Brahim Ghali deja España por el aeropuerto de Noáin en un vuelo a Argelia
El líder del Frente Polisario abandonó el hospital de Logroño a petición propia en ambulancia


Actualizado el 02/06/2021 a las 09:44
Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, ha abandonado España desde el aeropuerto de Noain en un avión francés fletado por el Gobierno argelino en Burdeos y dotado de unidad medicalizada.
A las 22:45 horas, el aeropuerto de Noáin fue cerrado por personal de seguridad, que pidió a los periodistas que abandonaran la terminal. A las 22:55 horas llegaron en un taxi matrícula de Logroño dos personas: una de mediana edad, que podría ser el médico de confianza del líder polisario, y otro más joven. Antes de bajarse del taxi dieron una vuelta completa al aparcamiento, intentan esquivar a la prensa. Tras descender, ambos se negaron en redondo a cualquier tipo de declaración, limitándose a señalar que eran “árabes”. Ante la insistencia de los periodistas, solo uno de ellos preguntó: “¿Sois policías?”. No dijo más. Portaban cuatro maletas, una bolsa de plástico y sendas mochilas a sus espaldas.
Al estar cerradas las puertas batientes de entrada al aeropuerto, realizaron una llamada en árabe y entonces dos policías salieron desde el interior de las instalaciones aeroportuarias para abrirles las puertas. Ello dio pie a pensar que Brahím Ghali estaba ya en el interior, adonde podría haber entrado sobre las 22 horas en el vehículo medicalizado.
El avión no era el mismo que había partido este martes por la mañana desde el aeropuerto militar argelino de Boufarik con destino al aeródromo riojano de Agoncillo, que tuvo que dar la vuelta al entrar en el espacio aéreo español por no tener permisos necesarios ni plan de vuelo.
Ghali había abandonado el Hospital San Pedro de Logroño donde ha permanecido ingresado un mes y medio para ser tratado de COVID-19 sobre las 21.30 horas de forma discreta, después de pedir el alta de forma voluntaria y apenas unas horas después de declarar de forma telemática ante la Audiencia Nacional. Sobre él no pesa medida cautelar alguna, por lo que puede salir de España sin trabas.
El ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, aseguró que la "atención humanitaria" al secretario general del Polisario había concluido y aclaró que saldría en las próximas horas. "No tiene más sentido que permanezca en España. La atención humanitaria ha concluido", aseguró en una entrevista en TVE.
España había acogido a Ghali por "razones humanitarias", según el propio Gobierno, que respondía de esta forma al empeoramiento de la salud del líder saharaui tras contagiarse de coronavirus. Según Exteriores, el líder del Polisario entró con su propio pasaporte argelino y se cambió de identidad en el propio hospital.
La acogida de Ghali ha servido a Marruecos como detonante de una crisis que derivó hace dos semanas en la entrada de miles de personas a Ceuta y en un pulso político entre Rabat y Madrid que implicó la llamada a consultas de la embajadora marroquí en España.El político saharaui abandonó a petición propia el hospital de San Pedro en Logroño a las 21.:05 horas, donde estaba ingresado desde el 18 de abril debido al coronavirus. Lo hizo en ambulancia, sin estar totalmente repuesto, a petición propia y sondado con una sonda urinaria y otra nasográstrica, según informa el diario La Rioja, que señaló que apenas podía caminar.
El líder saharaui no tenía ningún impedimento judicial para regresar a Argelia cuando lo estimara conveniente. El juez Santiago Pedraz interrogó ayer martes al presidente de la República Arabe Saharaui Democrática (RASD), autoproclamada en 1976, por las dos querellas reabiertas contra él una vez aterrizó en suelo español el pasado 18 de abril para ser ingresado en el Hospital San Pedro de Logroño.
Pedraz, titular del Juzgado Central de Instrucción número cinco, interrogó durante dos horas por videoconferencia a Ghali, de 71 años, sobre los hechos contenidos en las querellas de un colectivo saharaui y del activista Fadel Breica. Unos escritos que denuncian delitos de torturas y detenciones ilegales, entre otros, por parte del oficial y otros altos cargos del Polisario acaecidos presuntamente en los campamentos de refugiados de Tinduf.
Tras escuchar a Ghali desde su habitación, con evidentes síntomas de debilidad, el juez rechazó de plano decretar prisión provisional contra el investigado o retirarle el pasaporte para evitar su “fuga”, tal y como reclamaron los querellantes.

