Pandemia
Oxford explora un cóctel de vacunas para ver si es eficaz combinar dosis
Un ensayo estudia si es posible usar vacunas de laboratorios distintos para luchar contra la escasez de antivirales


Publicado el 05/02/2021 a las 08:42
El abastecimiento de vacunas se ha convertido en la nueva trinchera sanitaria frente a la covid-19. Mientras la UE empieza a mirar hacia la rusa Spútnik V -que ya ha entrado en Europa a través de Hungría, al igual que la china de Sinopharm-, Reino Unido explora la vía de combinar sueros de farmacéuticas distintas en un mismo paciente en un intento de prevenir la interrupción del suministro de viales, como ha ocurrido ahora en la UE y otros países, que pueda echar abajo los esfuerzos por inmunizar a la población.
La Universidad de Oxford anunció este jueves 4 de febrero el inicio del experimento, que trata de averiguar si la inoculación de vacunas diferentes conservaría el grado de protección necesario contra el coronavirus. En el ensayo participan 820 voluntarios mayores de 50 años a quienes se les aplicará una primera dosis del fármaco fabricado por Pfizer/BioNTech y la segunda de la compañía AstraZeneca. Además, en unos casos las dos inyecciones se suministrarán con un intervalo de cuatro semanas -la recomendación oficial es de tres- y en otros se ampliará a doce.
Los científicos pretenden comprobar si la eficacia de la doble dosis antiviral se mantiene intacta, lo que permitiría al país multiplicar la capacidad de los recursos y llegar a un número más amplio de pacientes. Al Gobierno británico, por su parte, le descargaría de la tensión producida por el miedo al desabastecimiento, ahora mismo patente en bastantes de los 77 países inmersos en campañas de vacunación debido a la limitada capacidad de producción de suero por parte de los laboratorios. Esta circunstancia ha obligado a ralentizar la inmunización en diferentes lugares, hasta el extremo de que países como Alemania la tuvieron que suspender hace una semana por la falta de viales.
Con 109.000 fallecidos por la pandemia, Reino Unido se apresuró el mes pasado a una campaña de vacunación por la que han pasado ya 10 millones de británicos, algo menos de la sexta parte de su población.
El Gobierno, además, está centrado en acelerar el proceso después de que Salud Pública haya detectado una nueva mutación sobre la primera variante británica de la covid-19. Es decir, una mutación de otra mutación cuyos posibles efectos en la eficacia de la vacuna aún no están claros.