Anatomía de un instante
Publicado el 05/12/2025 a las 07:43
Hay que ver con qué dureza se exhibe la publicidad de Tráfico. Yo diría que incluso esgrime crueldad, aunque no quiero entrar en su supuesta eficiencia, si los datos estadísticos demuestran que efectivamente contribuye a la preservación de la vida en nuestras carreteras. En mi caso, no hay nada como haber sufrido de cerca el accidente de un cercano. Acaeció en Navarra el pasado mes de noviembre. En aquella ocasión, una mujer joven perdió la vida. Todo le quedó truncado en un instante. En el caso de mi amigo, va ya para cerca de un mes y ahí está aún postrado a una cama. Toda la tornillería incrustada a un pie le impide apoyarlo. Pero es que, además, le es recomendado para mejor curación de sus lesiones de espalda. A saber qué no nos contará, aunque aparentemente exhiba entereza y grandeza de ánimo. El caso es que duerme a tramitos y apenas si puede concentrarse en nada.
Te deseamos Juanma lo mejor, de entre lo mucho que te mereces. Pero es que no tendría que ser un Juanma cualquiera cercano quien nos abriese los ojos en la ruta. La diosa de la fortuna; una sensibilidad especial debería asistirnos en cada desplazamiento, aunque he de reconocer de qué manera su desafortunada experiencia incide en mi presente conducción. Un peligro que siempre reservamos a los demás nos acecha en cada tramo. Una cabezada que entendemos superable; una leve distracción no pocas veces mecánica nos cambia la vida en un segundo y la de quienes configuran nuestro entorno. Solo le pido a Dios que ésta presente receptibilidad me dure, y también que Juanma se mejore. Compartir vale demasiado, como para que un accidente escurra nuestra amistad por entre los dedos. Sigue recuperándote con ese ánimo que te viene caracterizando. Y mil gracias por situarme en prevengan ante la carretera.