Fuego: devastación y desazón
Publicado el 29/07/2026 a las 07:16
Las escenas se repiten y año tras año el fuego es el protagonista. Declaraciones pomposas, promesas vacuas, caras de circunstancias; la misma escenografía. Unos peroran y otros sufren perdiendo la casa, propiedades y a veces incluso la vida. El bosque desaparece víctima del fuego, los montes quedan convertidos en campos de desolación yermos de flora y fauna; el monte no se desbroza, la ganadería extensiva se encuentra en vías de erradicación, las gentes cuyo modus vivendi es el sector primario se ven impelidas a tirar la toalla hartos de todo y todos. El cambio climático no puede usarse como un manido comodín para no asumir responsabilidades y echar balones fuera; la prevención brilla por su ausencia, mientras la clase política, aviva y azuza el fuego de la confrontación sabiendo que su piel es ignífuga, los incendios no les afectan. Las llamas carecen de ideología, su misión es arrasar como Othar, el caballo de Atila, que donde pisaba no volvía a crecer la hierba. Qué triste ironía tener que repetir que llueve sobre mojado. ¿Vocación de servicio?. ¡Ja!.