Tras la tragedia de Roncal
Publicado el 20/07/2026 a las 07:33
Hay noticias que no solo nos informan, sino que nos dejan en shock, como la muerte de parte de una familia en el rio Esca en Roncal. Nos ha conmocionado a todos, recordándonos, de la forma más dura, que el agua conlleva riesgos. A veces lo olvidamos, pero los ahogamientos son una de las principales causas de muerte accidental en España, junto con las caídas y este fatídico verano nos lo recuerda una vez más.
El agua es un lugar de disfrute, un refugio climático de primer orden ante el calor sofocante que nos invade este largo verano, pero puede esconder peligros desapercibidos como corrientes, remolinos, cambios bruscos de profundidad, bajas temperaturas del agua o una falsa sensación de seguridad ante un entorno idílico, que lo hacen convertirse en un riesgo mortal en segundos, como vemos en las tragedias que han tenido lugar en nuestras playas, piscinas y espacios acuáticos. Es un balance negativo que nos deja algunos casos muy duros.
Según el Informe Nacional de Ahogamientos, hasta la fecha más de doscientas personas han fallecido por ahogamiento en espacios acuáticos españoles y el año pasado fueron casi quinientas en total, de ellas cuatro en Navarra en embalses y este verano ya son cuatro también en rios, si hablamos de espacios naturales, lo que pone de manifiesto que requieren una atención y prudencia extremas. No se trata de un problema exclusivo de España ya que el informe europeo también señala a Francia, Alemania o Polonia. Sin embargo, este junio y julio han sido los más fatídicos desde que hay registros, observándose una tendencia preocupante, el aumento de ahogamientos coincide con episodios de calor intenso y alertas por altas temperaturas, lo que indica que es un efecto secundario en algunos casos. Cuanto mayor es la afluencia a estos espacios para refrescarnos, mayor es el riesgo de que se produzcan accidentes. Las playas continúan siendo el lugar donde se registran mas ahogamientos, seguidas de rios y embalses y por ultimo las piscinas ya que la mayoría tienen servicio de socorrismo. Las playas también tienen socorrismo, más especializado al ser una titulación específica, pero en fechas y horarios concretos que quizás se quedan cortos en escenarios de calor, por lo que a veces ocurren los ahogamientos en ese momento, sin embargo, en piscinas si no está el socorrista están cerradas.
La zona de baño no dispone de servicio de socorrismo, excepto excepciones, por lo que requieren especial precaución ya que los accidentes suelen ocurrir en espacios sin vigilancia, en horas centrales del día y si bien la franja de edad más afectada son las personas mayores, cada vez hay más jóvenes, incluso menores. Por ello, ante el aumento de la afluencia a playas, ríos y otros espacios acuáticos, insistimos en la importancia de la prevención para evitar nuevos sucesos. El ahogamiento puede producirse en menos de un minuto y muchas veces de forma silenciosa, sin gritos ni señales evidentes de auxilio. La prevención es responsabilidad de todos y si bien la normativa no establece la obligatoriedad de vigilancia en estas zonas, se recomienda utilizar preferentemente las catorce zonas oficiales, donde se controla periódicamente la calidad del agua, que es excelente y se evalúan las condiciones del entorno para que no suponga peligros objetivos en su uso. Ojalá esta noticia no sea una estadística más y nos haga a todos reflexionar sobre los riesgos del agua para que no se repita. Mi más sincero pésame a la familia y a todo el Valle del Roncal. D.E.P.
Teresa Ferrer Gimeno. Jefa de Sección de Sanidad Ambiental