Control al Ejecutivo
Publicado el 22/02/2026 a las 08:30
Cada semana, en el Parlamento, la oposición formula preguntas al Gobierno sobre asuntos muy diversos. Sin embargo, muchas respuestas esquivan el fondo de la cuestión y el ciudadano se pregunta: ¿sirven de algo estos debates para resolver mis demandas?
Con frecuencia, el cruce de exabruptos entre diputados y miembros del Ejecutivo rebaja aún más el nivel, hasta el punto de que uno llega a cuestionarse si esta es la representación que merece una democracia madura. La intención del control al Gobierno es, sin duda, saludable, y los medios convierten cada sesión en materia de artículos y columnas. Pero, entre tanto “souvenir” parlamentario, el ciudadano que todavía cree en esta forma de representación vuelve a preguntarse: ¿y de mis problemas, cuándo se habla?
En la presente legislatura, los bloqueos ideológicos han paralizado en buena medida los avances necesarios para atender las demandas reales de la sociedad. Unos se atrincheran a la izquierda, otros a la derecha y, en medio, quedamos los votantes, asombrados ante un Parlamento cada vez más ajeno a la realidad cotidiana. ¿Para qué sirve tanto control si no se traduce en mejoras concretas en la vida de la gente?