Invasión
Biden espera una "solución negociada" de la guerra
Confía en que la ofensiva ucraniana fuerce a Rusia al diálogo


Publicado el 14/07/2023 a las 06:00
La cumbre de la OTAN y la decisión del G-7 de ofrecer “garantías de seguridad” a Ucrania han energetizado la maquinaria aliada de suministro de armas a Kiev. Mientras los países de este grupo y otros gobiernos afines se preparan para enviar nuevos equipos militares que abarcan desde blindados alemanes de infantería Marder y los minidrones Black Hornet de fabricación noruega hasta las polémicas bombas de racimo prometidas por Estados Unidos, todo ello con el fin de romper las defensas rusas en el Donbás, el pleno del Parlamento Europeo aprobó este jueves un acuerdo urgente para aumentar la producción continental de munición. Su propósito es que los Veintisiete puedan llenar de nuevo sus arsenales, que la guerra en la exrepública soviética ha dejado bajo mínimos, además de mantener el abastecimiento de balas, obuses y misiles que requiere el ejército ucraniano para una guerra que se perfila todavía muy larga.
El pacto mira especialmente a las empresas militares de pequeño y mediano tamaño, fundamentales en la producción de munición básica y que se enfrentan a auténticos cuellos de botella dada su falta de capacidad frente al ritmo acelerado de consumo de las tropas defensoras. La Cámara ha habilitado ya 500 millones de euros para “cumplir con el aspecto más urgente de la ley, como es garantizar el suministro de más munición para Ucrania. Es un testimonio de la solidaridad de Europa y va en beneficio de nuestra seguridad colectiva”, declaró el negociador de la Eurocámara, el rumano Cristian Busoi.
Mientras el Parlamento firmaba el protocolo, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se felicitaba por haber conseguido una inédita “garantía de seguridad” en el “camino del país hacia la OTAN. Nunca antes habíamos tenido unos cimientos semejantes. Sobre esta base, construiremos una nueva arquitectura jurídicamente vinculante de tratados bilaterales de seguridad con los países más poderosos”, añadió Zelenski, sin aparentes rastros ya del enfado que mostró el martes en Vilna (Lituania) cuando la Alianza frustró sus deseos de una inmediata adhesión a la organización. No, al menos, hasta que termine la guerra y Kiev haya avanzado en el proceso de democratización y lucha contra la corrupción que ha sufrido de forma endémica la Administración.
"AMENAZA NUCLEAR"
Los ministros de Defensa de Dinamarca y Países Bajos han reiterado su propósito de entrenar a pilotos ucranianos en el manejo de aviones de combate F-16 , dentro de una coalición que compromete a once países. El anuncio ha tenido la respuesta de Moscú, cuyo jefe de Exteriores, Serguéi Lavrov señaló que el Kremlin considera como una “amenaza nuclear” de Occidente poner a disposición de Kiev unas aeronaves capaces de portar armas atómicas.
El aviso de Lavrov pone en evidencia las dificultades de Washington para evitar que algunos de sus aliados le adelanten en materia de rearme, con el peligro de rebasar las líneas rojas establecidas por la Casa Blanca para evitar una guerra mundial. Biden viajó este jueves a Helsinki y restó credibilidad a las palabras de Lavrov. “No creo que haya una posibilidad real de que Putin use el arma nuclear. No solamente Occidente, sino también China y el resto del mundo le dijeron ‘no se adentre en ese terreno”, dijo durante una rueda de prensa en la que depositó su confianza en la contraofensiva ucraniana para forzar a Rusia a negociar la paz. “Mi esperanza y mi expectativa son que Ucrania realice avances significativos y que eso conduzca a una solución negociada en algún momento”.