Hartos de pagar más y de vivir peor
Publicado el 05/10/2026 a las 07:42
Pagamos más, merecemos un servicio mejor. Me ha llegado la última factura de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona (MCP) y me he quedado helada. Cada vez pagamos más por los servicios básicos, pero esa subida no se refleja en una mejor atención ni en unos barrios más limpios. Los vecinos de la Comarca tenemos motivos para estar hartos de una gestión que nos exige más dinero mientras seguimos encontrándonos con los mismos problemas de siempre.
A este malestar se suma el cansancio ante las continuas subidas del gas, la luz, la cesta de la compra y, ahora, las tasas de residuos urbanos y las tarifas de disponibilidad y consumo del agua. Estamos hartos de que todo cueste más mientras cada vez nos resulta más difícil llegar a fin de mes. La llamada clase media se está quedando sin margen para vivir: incluso trabajando, muchas familias apenas pueden cubrir los gastos básicos. No podemos seguir soportando subida tras subida como si nuestros bolsillos no tuvieran límite. Uno de los problemas más sangrantes es la facturación del agua mediante consumos estimados. Mientras pagamos religiosamente el Canon de Saneamiento y Depuración autonómico y el Canon del Canal de Navarra, nos encontramos con que las estimaciones no se corresponden con el consumo real. Somos los ciudadanos quienes tenemos que revisar los contadores, contactar con atención al cliente y tramitar reclamaciones. No es razonable que comprobar y corregir una factura se convierta en una carga para quien ya paga por el servicio. La Mancomunidad debe garantizar una facturación clara, ajustada al consumo real y que deje de penalizar al usuario.
En la prestación patrimonial por el servicio de residuos, el malestar es igualmente evidente. Las cuotas suben amparadas en la actualización de los valores catastrales, pero en los puntos de recogida seguimos encontrando bolsas amontonadas fuera de los contenedores, desperdicios por el suelo y tarjetas o sistemas de apertura electrónica que fallan continuamente. Esa suciedad y la falta de mantenimiento deterioran nuestros barrios y hacen difícil entender qué mejora estamos costeando exactamente.
Es intolerable que se nos exijan tarifas de primera división mientras el servicio parece de tercera regional. Pagamos para tener unos barrios limpios, unos contenedores que funcionen y una gestión del agua que no nos obligue a estar pendientes de posibles errores en cada factura. La Mancomunidad debe explicar las subidas y responder con mejoras que se vean en la calle y en la atención al ciudadano. Los vecinos estamos hartos de pagar más sin percibir un servicio mejor. Queremos soluciones: facturas ajustadas al consumo real, contenedores en buen estado y puntos de recogida limpios. Para eso pagamos.