Desafío secesionista
Trapero pide "lealtad" a los nuevos mandos tras ser sustituido
El comisario Ferrán López será el nuevo jefe de los Mossos


Actualizado el 28/10/2017 a las 15:25
El Comisario Superior de Coordinación Territorial de los Mossos d'Esquadra, Ferrán López, sustituirá a Josep Lluis Trapero al frente del Cuerpo después de que el Gobierno haya cesado al hasta ahora mayor, investigado por sedición como supuesto responsable de la inacción del cuerpo el 1-O.
Fuentes cercanas al Gobierno han indicado que se ha tomado esta decisión al considerar que lo lógico es aplicar la normativa de la policía autonómica para el nombramiento de este tipo de cargos, que fija a este comisario del Cuerpo como sustituto en caso de ausencia o cese del anterior major.
Además, han añadido, que con ello se mantiene el espíritu de colaboración con Cataluña y la lealtad con la comunidad autónoma y su policía.
En un comunicado, Interior ha precisado que Ferrán López es el "número dos" de los Mossos y por tanto "se materializa el principio de respetar el escalafón existente en la Policía Autonómica de Catalunya".
Precisa que la actuación del Ministerio dentro de los Mossos d'Esquadra se realiza "desde la máxima consideración al escalafón de este cuerpo policial, aplicando de esta manera un criterio de escrupuloso respeto a la jerarquía".
Ferrán López es jefe de la Comisaría Superior de Coordinación Territorial y fue el mando que sustituyó a Trapero en la reunión de coordinación para preparar el dispositivo del 1-O a la que el entonces mayor no acudió.
También acompañó al entonces mayor a la Audiencia Nacional en la primera citación para declarar ante la Audiencia Nacional.
CESE DE TRAPERO
El máximo jefe operativo de los Mossos, Josep Lluis Trapero, ha sido cesado tras publicar esta madrugada el BOE la orden ministerial firmada por Juan Ignacio Zoido. Josep Lluís Trapero, que se encuentra imputado en la Audiencia Nacional por un delito de sedición, fue nombrado el pasado 18 de abril mayor de los Mossos en un acto solemne presidido por el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont.
Con este nombramiento, el Govern daba cumplimiento a la ley 10/1004 de la Policía de la Generalitat, que contempla la plaza de Mayor en la escala superior del cuerpo policial. Trapero, que ya era comisario jefe, fue el único candidato que optó a la plaza con la que se reforzaba su rango dentro del Cuerpo.
En julio, dentro del cambio de Gobierno de Puigdemont para encarar con fieles al independentismo la hoja de ruta pactada con ERC y la CUP, Joaquim Forn sustituyó a Jordi Jané al frente de la Consejería de Interior y Pere Soler fue nombrado nuevo director general de los Mossos. Trapero siguió en su cargo.
ATENTADOS YIHADISTAS Y 1-0
La gestión de los atentados yihadistas del 17 y 18 de agosto en La Rambla y Cambrils le dio fama, sobre todo por su gestión ante los medios de comunicación y los detalles de la última de hora sobre la investigación abierta tras la masacre. Un mes y medio después, se enfrentó a otro momento de tensión con los preparativos del referéndum ilegal del 1 de octubre.
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ordenó que se impidieran los preparativos y la celebración de la votación suspendida por el Tribunal Constitucional. Trapero había dado una orden interna el viernes previo al referéndum en la que aseguraba a sus mandos que los colegios estarían precintados a las seis de la mañana, pero a la vez limitaba el uso de la fuerza ante la previsible "resistencia pacífica".
La actuación de los Mossos en aquella jornada está siendo investigada por varios juzgados y un informe policial ha puesto en duda los colegios presuntamente cerrados por el cuerpo autonómico. Los mandos de la Policía y de la Guardia Civil al frente del dispositivo que coordinó el coronel Diego Pérez de los Cobos, alto cargo del Ministerio del Interior, hablaron de "encerrona". Numerosos testimonios y vídeos señalan al cuerpo autonómico por su pasividad durante el 1-O.
Entre los juzgados que investigan destaca el Central número 3 de la Audiencia Nacional, que por ahora se ha centrado en otra actuación polémica: el cerco a la Guardia Civil y a la comitiva judicial de independentistas descontentos con las detenciones de altos cargos relacionados con la logística del 1-O, en los registros de consejerías los días 20 y 21 de septiembre.
Aquella protesta en la Consejería de Economía mantiene en prisión provisional a los líderes de la Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) y de Òmnium Cultural, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart. La Fiscalía pidió también la prisión para Trapero, pero la juez de momento lo ha dejado en libertad con medidas cautelares como la retirada del pasaporte.
TRAPERO PIDE LEALTAD A LOS NUEVOS MANDOS
El que hasta este sábado era mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, ha acatado su cese por parte del Gobierno y ha pedido a los agentes de la policía catalana que mantengan la "lealtad y comprensión" hacia las decisiones de los mandos que le relevarán.
En una carta dirigida a los agentes del cuerpo, a la que ha tenido acceso Efe, Trapero afirma que para él hoy no es un "día fácil" porque le han comunicado su cese como mayor, si bien subraya el "inmenso honor" que le ha supuesto estar al frente de los Mossos.
Además, reivindica que la policía catalana es una organización "profesional, moderna y eficaz, con una ambición constante para sobresalir en todo lo que hace".