Mitsotakis se garantiza la reelección en Grecia al lograr la mayoría absoluta
El primer ministro saliente y líder del partido conservador Nueva Democracia obtiene más del 40% de los votos en las elecciones generales


Publicado el 25/06/2023 a las 20:46
El conservador Kyriakos Mitsotakis, primer ministro de Grecia durante los últimos cuatro años y líder del partido Nueva Democracia (ND), obtuvo la mayoría absoluta en las elecciones generales celebradas este domingo. Mitsotakis logró el 40,4% de los votos y 158 diputados, consiguiendo así controlar otra vez el Parlamento para volver a comandar un Ejecutivo en solitario. Después de quedarse a las puertas de la mayoría absoluta en los pasados comicios, celebrados hace cinco semanas y que no permitieron el nacimiento de un nuevo Gabinete, Mitsotakis se vio favorecido porque en esta cita con las urnas se utilizó una ley electoral diferente, que preveía un premio de hasta 50 diputados a la lista más votada para facilitar la gobernabilidad. Después de depositar su papeleta, el primer ministro saliente se mostró confiado en que "en pocas semanas el país tendrá un Gobierno estable y eficiente con un horizonte de cuatro años".
Alexis Tsipras, líder del partido izquierdista Syriza, con el que llevó las riendas de Grecia entre 2015 y 2019, confirmó su mal momento al obtener únicamente un 17,8%. Quedó así más de dos puntos por debajo del 20% cosechado en los comicios de mayo, su peor resultado en la última década, lo que pone en peligro su continuidad al frente de la principal fuerza política de la oposición de Grecia, muy debilitada al ser doblada en votos por Mitsotakis. Tsipras, además, vio cómo le va recortando distancias entre el electorado progresista el Pasok, el añejo partido socialista griego, que consiguió el 12,2% de los votos. Su nuevo líder, Nikos Androulakis, consiguió recuperar a una parte de los antiguos simpatizantes que habían pasado a apoyar a Syriza y espera completar la operación en próximos comicios, erigiendo de nuevo al Pasok como principal formación de la izquierda helena.
Por detrás de estos tres grandes partidos se situaron los comunistas del KKE, con el 7,5% del escrutinio, seguidos de la gran sorpresa de estas elecciones, los Espartanos, un nuevo grupo de extrema derecha apoyado por el exdiputado neonazi Ilías Kasidiaris, encarcelado por la dirección de una banda criminal y antigua figura de peso de la formación ultra Amanecer Dorado, cuya cúpula fue procesada en 2020. Los Espartanos consiguieron hacerse con parte del espacio político que tenía aquella fuerza política, obteniendo el 4,7% de los votos. También lograron superar la barrera del 3% mínimo para entrar en el Parlamento otros dos partidos de extrema derecha: Solución Griega (4,5%) y Niki (3,7%). A la derecha de Mitsotakis se sitúan así tres fuerzas políticas que, en su conjunto, lograron seducir al 13% del electorado.
Emmanouil Tsatsanis, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Atenas, consideró que el "principal desafío" para el nuevo Gobierno de Mitsotakis consistirá en "cumplir con sus promesas" para que "suban los salarios" y haya una mejora sustancial en las condiciones de vida generales de sus compatriotas. Para ello serán necesarios "varios años de un crecimiento económico robusto", que deberá ir acompañado de un control del gasto en un período en el que la Unión Europea vuelve a abogar por reducir el déficit y recortar la deuda pública. Ésta se sitúa en Grecia en el 171% del PIB, el nivel más alto de toda la zona euro, aunque por debajo del máximo del 209% alcanzado en 2021.
La amplia victoria de los conservadores les permitirá disfrutar de "uno de los mandatos más fuertes en la historia política reciente de Grecia", destacó Tsatsanis. Esta situación, combinada con la debilidad de la oposición, podría llevar a Mitsotakis a "caer en la tentación de malinterpretar su mandato" hasta "erosionar" los equilibrios institucionales. El Ejecutivo saliente ya se vio sacudido por un escándalo motivado por ordenar supuestamente a los servicios secretos que realizaran escuchas telefónicas sin autorización judicial a una treintena de políticos, militares y periodistas. Tampoco le tembló el pulso a Mitsotakis a la hora de aplicar su política de 'mano dura' con la inmigración pese a las acusaciones de las ONG de que se estaban pisoteando los derechos de los refugiados y desplazados.