Genocidio de Ruanda
Ruanda protesta ante la posible liberación de un líder intelectual del genocidio
Hassan Ngeze, periodista y director del diario Kangura, uno de los medios que incitaron al genocidio de 1994 y que ha cumplido un tercio de su condena de 35 años de prisión


Actualizado el 06/06/2018 a las 19:15
Ruanda protestó este miércoles por la decisión de una corte residual surgida del Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR) de liberar al periodista Hassan Ngeze, director del diario Kangura, uno de los medios que incitaron al genocidio de 1994, y que ha cumplido un tercio de su condena de 35 años de prisión.
"Ngeze y sus compañeros todavía no han mostrado arrepentimiento por su papel en el genocidio. Siempre han negado que fuera un genocidio contra los Tutsi y no reconocen su responsabilidad. Son extremistas violentos impenitentes", escribió en Twitter Yolande Makolo, una alta funcionaria de la Presidencia de Ruanda.
"Hassan Ngeze pidió el asesinato de los tutsis, armó a los asesinos y seleccionó a personas para su ejecución. Fue condenado por el TPIR y encarcelado en Mali. Ahora ha pedido su liberación y el juez Theodor Meron (presidente de la Cámara de Apelaciones del Tribunal) parece decidido a dársela", agregó.
Si la petición prospera, Ngeze sería liberado junto a Aloys Simba y a Dominique Nyawukulilyayo, otros dos destacados criminales del genocidio de 1994, que acabó con la vida de más de 800.000 tutsis y hutus moderados.
El pasado día 15 de mayo, en un comunicado, Meron explicó que Ruanda tenía un plazo de 14 días para impugnar la decisión y el vencimiento de este plazo es lo que ha provocado las protestas en este pequeño país del África oriental.
El Gobierno ruandés ha alegado que los presos no han mostrado arrepentimiento y que su liberación tendría un impacto negativo en los supervivientes del genocidio.
El ministro ruandés de Justicia, Johnston Busingye, reclamó una audiencia abierta sobre las peticiones de los convictos.
Los medios del país aseguran que el Gobierno ha ofrecido 'defenderse' ante el Mecanismo para Tribunales Criminales Internacionales (MICT), heredero del TPIR, "presentando a testigos y expertos para poner de relieve el continuo sufrimiento que causa en los supervivientes la liberación anticipada de los cabecillas del genocidio".
Un analista ruandés, Kabanda Noel, recordó este miércoles que, "después de huir a Kenia, Ngeze siguió publicando su propaganda contra los tutsi en su periódico, Kangura".
Hasta ahora, el TPIR ha condenado a 61 personas por delitos relacionados con el genocidio, que empezó el 7 de abril de 1994 tras el asesinato del presidente ruandés, Juvénal Habyarimana, y se extendió casi cien días hasta el 4 de julio de ese año.
La violencia estalló tras el asesinato de Habyarimana, que murió junto al presidente de Burundi, Cyprien Ntaryamira, cuando el avión en el que viajaban fue derribado, aunque existían indicios claros de la situación que se estaba gestando desde meses antes.
La matanza que siguió -el Gobierno ruandés acusó a los rebeldes tutsis del Frente Patriótico Ruandés (RPF, en inglés) del asesinato- terminó con la vida de 800.000 tutsis y hutus moderados en poco más de tres meses.