La sentimos todos
Publicado el 04/12/2025 a las 07:34
Cada año, la Navidad vuelve envuelta de luces, decoraciones deslumbrantes y espectáculos que parecen pensados para ser únicamente vistos. Pero ¿qué ocurre con quienes no pueden verlos? Esta reflexión nació tras escuchar en clase el testimonio vital de María Petit, que compartió cómo es vivir desde la invidencia. Comprendí hasta qué punto las personas ciegas o con discapacidad visual siguen quedando fuera de una de las celebraciones más universales.
La realidad es que, pese a los avances, seguimos viviendo en ciudades que entienden la accesibilidad como un añadido y no como un derecho. En España, más de un millón de personas conviven con algún grado de discapacidad visual, según datos de la ONCE, pero la mayoría de entornos navideños continúa diseñada desde una mirada exclusivamente visual.
Nos llenamos de discursos sobre inclusión mientras aceptamos, casi sin cuestionarlo, que una parte de la ciudadanía deba enfrentarse a un diciembre lleno de barreras. La falta de accesibilidad no es solo un fallo técnico: es un reflejo de nuestras prioridades como sociedad. La Navidad debería sentirse, no solo mirarse. No se trata de “adaptarla”, sino de ampliarla. Porque la magia es de todos, y solo cuando se piensa en todos podemos decir, de verdad, que la sentimos todos.