Guerra
Rusia revisa su "posición negociadora" tras culpar a Ucrania de un ataque a la residencia de Putin
Moscú afirma que Kiev lanzó un centenar de drones contra la casa del presidente en Nóvgorod y Zelenski lo tacha de "mentiras"


Publicado el 30/12/2025 a las 12:43
El Gobierno de Rusia ha acusado a Ucrania de lanzar un ataque con casi un centenar de drones contra la residencia del presidente Vladimir Putin en la región de Nóvgorod. Aunque el líder ucraniano Volodímir Zelenski ha negado esta acción, el Kremlin ha anunciado de inmediato que "reconsiderará" su postura sobre las negociaciones de paz y, según distintos medios, prepara una ofensiva a gran escala contra edificios oficiales en Kiev.
Su ministro de Exteriores, Seguéi Lavrov, ha anunciado, de modo inusual puesto que no suele difundir boletines bélicos, que Moscú ya ha localizado objetivos como represalia. Las alarmas han saltado en el país vecino, especialmente en la capital, donde las autoridades han conminado a la población a buscar refugio con urgencia, El conflicto se produce en un momento en el que parecían mejorar las esperanzas de un proceso de normalización. Al menos, de manera verbal. Donald Trump y Zelenski afirmaron haber salido de su reunión dominical en Florida con buenas sensaciones y nuevos avances sobre el plan estadounidense revisado con las aportaciones ucranianas y europeas. El presidente de EE UU incluso señaló que había un "95%" de acuerdo sobre la necesidad de proporcionar garantías de seguridad a la exrepública soviética para el día después del fin de la invasión.
El líder republicano también mantuvo una conversación telefónica con Vladímir Putin que la portavoz de la Casa Blanca, Caroline Levitt, calificó de "positiva". Hasta el portavoz del Kremlin, Dmitri Peslov, dijo este lunes que todas las partes podían encontrarse en el último tramo del camino. "Rusia está considerando poner fin al conflicto militar", explicó, siempre que se produzca "en el contexto de lograr sus objetivos".
Un espejismo. Lavrov desveló horas más tarde la supuesta perpetración de un ataque contra la residencia de Putin entre la noche del domingo y la madrugada de este lunes. Lo calificó de "terrorista". Según su versión, el ejército ucraniano disparó 91 aviones no tripulados contra Nóvgorod, pero todos ellos fueron derribados antes de acercarse a Valdái, la propiedad rural del jefe del Estado. El ministro añadió que las propias tropas rusas habían "determinado" rápidamente "los objetivos y el momento del ataque (sobre Ucrania) en respuesta" a la supuesta ofensiva.
El viceministro de Exteriores, Alexandr Grushkó, habló por su parte de "provocaciones" del ejército ucraniano para reventar las negociaciones entre Washington y Moscú Al cierre de esta edición, el Kremlin no había proporcionado aún imágenes de los drones derribados ni detallado cómo se produjo la incursión. Antes del anuncio de Lavrov, el Ministerio de Defensa había informado por la mañana que las defensas antiaéreas solo habían interceptado 89 drones ucranianos en todo el país, una veintena de ellos sobre Nóvgorod.
Pese a la contradicción, el jefe de la diplomacia moscovita perseveró en sus datos y dijo que el Gobierno "revisará la posición negociadora teniendo en cuenta la transición final del régimen de Kiev a una política de terrorismo de Estado". En cualquier caso, el ministro añadió que Rusia no se retirará de las negociaciones de paz con Estados Unidos. Algunos expertos sugieren que intentará aprovechar el presunto bombardeo para marginar a Ucrania -y por ende a los países europeos- de las conversaciones y centrarse en su relación con Washington.
El asesor de Putin, Yuri Ushakov, informó este lunes a los periodistas de que su presidente "ha mantenido diecisiete contactos con representantes estadounidenses" durante 2025: diez llamadas telefónicas y un cara a cara con Trump en Alaska y seis reuniones con sus enviados especiales, Steve Witkoff y Jared Kushner. "Saquen sus propias conclusiones", añadió Ushakov, tras deslevar que Putin informó del supuesto ataque a su casa a Trump y éste se mostró "conmocionado".
Moscú no aclaró si el jefe del Estado se encontraba en Nóvgorod durante la presunta incursión, Putin ha frecuentado este complejo con más asiduidad desde el comienzo de la guerra en 2022, lo que puede atribuirse a sus fortificaciones y a una naturaleza propicia para protegerse de los ataques aéreos. La "dacha" o la "mansión secreta", como ha sido denominada por los medios occidentales, se encuentra junto al lago Valdái en un profundo bosque entre Moscú y San Petersburgo. El complejo cuenta con una red de defensa antiaérea solo superada por la que rodea el edificio de Kremlin, con un sistema S-400 de misiles de largo alcance y otros doce de la clase Pantsir-S1, de medio y corto alcance, que combinan lanzaderas de cohetes y cañones de artillería, El Ministerio de Defensa dobló el número de baterías en 2024, alarmado por la llegada de drones ucranianos a gran distancia en el corazón de Rusia.
UNA REUNIÓN FRUCTÍFERA
Zelenski rechazó cualquier responsabilidad y dudó de que el bombardeo sobre Nóvgorod fuera real. "Es otra ronda de mentiras", con las que el Kremlin buscaría reventar las conversaciones de paz justo un día depués de que él y Trump se reunieran en Florida. En este encuentro, el líder estadounidense se comprometió a proporcionarle garantías de seguridad "sólidas" frente a Rusia durante 15 años prorrogables, aunque el dirigente ucraniano solicitó un plazo de 30 a 50 años. Zelenski abogó porque el plan de paz se someta a referéndum -lo que obligaría a Moscú a decretar un alto el fuego para su celebración- y adelantó que la próxima semana volverán a verse las delegaciones de Ucrania y Estados Unidos, como prólogo a otro encuentro en enero con los líderes europeos.
En mayo de 2023. Putin ya acusó a Kiev de atacar el Kremlin con dos drones explosivos, que causaron ligeros daños en uno de sus tejados. Zelenski también negó la autoría de Kiev y algunos expertos atribuyeron la acción a una operación de falsa bandera o un sabotaje de milicianos proucranianos desde el interior de territorio ruso. "Esta supuesta historia del 'ataque residencial' -manifestó este lunes,- es una invención completa destinada a justificar ataques adicionales contra Ucrania, incluido Kiev, así como la propia negativa de Rusia a tomar las medidas necesarias para poner fin a la guerra".