Gracias equipo

Luis López GoñI

Publicado el 22/07/2026 a las 07:23

Ayer pudimos disfrutar con enorme orgullo la consecución de la segunda estrella de nuestra selección de fútbol en el Mundial disputado en Estados Unidos, México y Canadá. Más allá del éxito deportivo, me quedo con algo que considero mucho más importante: el ejemplo que han dado estos jugadores, su entrenador y todo el equipo que les rodea: médicos, masajistas, utillero, psicólogo, cocineros, etc. Habrá sido un trabajo duro llegar hasta aquí, pero ha merecido la pena. En una época en la que parece que todo invita a la confrontación, ellos han demostrado que el esfuerzo, el sacrificio, la responsabilidad y el respeto siguen siendo los pilares sobre los que se construyen los grandes logros. No ha habido protagonismos ni intereses personales por encima del grupo. Cada uno ha puesto su talento al servicio del equipo, entendiendo que el objetivo colectivo estaba por encima de cualquier otra consideración. 

Esta selección es, además, un fiel reflejo de España. En ella conviven jugadores nacidos en Andalucía, Cataluña, Galicia, el País Vasco, Madrid, la Comunidad Valenciana, Canarias, Navarra y otras muchas comunidades autónomas. Proceden de realidades distintas, hablan con acentos diferentes y han crecido en entornos diversos (algunos con experiencias personales muy difíciles) pero cuando defienden la camiseta de la selección dejan a un lado cualquier diferencia para perseguir un mismo objetivo. Nadie renuncia a su identidad, pero todos entienden que forman parte de un proyecto común llamado España. Quizá ahí reside una de las mayores lecciones que nos deja este campeonato. La diversidad no tiene por qué dividir; al contrario, puede ser una fuente de riqueza cuando existe un sentimiento compartido de pertenencia y un compromiso con el bien común.

Por eso resulta inevitable comparar esa imagen con la que ofrece buena parte de nuestra clase política. Mientras estos jóvenes han conseguido unir a millones de españoles alrededor de una ilusión compartida, demasiados dirigentes siguen empeñados en alimentar la confrontación, en explotar las diferencias territoriales y en convertir la división en una herramienta política. No comparto los nacionalismos que buscan levantar fronteras entre españoles ni las posiciones extremistas (ya venga por la Izda. o por la Dcha) que desprecian o ridiculizan todo aquello que simboliza a nuestro país. La pluralidad es una riqueza, pero nunca debería utilizarse para enfrentar a quienes comparten una misma nación y un mismo futuro. La selección nos ha recordado que es perfectamente compatible sentirse orgulloso de la tierra donde uno ha nacido y, al mismo tiempo, sentirse orgulloso de ser español. Esa convivencia de identidades, basada en el respeto mutuo y en la lealtad al conjunto, es la que hace fuerte a cualquier país. Quizá nuestros representantes públicos harían bien en mirar menos los escaños y más el vestuario de esta selección. Allí han encontrado una fórmula que parece tan sencilla como eficaz: respeto, esfuerzo, responsabilidad, compañerismo y un objetivo común. Ojalá esta segunda estrella sea recordada no solo como un éxito deportivo, sino como el ejemplo de que España alcanza su mejor versión cuando todas sus comunidades, con su diversidad y su riqueza, reman en la misma dirección. Enhorabuena y gracias equipo

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora