y gestión del patrimonio natural dirigida a la conservación de las especies y los hábitats más amenazados de Europa.

Este espacio, al que se le ha venido confiriendo una importante carga de dinamización ambiental y cultural, acoge habitualmente actividades dirigidas a escolares de Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato, además de a Formación Profesional y grados universitarios. El ‘hide’ de Bértiz es uno de los elementos que la Dirección General de medio Ambiente oferta dentro de la planificación de visitas guiadas escolares durante todo el año.

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