Un nuevo bombardeo de Moscú contra un mercado deja 17 muertos en Donetsk
El misil ruso impactó de lleno y sembró la calle de destrucción, con 32 heridos


Publicado el 07/09/2023 a las 09:39
Pese a que Rusia bombardea Ucrania a diario y prácticamente sin descanso, hacía meses que el número de víctimas civiles no era tan elevado como este miércoles. A mediodía, cuando el mercado central de la localidad de Konstantinovka, en la región de Donetsk, estaba abarrotado de gente, empezaron a caer proyectiles disparados por la artillería de Moscú.
El balance provisional de víctimas, facilitado por la Fiscalía regional y el Ministerio del Interior de Kiev, pendientes todavía de que alguno de los heridos graves pudiera terminar falleciendo, asciende a 17 muertos, entre ellos un menor, y 32 heridos.
“La operación de búsqueda y rescate en Konstantinovka ha finalizado”, anunció entrada ya la tarde el ministro del Interior ucraniano, Ígor Klimenko. Las cifras de víctimas fueron dadas a conocer también por el primer ministro, Denís Shmigal, y por otros dirigentes del país.
La tragedia se producía el día en que el país era visitado por el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, que anunció una nueva ayuda militar a Kiev por valor de mil millones de dólares, y por la primera ministra danesa, Mette Frederiksen.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, publicó en su canal de Telegram un vídeo del mercado arrasado e incendiado comentando que “la artillería terrorista rusa ha matado a 16 personas -en ese momento era tal el balance- en Konstantinovka. En un mercado corriente con tiendas, farmacia... Personas que no hicieron nada malo. Hay muchos heridos y, desafortunadamente, el número de muertos y heridos puede aumentar aún más”.
TODAS LAS VÍCTIMAS SON CIVILES
Zelenski llamó una vez más a “vencer cuanto antes al mal ruso”. “Cuando alguien en el mundo todavía intenta tener relación con algo ruso, significa hacer la vista gorda ante la realidad. Son el descaro del mal, la audacia de la mezquindad, la ausencia absoluta de humanidad”, añadió.
Los medios de comunicación ucranianos aseguraron que todas las víctimas, absolutamente todas, eran civiles. No había un solo militar en el mercado en el momento de la incursión. Según las primeras informaciones, el Ejército ruso bombardeó el mercado de Konstantinovka con lanzaderas S-300, utilizadas habitualmente para defensa antiaérea, pero modificadas para atacar objetivos terrestres.
Según datos preliminares, resultaron dañados 30 pabellones comerciales, varios tendidos eléctricos, un edificio administrativo y el quinto piso de un inmueble de viviendas contiguo. Se quemaron por completo casi diez vehículos y ocho puestos de venta. La operación de rescate continuó hasta por la tarde. “Todavía hay personas bajo los escombros”, afirmó ayer tarde un portavoz de la Fiscalía General de Ucrania.
Ya antes de que el mercado fuera blanco de la artillería rusa, la agencia ucraniana UNIAN informó que Konstantinovka empezó a ser bombardeada por la mañana y se contabilizó un primer herido.
Los canales de Telegram de blogueros rusos favorables el Kremlin aseguraron que el ataque fue llevado a cabo por el 68 Cuerpo de Ejército de Yuzhno-Sajalín, cuyo acuartelamiento permanente se encuentra en esa isla de Extremo Oriente ruso, y como resultado se logró “destruir un depósito de combustible”, información que las autoridades locales no confirmaron. Pero desde Moscú no ha habido comentarios al respecto, Rusia niega siempre que sus fuerzas armadas ataquen objetivos civiles.
11.000 “CRÍMENES DE GUERRA”
El bombardeo ha sido el más mortífero de los últimos meses. El pasado 23 de agosto tres ancianos perecieron en un ataque de la artillería rusa contra las inmediaciones de la ciudad de Limán. Cuatro días antes, el Ejército de Putin disparó contra la plaza central de Chernígov, en donde fue alcanzado el Teatro de Música y Drama Tarás Shevchenko. Entonces murieron siete personas, incluida una niña de 6 años. Más de un centenar de civiles resultaron heridos. Días antes, el 8, morían también siete personas bajo los misiles en Pokrovsk.
En julio, los bombardeos rusos causaron seis muertos, incluyendo una niña de 10 años y su madre, en Krivói Rog; y se registraron 11 fallecidos en Kramatorsk. Peor fue a finales de abril, cuando otro bombardeo contra un edifico de viviendas de varias alturas acabó con la vida de 26 inquilinos, seis niños entre ellos, en Umán, en la región de Cherkasi.
Según la ONU, desde el inicio de la invasión, el 24 de febrero de 2022, más de 9.000 civiles han muerto en la zona de guerra. La Fiscalía General de Ucrania, por su parte, cifra los caídos en 11.000 aproximadamente, considerando que se trata de “crímenes de guerra”.