Guerra
La negociación Ucrania-Rusia avanza en el terreno militar y encalla en el político
Los principales escollos para la paz siguen siendo el Dombás y Zaporiyia


Publicado el 19/02/2026 a las 09:54
"En las negociaciones hay dos líneas: la militar y la política. Las tres partes han hecho aportaciones constructivas en la primera". Así arrancó este miércoles Volodímir Zelenski el resumen de lo que, en su opinión, han dado de sí las dos jornadas de diálogo trilateral celebradas en Ginebra. "A juzgar por la información que me han trasladado, ya se ha aclarado cómo tendrán que monitorizar los soldados el alto el fuego y acabar la guerra si hay voluntad política. A ese respecto, en principio se ha acordado casi todo, y los estadounidenses estarán involucrados en el proceso", añadió.
En el ámbito político, sin embargo, el presidente de Ucrania se mostró mucho más cauteloso. "Siguen pendientes las cuestiones más peliagudas: el Dombás, la central nuclear de Zaporiyia y otras. Se ha trabajado en ellas pero, de momento, las posturas difieren porque las negociaciones no están siendo fáciles", reconoció a la espera de que la delegación regrese de Suiza y le explique con más detalle, ya que no veían seguro darle todos los detalles por teléfono.
Desde la delegación rusa, Vladímir Medinski hizo una revelación sorprendente al asegurar que había celebrado una reunión a solas con los ucranianos durante dos horas. "Las conversaciones se han llevado a cabo en diferentes formatos. Han sido difíciles, pero de corte empresarial", declaró, señalando acto seguido que el próximo encuentro entre invasor e invadido se producirá "en un futuro cercano", aunque no indicó si será con ‘celestina’ internacional o a solas.
Desde Kiev, antes de que concluyesen las conversaciones, el mandatario ucraniano insistió a sus aliados occidentales para que aumenten la presión sobre Rusia con sanciones más duras y aumentando el suministro de armas a Ucrania para alcanzar un acuerdo de paz "real y justo". El país invadido ha mostrado en repetidas ocasiones su interés en establecer un alto al fuego formal mientras se reúne con Rusia en la mesa de negociación.
El Kremlin, sin embargo, ha despreciado estas peticiones y es más partidario de continuar con los combates mientras se intenta alcanzar un acuerdo de paz. La noche del lunes Rusia lo dejó claro con el lanzamiento de numerosos ataques aéreos contra la red eléctrica de Odesa, en la costa del mar Negro. Según las autoridades ucranianas esto provocó que decenas de miles de personas se quedaran sin calefacción ni agua.
EQUIPOS DE NEGOCIACIÓN
La ronda que acabó este miércoles destaca por parte del equipo mediador ruso por la presencia del asesor presidencial ruso Vladímir Medinski. Este exministro de Cultura del país euroasiático es una figura polémica debido a su participación en la elaboración de propaganda para los libros infantiles y su dudosa reputación como académico. En 2012 se le acusó de haber copiado en su tesis y en 2017 se le revocó el doctorado porque sus investigaciones eran poco académicas.
Del otro lado, en el equipo negociador ucraniano, Rustem Umerov es el líder. Este tártaro de Crimea es exministro de Defensa, actual jefe del Consejo de Seguridad Nacional de Ucrania y uno de los hombres de confianza de Zelenski. También se ha erigido en uno de los principales defensores de un alto al fuego energético que permita a los ciudadanos ucranianos poder tener mayores garantías de suministro de electricidad y calefacción.
Le acompañan, entre otros, Kiril Budanov, jefe de la oficina de Zelenski, y Sergii Kislitsia, su adjunto. El primero cree que un acuerdo rápido con Rusia garantizado por EE UU sería lo más beneficioso para su país. "La ventana de oportunidad podría cerrarse pronto", justificó. Otros miembros de la delegación en Ginebra no están de acuerdo, los medios rusos apuntan que por la influencia del predecesor de Budánov, Andréi Yermak. Por parte de Estados Unidos han participado el enviado especial Steve Witkoff y el yerno de Donald Trump, Jared Kushner. Además en Ginebra han asistido también diplomáticos de Italia, Reino Unido, Alemania y Francia, que fueron informados de los avances por los miembros de la delegación ucraniana.