Misa de inicio de pontificado: León XIV recibe emocionado el Palio y el Anillo del Pescador
Más de 150 delegaciones internacionales y unos 200.000 fieles han asistido a la ceremonia
Actualizado el 18/05/2025 a las 11:31
La ceremonia de inicio de pontificado de León XIV comenzó este domingo con el papa que descendió a rezar ante la tumba de San Pedro en el interior de la basílica vaticana.
El papa llegó en procesión con la cruz pastoral y bajó a la tumba acompañado de los patriarcas de las iglesias católicas de rito oriental y, tras incensar el lugar donde la tradición indica está enterrado San Pedro, se le colocó la tiara y permaneció allí algunos minutos en oración.
Antes León XIV había recorrido la plaza de San Pedro en papamóvil durante una media hora para saludar a los fieles antes de regresar a la basílica, que le recibieron con entusiasmo al grito de 'Leone, Leone'.
En la tumba de San Pedro se encontraban los relicarios con el palio y el anillo del pescador, con el interior la inscripción León XIV. Después, en procesión se encaminó hacia la plaza de San Pedro, donde había más de 150 delegaciones internacionales y unos 200.000 fieles.
Durante la misa de inicio de magisterio, León XIV recibió el Palio y el Anillo del Pescador, símbolos del poder pontificio. El nuevo pontífice se mostró visiblemente emocionado en el momento en que el cardenal filipino Luis Antonio Tagle le impuso el anillo en la mano.
"Hoy, tu sucedes al beato apóstol Pedro", proclamó el purpurado en latín, antes de entregarle el anillo.
Acto seguido el nuevo pontífice se miró por unos instantes la mano, casi conteniendo las lágrimas, mientras la plaza rompió en un sonoro aplauso.
El pontificado de Prevost, elegido el pasado 8 de mayo en el cónclave tras la muerte de Francisco, se considera oficialmente inaugurado con la entrega de estos dos símbolos.
León XIV recibió en primer lugar el palio, una estola de lana blanca que representa el peso del 'rebaño' sobre los hombros del pastor, decorada con seis cruces negras de seda y enganchado con tres agujas que representan los clavos de la Cruz.
Tras una oración, el cardenal filipino le entregó el Anillo del Pescador, de oro y que presenta en su sello una representación de San Pedro con las llaves y la red de pescador. En su interior, la inscripción 'Leo XIV' (en latín) y su escudo pontificio.
El rito de la imposición de estos símbolos empezó con una invocación: "Que el Espíritu de la Verdad, que procede del Padre, donde abundante inspiración y discernimiento a tu magisterio para confirmar a los hermanos en la unidad de la fe".
"UNA IGLESIA UNIDA CONTRA EL ODIO"
El papa León XIV planteó este domingo la necesidad de una iglesia unida contra el odio del mundo moderno y un modelo económico que "margina" a los pobres y "explota" a la Tierra, durante la homilía de la misa de inicio de pontificado.
"Hermanos y hermanas, quisiera que este fuera nuestro primer gran deseo: una Iglesia unida, signo de unidad y comunión, que se convierta en fermento para un mundo reconciliado", reclamó.
León XIV planteó que la iglesia tienda la mano a un mundo marcado por los conflictos y la violencia. "En nuestro tiempo, vemos aún demasiada discordia, demasiadas heridas causadas por el odio, la violencia, los prejuicios, el miedo a lo diferente, por un paradigma económico que explota los recursos de la tierra y margina a los más pobres", lamentó.
Y agregó: "Nosotros queremos ser, dentro de esta masa, una pequeña levadura de unidad, de comunión y de fraternidad. Nosotros queremos decirle al mundo, con humildad y alegría: ¡miren a Cristo! ¡Acérquense a Él! ¡Acojan su Palabra que ilumina y consuela!".
En su homilía, llamó a la iglesia a superar sus divisiones y a tender puentes con las otras religiones y ramas del cristianismo, ejerciendo como un reducto de "comunión y fraternidad".
"¡Miren a Cristo! ¡Acérquense a Él! ¡Acojan su Palabra que ilumina y consuela! Escuchen su propuesta de amor para formar su única familia: en el único Cristo somos uno. Y esta es la vía que hemos de recorrer juntos, unidos entre nosotros, pero también con las Iglesias cristianas hermanas, con quienes transitan otros caminos religiosos, con aquellos que cultivan la inquietud de la búsqueda de Dios, con todas las mujeres y los hombres de buena voluntad", dijo.
Todo, sostuvo, "para construir un mundo nuevo donde reine la paz", suscitando el aplauso de la plaza.
