Oriente Medio
La OMS anuncia pausas humanitarias de ocho horas para vacunar contra la polio en Gaza
El Ejército, que no confirma el acuerdo, consolida el tercer frente en Cisjordania y mata a 18 palestinos, entre ellos a un alto responsable de Yihad Islámica en la zona Estambul


Publicado el 30/08/2024 a las 10:50
La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció este jueves un acuerdo con Israel para establecer unas "pausas humanitarias" en los combates en Gaza que le permitan distribuir y administrar las vacunas de la polio entre la población. La agencia internacional se dispone a inmunizar a unos 640.000 niños en una Franja en la que ha reaparecido la enfermedad veinticinco años después de ser erradicada. Si entran en vigor, estos parones en los ataques serán de seis de la mañana a tres de la tarde y se respetarán durante tres días en diferentes zonas de una Gaza arrasada por los bombardeos, informó Rik Peeperkorn, representante de la OMS en los territorios ocupados. El Ejército no respondió de forma inmediata al anuncio de la agencia humanitaria y tampoco se especificó cuándo entrarían en vigor, aunque debería ser lo antes posible debido al alto riesgo de contagio. El trabajo de los organismos de la ONU, algunos de ellos, como UNRWA, considerados "terroristas" por Israel, es cada vez más arriesgado en Gaza. El miércoles, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) informó de que suspendía el movimiento de su personal en la Franja después de que uno de sus "vehículos humanitarios claramente marcado" fuera alcanzado al menos diez veces por disparos hebreos en un puesto de control militar. Hasta el momento las tropas ha anunciado en numerosas ocasiones "pausas" para el reparto de ayuda, pero es muy complicado confirmar si se cumplen o no.
TERCER FRENTE
Mientras la polio podría propiciar un respiro en los bombardeos a los palestinos, Israel convierte a los campos de refugiados del norte de Cisjordania en su tercer gran frente de batalla abierto, por detrás de Gaza y la frontera con Líbano. En las primeras 48 horas de la mayor operación militar desde la segunda Intifada, al menos 18 palestinos perdieron la vida este jueves por el fuego de los cientos de soldados que se han desplegado en Tulkarem, Yenin y Tubas con el objetivo de acabar con la amenaza de las facciones armadas que, según el ministro de Exteriores, Israel Katz, operan a través de "la infraestructura terrorista islámico-iraní".
En estos campos de refugiados los milicianos de Hamás, Yihad Islámica y Fatah combaten unidos. Son pocos y están mal equipados, pero en los últimos meses han incrementado sus operaciones ante las cada vez más frecuentes incursiones militares. Desde los ataques de Hamás del 7 de octubre, Cisjordania se desangra. Soldados y colonos han matado a más de 600 palestinos y hay miles de arrestados, muchos de ellos bajo el régimen de detención administrativa, sin saber los cargos que les imputan. Mientras todas las miradas apuntan a la Franja y a la amenaza de Hezbolá, Israel consolida la ocupación con nuevos puestos avanzados, la expansión de asentamientos y un nivel récord de confiscación de tierras.
Los militares anunciaron la muerte de Mohamed Jabber, cuyo nombre de guerra era Abú Shujaa, y otros cuatro milicianos en una operación realizada en una mezquita de Tubas. Se trataba de un alto responsable de la brigada local vinculada a Yihad Islámica a quien Israel seguía desde hacía meses y ya había tratado antes de asesinar. Incluso le dio por muerto en abril. Las facciones palestinas clamaron venganza y los campos al norte de Cisjordania se preparan para lo peor. Amenaza de "terrorismo judío" Mientras Katz alertaba del riesgo de terrorismo "islámico-iraní", el Ejército y los servicios de inteligencia israelíes alzaban la voz para alertar del "gran daño" causado por el "terrorismo judío" en Cisjordania. Mientras los militares endurecen sus operaciones contra los campos palestinos, la violencia de los colonos está en su punto más álgido, pero las fuerzas de seguridad no toman ninguna medida contra ellos. Estados Unidos y la Unión Europea han incluido a varios individuos y asociaciones de colonos en su lista de sanciones, pero esto no ha sido suficiente para detener agresiones como la de hace dos semanas en Jit, donde decenas de colonos armados y encapuchados sembraron el terror y mataron a un vecino. El general Avi Bluth, máximo responsable de las fuerzas de ocupación en Cisjordania, declaró tras el asalto a Jit que era "un incidente terrorista muy grave en el que los israelíes se propusieron dañar deliberadamente a los residentes". Palabras que no han acarreado acción alguna por parte de las autoridades, ya que los principales gestores de la ocupación son ahora ministros como los casos de Itamar Ben Gvir, responsable de Seguridad Nacional, y Bezalel Smotrich, al frente de la cartera de Economía.