'Mili'
Francia implanta el servicio militar voluntario para "prepararse ante el peligro"
Macron recuperará la 'mili' tres décadas después de su suspensión y espera que 3.000 jóvenes se apunten en 2026


Publicado el 28/11/2025 a las 05:00
"El miedo no sirve para evitar los peligros. La única manera de hacerlo es prepararse ante ellos". Con estas palabras, el presidente francés, Emmanuel Macron, justificó este jueves la creación de una 'mili' voluntaria que empezará el verano próximo. Francia sigue el ejemplo de Alemania, Bélgica o Rumanía y apuesta por un servicio militar voluntario que solo integrará a jóvenes de 18 o 19 años. El mandatario hizo este anuncio desde la base de Varces, en la zona de los Alpes, y supone la recuperación de una formación castrense que el país vecino había suprimido en 1996.
"En un mundo incierto donde prima la fuerza sobre el Derecho y la guerra forma parte del presente, nuestra nación no tiene derecho al miedo, al pánico, a la falta de preparación ni a la división", dijo Macron durante un discurso solemne. El acto tuvo una escenografía cuidada, con decenas de jóvenes vestidos en uniforme formando parte del público detrás del presidente. Pese a la repercusión mediática de esta medida, el arranque de esta 'mili' será progresivo e inicialmente afectará a un número pequeño de ciudadanos (solo 3.000). El objetivo del jefe del Estado es aumentar esa cifra a 10.000 efectivos en 2030 y llegar a los 50.000 anuales en 2035. El conocido como Servicio Nacional Voluntario durará diez meses y será remunerado con unos 800 euros mensuales, una retribución claramente inferior al salario mínimo. Los jóvenes seleccionados serán aquellos que se declaren voluntarios durante la denominada Jornada de Defensa y Ciudadanía, que siguen desde hace décadas todos los franceses de entre 16 y 18 años y en la que se les informa sobre el funcionamiento de las Fuerzas Armadas. A partir de ahora pasará a llamarse Jornada de Movilización.
"En caso de una crisis mayor", el servicio "será obligatorio", afirmó Macron, aunque se opuso a una recuperación a corto plazo de una formación militar de este tipo, como exige la ultraderechista Agrupación Nacional de Marine Le Pen. De hecho, el dirigente de centro-derecha -el único presidente que no hizo el servicio militar en la historia de la Quinta República- justificó la supresión de la 'mili' en 1996 por el conservador Jacques Chirac. A pesar de que no mencionó a Rusia en su discurso, Macron sí asoció esta medida a la nueva realidad geopolítica con "la aceleración de las crisis y unas amenazas cada vez más duras". En concreto, expresó su voluntad de aumentar de los 45.000 actuales a más de 80.000 el número de reservistas del ejército galo. Reivindicó que las Fuerzas Armadas -actualmente cuentan con 200.000 soldados- dispongan de "un modelo híbrido preparado ante cualquier cambio transcendente".
La 'mili' reemplazará al Servicio Nacional Universal (SNU), impulsado en 2018 por el mismo Macron y que terminó siendo un fracaso. A pesar de que el presidente había anunciado en enero del año pasado la obligatoriedad a partir de septiembre de 2026 de este sistema-en que los jóvenes podían elegir entre una formación cívica o castrense-, el primer ministro, Sébastien Lecornu, lo suprimió en septiembre por motivos presupuestarios y tras las duras críticas por parte de sindicatos estudiantiles. Finalmente, el Ejecutivo macronista apuesta por un programa menos ambicioso y con una vocación solo militar.
ACOGIDA FAVORABLE
El precedente del SNU y las reticencias que había generado por su obligatoriedad y elevado coste (unos 5.000 millones de euros anuales) han disminuido el impacto del anuncio. La 'mili' tendrá un coste inferior (600 millones) e inicialmente afectará a un número reducido de jóvenes. Eso ha contribuido a la acogida favorable por parte de la opinión pública: el 73% de los franceses la ve con buenos ojos, según sondeos recientes. También se han suavizado las críticas de la oposición. "La guerra no puede ser la prioridad de la juventud. El desafío de este siglo es el cambio climático", declaró, sin embargo, este jueves Clémence Guetté, una mediática diputada de la Francia Insumisa (afines a Podemos).
De hecho, el anuncio del servicio militar quedó eclipsado por la polémica suscitada la semana por el general Fabien Mandon, jefe del Estado Mayor, quien dijo que la nación debía prepararse ante la posibilidad de "perder a sus hijos" en el caso de una hipotética guerra entre Rusia y países de la OTAN en el horizonte de 2030. Los alistados "servirán en el territorio nacional y únicamente en el territorio nacional", insistió Macron este jueves. Con esas palabras, intentó sacar del imaginario colectivo la temida imagen de la repatriación de los cadáveres de jóvenes franceses muertos en el este de Europa.