Un paraguas
Publicado el 12/02/2026 a las 07:19
Un día cualquiera de lluvia iba con mi amiga en la villavesa cuando, al bajarnos, oímos a alguien llamarnos. Al girarnos vimos las puertas cerrándose y el paraguas de mi amiga dentro. Antes de que pudiéramos aceptar la pérdida del paraguas, una señora se apresuró a lanzarlo, justo un segundo antes de que se cerraran por completo las puertas. Un gesto tan sencillo como ese, y que duró unos segundos aproximadamente, se quedó con nosotras mucho más tiempo. Sirvió para recordarnos que no cuesta nada mejorarle el día a alguien, pero, pese a no costar nada, es increíblemente valioso. Estamos acostumbrados a escuchar todo tipo de quejas en los medios, sin embargo, rara vez alguien se toma el tiempo de agradecer un acto de bondad ajeno. En una sociedad en la que todo está en continuo cambio y, sobre todo, todo se va tan rápido, hay algo muy especial en la manera en que un gesto considerado puede perdurar tanto. La realidad es que el mundo está lleno de detalles bonitos, sólo hay que fijarse.
Siempre hay días lluviosos, pero eso no quita que haya gente preparada para resguardarnos de la lluvia. Así que si la señora que nos tiró el paraguas está leyendo esto, muchas gracias.